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El pequeño Lanús arrebata al equipo del Papa el campeonato argentino

El equipo del conurbano derrota a San Lorenzo en el Monumental y gana su segunda liga argentina

Lanús, José Sand y un amor para toda la vida.
Lanús, José Sand y un amor para toda la vida.AFP

La historia del Club Atlético Lanús y la del delantero José Sand se pueden contar juntas. En 2007, el atacante correntino llegó al club que con los años se transformaría en su lugar en el mundo. Esa temporada convirtió 15 goles y le dio al Granate el primer título local de su historia (sólo había ganado la copa Mercosur en 1996) ganando en la mismísima Bombonera, ante Boca. Sand se fue del club lleno de gloria, pero no logró afianzarse en otra escuadra. En diciembre pasado volvió a Lanús, el equipo que este domingo se quedó con la liga argentina en el Estadio Monumental, al derrotar a San Lorenzo por 4 a 0. Uno de los tantos fue anotado por Sand, quien volvió a consagrarse como pichichi de la temporada, otra vez, con 15 goles.

Lanús es un humilde equipo que ha militado en segunda división durante buena parte de su historia. Sin embargo, hace más de 2 décadas que no desciende y que, incluso, es gran motivador de la liga. El club y el estadio están en la localidad bonaerense que lleva el mismo nombre y que es el municipio más densamente poblado del cordón suburbano. A pesar de eso, Lanús ha ganado de punta a punta un torneo que estuvo dividido en dos grupos de 15 equipos y que tuvo a la mayoría de los equipos grandes distraídos con la Copa Libertadores de América. El Granate sólo perdió 2 partidos, sumó 38 puntos y ganó su zona algunas fechas antes de la finalización del torneo con una diferencia de 6 puntos sobre el segundo, Estudiantes de La Plata. Además, venció 2 veces a Banfield, su clásico rival.

Enfrente estuvo San Lorenzo, ganador de la otra zona, el equipo del que es hincha el Papa Francisco y Marcelo Tinelli, el millonario animador de TV que le facilitó algunos jugadores al entrenador Pablo Guede. Los matadores alcanzaron la final luego de igualar en la última fecha ante Banfield 1-1 y beneficiarse con la derrota de Godoy Cruz de Mendoza 2-0 frente a San Martín de San Juan. En los papeles, otro duelo entre David y Goliat, de esos que tanto gustan a los futboleros. Sin embargo, el historial entre los finalistas tenía antes del partido a Lanús como ganador de 13 de los últimos 19 enfrentamientos contra San Lorenzo, aunque el 'Ciclón' se impuso la última vez que se midieron por el torneo -en marzo de 2015- con una goleada de 4-0.

El plantel campeón y la lluvia de papelitos granates.
El plantel campeón y la lluvia de papelitos granates.Reuters

El marco de la superfinal fue el Estadio Monumental, la casa del River y la Selección Nacional. Nadie quería perdérselo, al punto que no importó el plomizo cielo que amenazó con una tormenta durante todo el día. Apenas comenzó el partido, el juego demostró la supremacía de Lanús.

Con orden e intensidad, los granates mostraron bastante más que su rival en el primer tiempo. Producto de ello, a los 18 minutos, llegó al primer gol del encuentro, cuando Junior Benitez, titular a ultima hora, conectó de cabeza un centro de Maxi Velazquez. San Lorenzo parecía llegar tarde al ritmo que propuso su rival. Blanco y Belluschi se mostraron desconectados de la linea de mediocampistas, aunque fueron quienes más hicieron por torcer la historia; San Lorenzo se perdió en el toque intrascendente de una banda a la otra.

Luego del descanso, y con el desgaste de los volantes cuervos, la diferencia se haría determinante: A los 13 minutos Almirón recibió el balón gracias a una gran acción de Sand y se fue derecho al gol. Definió fuera del área con un potente remate de izquierda que se metió junto al palo. A los 28 minutos lo liquidó José Pepe Sand, tras definir en una posición adelantada que no advirtió la terna arbitral, encabezada por Darío Herrera. Fue una escalada de Gustavo Gómez que aprovechó la ausencia del lateral izquierdo, Emmanuel Mas, reemplazado un minuto antes por Guede, para buscar el descuento. A los 43, Lautaro Acosta sentenció las acciones con el cuarto gol.

El paraguayo Miguel Almirón fue la joya del equipo campeón.
El paraguayo Miguel Almirón fue la joya del equipo campeón.AFP

El otro apellido que tiene que ver con este título, y por partida doble, es el de Almirón. El más grande de ellos, Jorge, es el entrenador que tomó las riendas de un equipo que parecía estar armado, tras la salida de los mellizos Barros Schelotto, hoy en Boca. Almirón venía de fracasar en Independiente, y muchos creían que se trataba de una contratación equivocada. El otro Almirón tiene un nombre más largo. Se llama Miguel Angel Almirón Rejala, tiene 22 años y le dicen el Di María paraguayo. Llegó a Lanús en agosto de 2015 y en esta temporada se anotó 3 veces en el marcador. Por su calidad e intensidad de juego se transformó en uno de los mejores intérpretes de la estrategia del entrenador y en una de las revelaciones del fútbol argentino.

Lanús ostentaba como único título local en el profesionalismo el campeonato Apertura de 2007, además de dos Copas Internacionales oficiales, la Conmebol 1996 y la Sudamericana 2013. De aquel grupo de 2007, que tenía como técnico a Ramón Cabrero y dio la vuelta olímpica en la Bombonera, había cuatro jugadores del plantel actual: José Sand, Lautaro Acosta, Agustín Pelletieri y Maximiliano Velázquez. Al parecer, si no está Sand, no hay título que valga.

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