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La pesadilla de Bautista en Doha

"Ahora sé lo que sintió Fonsi Nieto en Estados Unidos", dice el piloto tras complicarse la operación de su fractura de fémur

No quería quedarse en Doha. Quería volver a casa. Y ser operado por su médico de confianza en un hospital madrileño. En el recuerdo, la pesadilla que sufrió Fonsi Nieto el pasado verano en un hospital de los Estados Unidos. Pero, tras fracturarse el fémur izquierdo en los entrenamientos del sábado, Álvaro Bautista tuvo que ser ingresado en el Hamad Medical Corporation Hospital de Doha, en Catar, donde fue operado aquella misma noche, ante la imposibilidad de volar a España antes de tres días. La intervención quirúrgica se realizó con la asistencia, paso a paso, del doctor Ángel Villamor, también médico de Fonsi, que se coordinó con el equipo de doctores que llevó a cabo aquella cirugía urgente.

Todo parecía haber ido bien hasta que el domingo el piloto sufrió unas complicaciones en el drenaje que le realizaron en la pierna izquierda, tras introducirle un clavo endomedular para fijar el hueso con unos tornillos. La situación obligó a los médicos a realizarle una incisión a lo largo del muslo izquierdo para liberar la presión sanguínea de esa zona. Unas 48 horas después, los médicos intentaron, sin éxito, cerrar la incisión con otra cirugía. Al final, la herida quedó abierta.

Bautista estaba sufriendo un síndrome compartimental; exactamente lo mismo que le ocurría a Nieto horas después de ser operado de sendas fracturas en el astrágalo y el calcáneo del pie izquierdo. Claro que el madrileño llegó a entrar en una parada respiratoria de cerca de 40 segundos. Una barbaridad. Álvaro Bautista tuvo más suerte. Pero no podía quitarse de la cabeza aquel episodio: "Me gustaría que nadie pasara por lo que yo he pasado. Ahora sé lo que sintió Fonsi Nieto cuando estuvo ingresado en los Estados Unidos", señalaba el deportista en su Twitter, tras su primera noche en España.

Así, el piloto viajó de Doha a Madrid en un avión medicalizado el miércoles. Aterrizó el miércoles a las ocho de la tarde e inmediatamente ingresó en el hospital USP San José, donde llegó en ambulancia. Necesitó una transfusión sanguínea. Había perdido más de 11 litros de sangre. Tras una exploración del doctor y traumatólogo Villamor y localizada la existencia del sangrado interno contenido en el músculo, Bautista entró de nuevo en un quirófano para cerrar y suturar la piel del muslo. A pesar de todo, el estado general del piloto del equipo Suzuki, de 26 años, era bueno, aunque había llegado dolorido y cansado.

Esta mañana, mucho más optimista y relajado, ha realizado ya su primera sesión de fisioterapia. El equipo médico prevé una estancia hospitalaria de entre dos y tres días, con medicación y fisioterapia intensiva, para evitar complicaciones y acelerar su recuperación. "Ha sido una experiencia muy dura y desagradable y que me gustaría contar a todo el mundo; creo que me ha hecho valorar más las cosas. Pero dicen que lo que no te mata, te hace más fuerte", resumía este jueves. El próximo Gran Premio, en Jerez, se celebra el domingo 3 de abril. Y al toledano le gustaría llegar. Si no lo hace, y tras el aplazamiento del GP de Japón, inicialmente la tercera carrera del año, tendrá hasta el 1 de mayo, día de la carrera en Portugal, para recuperarse lo mejor posible.

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