Madonna con Sabrina Carpenter y la obsesión por sonar eternamente joven
Las dos artistas lanzan el ligero y bailable ‘Bring Your Love’, adelanto del primer disco en siete años de la intérprete de ‘Like a Prayer’


Madonna actuó por sorpresa en el festival Coachella el pasado 17 de abril. Salió al escenario como invitada del cabeza de cartel de la jornada, Sabrina Carpenter. Interpretaron juntas cuatro temas y luego Madonna, ya en camerinos, perdió la ropa que exhibió durante el recital: una chaqueta morada, un corsé, un vestido y las botas. El disgusto fue tremendo. “Hace 20 años presenté Confessions I en el mismo recinto con las mismas botas y el mismo corsé. Este momento tan especial fue diferente hasta que descubrí que las prendas vintage que llevaba habían desaparecido. No se trata solo de ropa, sino que forma parte de mi historia”, escribió, se supone que compungida, en su cuenta de Instagram. A pesar de prometer una recompensa, todavía no se ha encontrado la ropa. La noticia de este robo trascendió casi tanto como la reaparición de Madonna dos décadas después de su última visita al festival más mediático, que se celebra en Indio (California).
Hace unos días, The New York Times publicó un artículo donde definía a Coachella 2026 como “una lección magistral de marketing”. Ante un regimiento de influencers, una actividad incesante en las redes sociales, escenarios diseñados para deleitar a los que siguen la retransmisión a través de internet y, gracias a todo esto, la presencia de un invitado sorpresa. “Como era de esperar, Madonna también formó parte del espectáculo”, resalta el diario neoyorquino.
Efectivamente, la intérprete de Vogue ha demostrado a lo largo de su extensa carrera que ella prácticamente inventó eso de vender glamour visual y musical, productos despachados de la forma más sugerente, provocadora y efectiva. Y en muchas ocasiones la calidad musical ha acompañado.
Hoy, la cantante de Bay City (Michigan), de 67 años, pone una piedra más para lo que es su gran construcción de este año, el disco Confessions II, que se publica el 3 de julio. El 18 de abril lanzó el primer tema de este trabajo, que rompe siete años de silencio (el anterior, Madame X, data de 2019), titulado I Feel So Free, y ahora llega Bring Your Love, a dúo con Sabrina Carpenter (Quakertown, Pennsylvania, 26 años).
Con estas dos canciones el objetivo de la cantante no es otro que agarrar desesperadamente la actualidad del pop, esa a la que renunció involuntariamente hace años con discos nada excitantes como Rebel Heart (2015) o Madame X (2019). Y si algo ha propuesto siempre la música y la figura de Madonna es contenido estimulante. Tanto I Feel So Free como Bring Your Love son avances esperanzadores en este sentido.

Confesions II se vende como la segunda parte de un éxito incontestable de la artista, Confessions on a Dance Floor, de 2005, aquel que contenía el adictivo Hung Up (con sampleado del tema de ABBA, Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight), un álbum que escaló hasta el número uno en Estados Unidos y que despachó diez millones de unidades. Hace 20 años su sociedad con el productor Stuart Price entregó un sensacional álbum de club, y ahora el dúo repite. Si el primer adelanto, I Feel So Free, suena como un remedo de I Feel Love, de Donna Summer, con Price haciendo de Giorgio Moroder pasado por el house, Bring Your Love continúa con la música de baile, pero esta vez desde una perspectiva más pop. Madonna sale del club de cuerpos sudorosos en la madrugada para sonar en una discoteca para todos los públicos de la mano de la picardía naíf de Sabrina. Se trata de un tema ligero y divertido con un problema: las voces de la veterana y la jovencita son indistinguibles. La letra derrocha desafío ante las relaciones de dependencia: “No quiero tu juicio ni tus expectativas. / No me manipules como un juguete, tu visión de mí mata la alegría”.
El calentamiento de Confesions II, que contendrá 16 canciones, también tuvo una parada el pasado fin de semana en The Abbey, en Hollywood, un local enfocado a la cultura LGBTQ+. Madonna se presentó allí sin anuncios y estuvo bailando durante unas horas mientras Stuart Price pinchaba los temas del Confessions de 2006 y temas que se supone incluirá la edición de 2026. En algunas canciones se unió al baile Addison Rae (Louisiana, 25 años), otra joven estrella del pop de hoy. Savia nueva para conseguir el anhelo de la intérprete de Like a Prayer: sonar eternamente joven.
Madonna debuted a new "Confessions II" track, probably called "Freedom," at the Abbey early Sunday! Via @ philliytswehonights on Insta: pic.twitter.com/TDejVvizX5
— Matthew Rettenmund (@mattrett) April 26, 2026
En el comunicado de Madonna sobre el nuevo álbum, cuenta: “Debemos bailar, celebrar y orar con nuestros cuerpos. Son prácticas que hemos llevado a cabo durante miles de años; son, en realidad, prácticas espirituales. Al fin y al cabo, la pista de baile es un espacio ritual. Es un lugar donde conectas con tus heridas, con tu fragilidad. Ir de fiesta es un arte. Se trata de superar tus límites y conectar con una comunidad de personas afines. El sonido, la luz y la vibración transforman nuestra percepción, sumergiéndonos en un estado de trance. El ritmo repetitivo del bajo, no solo lo escuchamos, sino que lo sentimos. Altera nuestra consciencia y disuelve el ego y el tiempo”. Difícil no estar de acuerdo con esta tesis que combina la frivolidad pop con la profundidad espiritual.
La portada del álbum muestra a la estrella sentada sobre un altavoz, con un velo morado transparente que le cubre el rostro y el cuerpo, medias moradas hasta el muslo y un vestido de encaje. Su nombre y el título del álbum aparecen superpuestos a ambos lados de su cuerpo. El 3 de julio tendremos un álbum que marcará la carrera de la gran diva del pop.


























































