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BLOGS Coordinado por JUAN CARLOS GALINDO

Ocho novelas negras de 2020 para leer este verano

La selección incluye, por géneros, algunos de los mejores títulos en lo que va de año y, de regalo, dos pequeñas joyas

Novela Negra

Llega el agosto más extraño de los últimos tiempos, una época complicada en la que la buena lectura se convierte de nuevo en un excelente refugio. Las editoriales hicieron un verdadero esfuerzo tras el confinamiento para poner en el mercado libros que atrajeran al lector. El resultado es desigual, pero aquí no traigo una mesa de novedades (ya lo hicimos en Babelia y la semana que viene saldrá otra) sino una lista seleccionada de nueve lecturas que creo que están entre lo mejor del año (hay un par de trampas, pero están incluidas en las de regalo y en el libro de cuentos de Marcelo Luján, que puede funcionar como una novela).

¿Cuál es el criterio? El de siempre: las he leído, me han gustado, creo que merecen la pena.

¿Son las únicas? No, y les invito a leer otros post en el que encontrarán más recomendaciones, pero las listas son así.

¿Cómo está organizado? Una recomendación por género.

Espías

Una noche muy larga, Dov Alfon (Salamandra, traducción de Jofre Homedes Beutnagel). La novela de espías está viviendo una suerte de segunda edad de oro a la que Alfon se ha sumado con una novela que lo tiene todo (escenarios internacionales, traiciones, paranoia y mucha acción) pero que suma tres nuevas ventajas: está contado parte del espionaje israelí desde dentro (Alfon perteneció a la unidad de élite 8200); se adapta al mundo de la inteligencia informática, la que de verdad funciona ahora, como no había hecho ninguna otra novela hasta el momento y tiene un personaje femenino, todo pura chutzpah, que es de lo mejor de los últimos tiempos en el género. Una buena noticia: continuará.

Les dejo la entrevista que hice con el autor.

¿Fantástico?

La mujer del bosque, John Connolly (Tusquets, traducción de Vicente Campos). Los lectores de este blog saben de mi pasión por la serie de Charlie Parker que alcanza ahora su decimosexto capítulo en España. Una serie larga tiene sus peligros y hubo hacia la mitad ciertos altibajos pero Connolly ha sabido remontar y su detective marcado por el lado oscuro, sus relaciones con otros niveles de percepción o conocimiento, sus encuentros con su hija muerta me echarían de cualquier novela, pero no de las de mi querido Bird. Además, un nuevo fichaje, el malvado Quayle, un tipo complejo e inquietante. Para fans, que son muchos.

¿Quieren saber más? Aquí les dejo un perfil del autor.

Relatos

La claridad, Marcelo Luján (Páginas de Espuma). La apuesta literaria de Luján tiene sus recompensas en forma de premio, el Hammett en 2016 y ahora el Ribera del Duero por este conjunto de relatos que, como siempre, provocan al lector, hurgan en su malestar y se sitúan al filo del género, de cualquier género. Dejo que hable Carlos Zanón: “La claridad puede leerse como una serie de dioramas colocados sobre el álbum de fotos que fue Subsuelo u obviar la novela. En ambos casos, el placer de la lectura seguirá intacto. La mirada de Luján es negra y por eso el destino de los personajes está marcado y hasta el narrador en algunos cuentos se permite anticiparlo. Todo para que el lector no olvide que no hay ninguna posibilidad de escapar”.

Aquí pueden leer la crítica completa en Babelia.

Noir Rural

Brian Panowich en una foto promocional.
Brian Panowich en una foto promocional.

Como leones, Brian Panovich (Siruela, traducción de Rubén Martín). Clayton Burroughs es un tipo peculiar, descendiente de la familia de criminales que ha dominado Bull Montain durante generaciones. Pero él se hizo sheriff y luchó contra ellos. Este es el planteamiento del que partía este exbombero convertido en escritor para dar un buen vuelco al género en su debut Bull Mountain (Siruela). Era mu complicado resistirse a la tentación de seguir en este mundo de violencia tan peculiar y celebro que no lo haya hecho. Hay atracos, tipos que se llaman Mike el Costras, buena gente a pesar de todo, narcos benefactores, mujeres tan duras como para sobrevivir en este mundo… todo un elenco de gente diferente con la que, lejos de recrearse en su mundo freak, Panovich nos habla de lo que de verdad importa.

Crítica social

pequeñas mujeres rojas, Marta Sanz (Anagrama). Me ha costado incluir en algún apartado esta enorme novela porque la dejes donde la dejes es coartar su amplitud de miras, su atrevimiento formal. Hay, como en todo el conjunto de la serie protagonizada y no por Zarco, un juego con el género, una búsqueda de la verdad literaria, muchos desafíos. pequeñas mujeres rojas es la historia de Paula, una inspectora de Hacienda de mediana edad que llega a Azafrán (o Azufrón si aceptamos el guiño a Dashiel Hammettal estilo Cosecha Roja) para trabajar en un proyecto de memoria histórica. Pero también es la historia de los olvidados, de la familia de Jesús Beato, patrón del pueblo, delator y trepa. Tuvo la mala suerte de ser uno de los libros que salió justo antes de que el mundo cambiara y se confinara, pero su apuesta literaria pervive. Es un ejercicio de memoria, una indagación, una gran novela. ¿Negra? Hasta los huesos, nunca mejor dicho.

La escritora Marta Sanz, en su domicilio del barrio de Malasaña.
La escritora Marta Sanz, en su domicilio del barrio de Malasaña.

Pueden leer la entrevista que le hice en marzo en su casa.

Policíaco procedimental

El mal de Corcira, Lorenzo Silva (Destino). Ha decidido Lorenzo Silva en la décima novela de la serie de Bevilacqua y Chamorro llevar al guardia civil al pasado, a su implicación en la lucha contra ETA en los peores años. Con esto, el autor madrileño cumple dos objetivos: por un lado, sacia a sus fans, que no son pocos, y les da lo que todo lector de una serie quiere, explicaciones sobre su héroe. Por otro, completa su mejor novela y habla del terrorismo en España de una forma impecable y rigurosa. Los ingredientes de siempre. El procedimental casi siempre impecable, el alma del protagonista y el mundo que tan bien conoce de la guardia civil desde dentro siguen presentes. Ahora bien, con esta ha completado lo que Antonio Muñoz Molina definió en Babelia como “una nueva mitología popular”.

Les dejo aquí una historia más amplia sobre la creación de El mal de Corcira.

Histórica

El ángel de Munich, Fabiano Massimi (Alfaguara, traducción de Xavier González). Hay cada vez mejores ejemplos de literatura negra ambientada en un contexto histórico, un género en auge, como ya hemos contado. Este año hemos tenido grandes ejemplos como Bajo las llamas de Hervé Le Corre (Reservoir Books) un clásico del que se puede recomendar todo o 1793, el debut brutal del sueco Niklas Natt Och Dag. Pero les quiero traer un ejemplo más reciente, una novela que indaga sobre el asesinato, real, de la sobrina de Hitler. Massimi ha investigado durante años para montar en torno a este hecho una investigación que es un policial muy solvente y una historia apasionante. Los dos policías protagonistas reciben el nombre de los agentes que lo investigaron en 1931, pero son la parte de ficción pura de este híbrido entretenidísimo.

Thriller

Havana Room, Colin Harrison (Navona, traducción de Aurora Echevarría). Podría haber cogido cualquiera de las tres novelas que Navona ha tenido a bien publicar este año para rescatar a uno de los grandes autores de thrillers literarios. Si me decanto por esta y no por Manhattan nocturne o Un mapa para un crimen es porque quizás sea la que mejor refleje el universo de Harrison. En sus novelas se relata siempre la caída de un hombre de clase media alta y bueno en su trabajo al que la vida, el infortunio o una pasión por una mujer le ha llevado al centro de una oscura trama en la que los poderes neoyorquinos -el dinero en todas sus formas, la prensa, las familias de siempre- se entremezclan con el submundo criminal. Escojan esta o cualquiera de las otras, porque hay mucha literatura, emoción como en todo buen thriller, y una Nueva York como no la han visto.

Aquí hay un perfil de toda su obra.

Dos de regalo

En 2019 la fecunda cosecha latinoamericana dio, entre otras grandes obras, Cometierra de Dolores Reyes (Sigilo), una de los mejores debuts y uno de las novelas con más complejidad y fuerza de los últimos tiempos. La protagonista es una chica de una barriada del Gran Buenos Aires que resuelve crímenes feminicidas tragando la tierra en la que vivían las víctimas, un presupuesto que se dota de verosimilitud gracias al poder del lenguaje. No les cuento más.

Y, para rematar, un regalo para iniciados en el género y para gente que no lo ha frecuentado. Periférica acaba de publicar bajo el título Los misterios de Auguste Dupin, el primer detective, la editorial nos trae, con traducción de Ángeles de los santos, las tres historias más publicadas y leídas del creador del género de detectives. A saber: Los asesinatos de la rue Morgue, con aparición triunfal de Dupin y el célebre misterio tipo habitación cerrada, mono incluido; la genial La carta robada y la seminal El misterio de Marie Rôget, una novela que cada vez que leo me gusta más por lo actual que es, por la influencia que ha dejado en todo el género, por inventar el falso true crime, por mezclar con esa fuerza realidad y ficción. Pasen y lean.

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