Música

17 discos del rock español de los setenta que hay que escuchar una y otra vez

La década que comenzó hace 50 años fue clave en el desarrollo de un género que comenzó siendo ‘underground’ y acabó llenando recintos

Burning en 1978, un año antes de editar 'El fin de la década'.
Burning en 1978, un año antes de editar 'El fin de la década'.

Llevaban ya unos años aprendiendo a tocar los instrumentos, habían probado las drogas creativas, conseguían con más facilidad los discos de las estrellas de fuera (Cream, Pink Floyd, Jimi Hendrix, Rolling Stones...) y, a mediados de la década, vieron cómo moría el dictador y un sol inundaba al país después de años de penumbra. Los setenta fueron clave en la formación y la difusión del rock en España. Comenzó la década con la censura y la persecución al melenudo y acabó con la libertad y también con las primeras decepciones de la titubeante Transición. Fue una etapa creativa, excitante y productiva en cuanto a la música española.

Estos son solo 17 discos de larga duración editados en una década que vio la publicación de muchos más joyas que tendrán espacio en posteriores entregas.

- Asfalto, ‘Asfalto’ (1978)

Quiénes son. El término “rock urbano” nació por bandas como Asfalto. Fue música creada en el periodo de la Transición: buenos instrumentistas que contaban historias de los barrios deprimidos de las grandes ciudades. Después de este álbum el grupo madrileño se partió en dos. Julio Castejón y Enrique Cajide se quedaron con Asfalto, y José Luis Jiménez y Lele Laina montaron Topo. Entre los dos grupos publicaron cuatro álbumes en solo 24 meses (1978 y 1979). Asfalto y Topo siguen en la brecha.

Por qué es tan bueno este disco. Con este trabajo inició su andadura Chapa Discos, la discográfica fundada por Vicente Mariskal Romero, cuya labor en la difusión del primer rock español es básica. El mítico primer disco de Asfalto se registró en condiciones precarias, en solo 40 horas y nunca seguidas. Cogían los minutos de estudio que dejaban otros artistas: hora de la comida o por la noche. El grupo sigue lamentando lo ruinoso del sonido. Hay que decir que Asfalto eran ya unos músicos experimentados cuando se enfrentaron a su primer álbum. Muy exigentes, renegaron del resultado desde el primer minuto. Ha dado igual: esta colección de canciones es sagrada para el aficionado rockero español, con temas como Días de escuela, Rocinante o Ser urbano. Ecología, reivindicación social, denuncia de los abusos del poder… Son temas que podrían formar parte de un disco en 2020.

Escuchar ‘Días de escuela’ pinchando aquí.

- Triana, ‘El patio’ (1975)

Quiénes son. La banda más popular del rock andaluz, un milagro en la música española: con una propuesta nada comercial, Triana vendió miles de ejemplares y se metió en canales masivos como Los 40 Principales. Su líder fue Jesús de la Rosa, del que Miguel Ríos dijo: “Es el mejor cantante que ha dado el rock español”. De la Rosa murió en un accidente de tráfico en 1983 con 35 años.

Por qué este disco es tan bueno. A Triana les gustaba la Niña de los Peines y Pink Floyd, Camarón y King Crimson. Su primer disco combina esas influencias guiadas por la extasiada voz de De la Rosa y por unos textos que describen un mundo conectado con la naturaleza, abierto a experiencias psicotrópicas y entregado a la pureza del amor. “Sé de un lugar donde brotan las flores para ti, donde el río y el monte se aman, donde el niño que nace es feliz”, canta De la Rosa en Sé de un lugar. “Ayer tarde al lago fui con la intención de conocer algo nuevo./ Nos reunimos allí y todo comenzó a surgir, como un sueño”, entona en En el lago, la narración de un viaje. Un disco sensacional de una banda irrepetible.

Escuchar ‘Sé de un lugar’ pinchando aquí.

- Leño, ‘Leño’ (1979)

Quiénes son. ¿Alguien en este país no conoce a Leño o a Rosendo Mercado? Es el grupo más querido del rock español, que tuvo la honestidad de retirarse cuando estaban a un gran nivel; y no han vuelto, a pesar de las suculentas ofertas.

Por qué es tan bueno este disco. A quien le pilló en la adolescencia este álbum le voló la cabeza. Fito Cabrales, Robe Iniesta (un poco más mayor), Kutxi Romero (Marea)… Todos lo escucharon y su vida ya no fue lo mismo. El sonido agresivo, la forma tan burra de cantar de Rosendo y las letras: nadie antes había cantando historias tan extrañas y sugerentes. Sirva de ejemplo este extracto de Sodoma y Chabola: “Hamburguesas de colores para niños de Sodoma./ Muñecas de porcelana y caballeros de goma./ En la chabola las lágrimas formaron mares de hiel./ Con barquitos de miseria y diosecillos de papel”. 40 años después uno escucha este disco y sigue sintiendo unas ganas tremendas de echar abajo la pared con la cabeza.

Escuchar ‘El tren’ pinchando aquí.

- Smash, ‘Vanguardia y pureza del flamenco’ (1978)

Quiénes son. Los pioneros del rock aflamencado. Antes que Triana, que Lole y Manuel, que Alameda, que Veneno o Pata Negra. Smash, desde Sevilla, fueron los primeros, pasando por bulerías aquello que escuchaban en los discos de Frank Zappa y de Cream, que conseguían gracias a sus contactos en la base estadounidense de Morón de la Frontera.

Por qué es tan bueno este disco. Aunque se editó en 1978, las grabaciones de Smash pertenecen a principios de los setenta. Algunas salieron en single en la época, pero lo que hace Chapa Discos en 1978 es agruparlas. Como son solo cinco temas (pero qué canciones) la discográfica decidió incluir seis de Agujetas con Manolo Sanlucar y empaquetarlo con el título de Vanguardia y pureza del flamenco. Aquí está El garrotín, punta de lanza del flamenco rock, o Alameda’s blues, inspiración para Pata Negra, o Ni recuerdo, ni olvido, nueve minutos de progresismo flamenco que traslada a otra dimensión. Lo de Smash fue tan adelantando a su tiempo que nadie lo comprendió en la época. Años después se identificó como el germen de toda la fusión entre el rock y lo jondo.

Escuchar ‘El garrotín’ pinchando aquí.

- Burning, ‘El fin de la década’ (1979)

Quiénes son. Una banda de corsarios del rock and roll que la montaban allí donde desembarcaban. Ellos querían ser como sus ídolos (Lou Reed, los Rolling Stones, David Bowie…) y se lanzaron a tumba abierta en busca del tipo de vida en el que creían. Hicieron gran rock y algunos de ellos se quedaron en el camino: su guitarrista, Pepe Risi, y su cantante, Antonio Martín, fallecieron (en 1997 y 1991, respectivamente) como consecuencia de las drogas.

Por qué es tan bueno este disco. Burning había debutado con un álbum áspero, Madrid (1978), un trabajo con todas las virtudes y las deficiencias de las primeras obras. Este El fin de la década está más pulido y contiene canciones sensacionales. Grabado en Barcelona, se registró por la noche, con mucha compañía en el estudio y en un ambiente festivo, con todo el avituallamiento necesario. Más allá de clásicos como Qué hace una chica como tú en un sitio como este o Mueve tus caderas, conviene detenerse en las baladas y los medios tiempos, obras plenas de una poesía romántica y crápula, canciones como Las chicas del drugstore, Un poquito nada más, Lo que el tiempo no borró o Balada para una viuda. Porque hay que haber hecho mucho rock and roll para facturar temas lentos tan emocionantes.

Escuchar ‘Las chicas del drugstore’ pinchando aquí.

- Miguel Ríos, ‘Los viejos rockeros nunca mueren’ (1979)

Quién es. El rockero más importante que ha dado este país.

Por qué este disco es tan bueno. Porque con este álbum Miguel Ríos inicia una etapa triunfal, gracias a unas grandes canciones y a unas giras que, a partir de aquí, se sucederían durante los ochenta y buena parte de los noventa. Pionero en muchas cosas, Miguel Ríos inaugura en España las giras profesionales, técnicamente y por difusión (miles de personas) a la altura de los grandes internacionales. En Los viejos rockeros… se incluyen obras tan soberbias como Un caballo llamado muerte (hablando de la destructiva heroína sin metáforas: también fue pionero en eso), Rock pa’l ministro (denunciando el juego interesado de los políticos con relación a la cultura), Canción de amor (para tiempos difíciles) (bellísima)… Hasta los extraños teclados que se disparan en algún momento del álbum tienen su gracia.

Escuchar ‘Un caballo llamado muerte’ pinchando aquí.

- Cucharada, ‘El limpiabotas que quería ser torero’ (1979)

Quiénes son. Seguramente el grupo más ácrata y divertido de finales de los setenta. Digamos que era un colectivo de músicos, actores, buscavidas… Gente creativa con ganas de hacer cosas todo el rato, cuanto más locas mejor. Precisamente esta dispersión fue nefasta para su continuidad. Uno de sus líderes fue Manolo Tena. Solo editaron un disco grande, el que nos ocupa.

Por qué es tan bueno este disco. Muy bien tocado, con unas letras sociales repletas de ironía y con una paleta estilística amplia. El limpiabotas que quería ser torero es uno de los grandes discos olvidados del rock español. Arranca con Desconcierto flamenco, un rock aflamencado del que Robe Iniesta seguro tiene constancia, ya que las pinceladas flamencas de Extremoduro son muy similares. Abarca y devora/Compre es una suite donde relatan lo que pasaría en la crisis de 2008, ¡30 años antes! Made in U.S.A. (escrita por Moncho Alpuente e Hilario Camacho), llena de procacidad, es una crítica al imperialismo estadounidense que se puede llevar a los tiempos de Trump. Canción para pedir limosna deriva a los ritmos latinos. Y cierra Social peligrosidad, más que una canción un artículo periodístico de cómo trataba a la juventud melenuda los últimos coletazos del franquismo y primeros de la Transición. Qué gran disco y qué vigente aún hoy.

Escuchar ‘Social peligrosidad’ pinchando aquí.

- Lone Star, ‘Adelante. Rock en vivo’ (1973)

Quienes son. Desde Barcelona, pioneros del rock español, en funcionamiento desde principios de los sesenta. Lone Star hicieron pop, garaje, jazz, rock… y siempre con la gran voz de Pedro Gené como seña de identidad. Su canción Mi calle está entre las mejores del rock español.

Por qué es tan bueno este disco. Seguramente este es el primer álbum de rock duro hecho por una banda española. Se trata de un trabajo en directo con trampa. Está registrado en un estudio de grabación con un par de docenas de amigos como espectadores. La apertura, Adelante, es una poderosa descripción de la vida del rockero. Lone Star combina piezas en inglés y castellano y suena rudo, con la voz de Gené desgañitándose. Eso: rock duro cuando en España nadie lo practicaba.

Escuchar ‘Adelante’ pinchando aquí.

- Pau Riba, ‘Dioptria’ (1970)

Quién es. Un músico libertario que impulsó el rock catalán (aunque él nació en Palma de Mallorca) burlando milagrosamente la censura franquista. Él lo explicó así: “Entre que cantábamos en catalán y que utilizábamos el surrealismo nos dejaron estar”.

Por qué este disco es tan bueno. Pau Riba proviene de una familia burguesa, pacata y católica. Este disco (editado en dos partes: 1970 y 1971) está grabado cuando tenía 20 años y su plan de vida era la vida hippy con residencia en una cueva de Formentera. Dioptria es una crítica contra esa familia tradicional que él conoció bien, un relato, lleno de ironía, de una sociedad cínica, conservadora y religiosa. Teniendo importancia la parte lírica, la musical es sumamente relevante, ya que se introduce con solvencia en el rock psicodélico y el folk-rock, poco tratados en España. Un disco creativamente abrumador.

Escuchar los dos volúmenes de ‘Dioptria’ pinchando aquí.

- Topo, ‘Topo’ (1979)

Quiénes son. El grupo que formó José Luis Jiménez y Lele Laina cuando dejaron Asfalto. Musicalmente esta propuesta sigue destilando rock urbano, pero, a diferencia del debut de Asfalto, más inclinado al progresivo.

Por qué este disco es tan bueno. Tan solo siete canciones, con letras bien elaboradas que apelan a la conciencia obrera, muestran los claroscuros de la deriva del periodo de la Transición, advierte sobre el aburguesamiento individual y critica el imperialismo americano y los privilegios de la iglesia. Topo era una banda a la izquierda de la izquierda. Su Vallecas 1996 es un relato a pie de calle del sentir de los habitantes de los barrios desfavorecidos de las grandes ciudades.

Escuchar ‘Vallecas 1996’ pinchando aquí.

- Las Grecas, ‘Gipsy Rock’ (1974)

Quiénes son. Carmela y Tina Muñoz, dos hermanas gitanas que a mediados de los setenta irrumpieron en una España todavía temblorosa con un furioso rock aflamencado con un mensaje de poderío femenino y racial. El nonaino y Jimi Hendrix colisionaban en unas canciones arrolladoras.

Por qué este disco es tan buen. Paco de Lucía reconoció que su mayor éxito, Entre dos aguas, está inspirado en este Gipsy Rock. Camarón de la Isla no lo dijo, porque era de pocas palabras, pero cuando escuchaba a Las Grecas sonreía. Este disco es tan innovador que aún hoy no suena desgastado. Al contrario. Además de enchufar a su flamenco la guitarra de Hendrix, aquí regurgita funk duro (Parliament) o rock latino (Santana). Luego están la letras, claro, desatadas historias de pasión, con expresiones intransferibles como “achilipú” o “te estoy amando locamenti”.

Escuchar ‘Te estoy amando locamente’ pinchando aquí.

- Mermelada, ‘Coge el tren’ (1979)

Quienes son. Una máquina de rhythm & blues en una época donde en España no se estilaba este género. Mermelada, desde Madrid y liderados por Javier Teixidor, tenía como referente a los británicos Dr. Feelgood, de ahí que la armónica sea uno de sus instrumentos fundamentales.

Por qué este disco es tan bueno. Canciones breves, explosiones de rock and roll, mensajes de jóvenes airados y desconectados de la generación de sus padres. La manera de tocar las canciones era salvaje, recogiendo la esencia de sus actuaciones. Teixidor tenía 17 años cuando grabó un disco que todavía suelta relámpagos cuando lo pinchas.

Escuchar ‘Coge el tren’ pinchando aquí.

- Veneno, ‘Veneno’ (1977)

Quiénes son. Un puñado de anarquistas musicales milagrosamente metidos en un estudio por el productor sevillano Ricardo Pachón. Kiko Veneno, los hermanos Amador (Rafael y Raimundo), El Manglis, El Tacita… De ahí no podía salir nada convencional.

Por qué es tan bueno este disco. Cuenta Pachón que el disco fue un fracaso absoluta, que solo vendió 700 ejemplares. Tuvieron que pasar muchos años para que pudiera ser entendida una obra capital para la fusión entre el flamenco y el rock, aquello que iniciaron Smash. Aunque estuvieron varios días en el estudio lo que quedó se registró en una jornada, aquella en la que Pachón disolvió unos LSD en un recipiente de té. Entre sorbo y sorbo, los músicos se pusieron a tocar. Es un disco deslavazado, carente de dirección, casi improvisado. Y ahí esta su valor, una especie de jam sesión lisérgica, un genial encuentro de amigos que está entre lo mejor del rock español de todos los tiempos.

Escuchar ‘Los delincuentes’ pinchando aquí.

- Moris, ‘Fiebre de vivir’ (1978)

Quién es. Un histórico del rock argentino que se mudó a Madrid a mediados de los setenta huyendo de la dictadura argentina. Moris cuenta que cuando llegó a la capital solía tocar en un pub las canciones que luego formarían este disco. Por allí pasaron Burning, que dieron sus primeros pasos cantando en inglés. Al ver a Moris en concierto decidieron utilizar el castellano.

Por qué es tan bueno este disco. Moris escribió estas canciones en los bares de la ciudad, en Bravo Murillo, Plaza Castilla y Tetuán. Se sentaba, pedía un café y llenaba cuartillas con lo que le inspiraba la ciudad. Como si de pequeños reportajes se tratara, el argentino contó en sus letras cómo la ciudad abrazaba la libertad después de años de represión, todo con sus luces y sombras. Aunque hay mucho rock and roll en este álbum (donde los músicos de acompañamiento son Tequila), lo más logrado son las descriptivas baladas urbanas: Balada de Madrid, Nocturno de Princesa, Tarde en el metro La capacidad de Moris para captar el latir de la ciudad es primorosa.

Escuchar 'Nocturno de Princesa’ pinchando aquí.

- Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, ‘Señora azul’ (1974)

Quiénes son. Cuatro músicos experimentados que tocaron en bandas como Solera, Los Íberos o Franklin. La versión más cercana que tuvimos de Crosby, Stills, Nash & Young. Personalidades potentes proclives a las fricciones. Después de este disco se dijeron hasta luego. Volvieron con los años con este y otros formatos, pero ya nada fue igual.

Por qué este disco es tan bueno. Porque contiene una de las canciones de amor más hermosas del rock español, Solo pienso en ti; porque nunca los críticos culturales fueron tan duramente atacados con una canción tan buena, Señora azul; porque tiene altura de miras musical y poética… Resulta llamativo que este disco fuera un fracaso de ventas cuando se publicó. En qué estaríamos pensando…

Escuchar ‘Señora azul’ pinchando aquí.

- Ramoncín, ‘Barriobajero’ (1979)

Quién es. Un veinteañero madrileño de barrio, provocador, audaz e intuitivo poeta del rock and roll. Su nombre: José Ramón Julio Márquez Martínez, alias Ramoncín.

Por qué este disco es tan bueno. Un año antes, Ramoncín, rombo pintado en un ojo, había publicado su primer disco, con temas que dejaban ojipláticos a los padres y atraían a los hijos: Marica de terciopelo, El Rey del Pollo Frito o Cómete una paraguaya. En Barriobajero Ramoncín pule su propuesta y describe lo que ocurre en los barrios de Madrid, relatos de delincuentes, traficantes de medio pelo, tipos sin mucho futuro que se llaman El Chuli o Felisín El Vacilón. No se habían escuchado hasta entonces estos relatos de personajes que habitaban el lumpen de las grandes ciudades. Una aventuras atornilladas con música cruda, rock quincallero que conectaba con unos jóvenes que encontraban a alguien que hablaba su mismo idioma.

Escuchar ‘Chuli’ pinchando aquí.

- Tequila, ‘Matrícula de honor’ (1978)

Quiénes son. Una banda de rock and roll como no había aparecido en España: festiva, insultantemente juvenil, grandes instrumentistas y glamourosos. Con dos chicos argentinos al frente recién llegados a España huyendo de la dictadura de su país: Alejo Stivel y Ariel Rot. Los dos siguen en 2020 dando conciertos como Tequila.

Por qué es tan bueno este disco. A finales de los setenta las radios y la televisión en España estaban llenas de cantantes melódicos. La insolente irrupción de estos chavales haciendo rock cambio la vida de muchos adolescentes españoles. Gracias a Tequila estos jóvenes descubrieron a los ídolos de estos, los Rolling Stones, los Faces o Chuck Berry. Este es su primer disco, nervioso rock and roll con temas que todavía siguen interpretando en directo, como Rock and roll en la plaza del pueblo o Necesito un trago. Aunque la tónica general es el rock, también hay aproximaciones santaneras, como en Vacaciones en Copacabana, o baladas de aromas stonianos, como Abre el día. Al final resulta un disco bastante ecléctico. Un año después, en 1979, entregarían otro gran trabajo, Rock and roll.

Escuchar ‘Necesito un trago’ pinchando aquí.

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