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El ‘botticelli’ de los Cambó no consigue comprador pero sí el ‘like’ de los Beckham

El ministro de Cultura niega contactos para adquirir la obra y asegura que su "destino natural" sería el MNAC

Cuatro persona contemplan el Botticelli que ha puesto a la venta la familia Cambó en la Frieze Masters de Londres.
Cuatro persona contemplan el Botticelli que ha puesto a la venta la familia Cambó en la Frieze Masters de Londres. AFP

El despliegue publicitario alrededor del Retrato de Michele Marullo Tarcaniota, la obra pintada por Botticelli alrededor de 1491 y que han puesto a la venta sus propietarios, los herederos de Francesc Cambó, ha surtido efecto: la noticia de su exhibición y venta en la galería Trinity Fine Art durante la feria Frieze Masters de Londres ha copado el interés de los medios de comunicación que le han dedicado medio centenar de artículos; ha sido la imagen de la feria y todo el mundo que la ha visitado lo ha querido fotografiar y personajes tan populares como David y Victoria Beckham lo han subido a sus historias de Instagram. Pero después de tres días de fama y reconocimiento general, la obra del genio renacentista no ha conseguido el objetivo final de venderlo que se había marcado la familia.

Como suele ocurre en este tipo de citas, muchas de las operaciones, y sobre todo las importantes, se cierran pasado un tiempo; por lo que los posibles compradores podrían visitar la obra en la galería londinense. Pero en este caso el tiempo apremia. La pintura, protegida como Bien Cultural de Interés Nacional desde 1988, la máxima que contempla la legislación española, tiene un permiso para estar fuera del país que expira el próximo martes 15 de octubre. Se haya vendido o no tiene que volver antes de ese día. En caso contrario se consideraría “una exportación ilícita”. Esta restricción es la que ha hecho que no se haya materializado ninguna oferta pese a que el precio fijado por la galería de 30 millones de dólares (27,3 de euros) sea inferior al valor de la pieza, excepcional, por tratarse del último botticelli en manos privadas disponible en el mercado internacional. De hecho, el Estado la había valorado previamente en 2016 en 60 millones de euros.

Según fuentes de la galería, que lo ha exhibido en solitario en su estand, son varias las “ofertas serias de compra” que ha habido durante estos días y que las trasladará a la familia Guardans-Cambó para que las valore y decida. Entre las ofertas no están las del Ministerio de Cultura español. Este lunes el ministro José Guirao, durante una visita a Barcelona para asistir a la inauguración de la temporada del Liceo, ha asegurado: “El Ministerio no se ha planteado en ningún momento la compra, ni tenemos previsto adquirirlo, pero como persona de la cultura, conocedora del mundo del arte y de los museos, el destino natural sería que si acaba en una colección pública, fuera en el MNAC, porque es el museo que posee gran parte de la colección Cambó. No sé si la Generalitat intervendrá, ni si se lo ha planteado. Si el MNAC se lo plantea, estamos en el patronato y como uno más, decidiremos, pero la posición del ministerio sería positiva”, ha argumentado, para concluir: “La obra, como BIC, tiene que quedarse aquí, aunque podría continuar en manos privadas”, informa Carles Geli.

Lo que si puede hacer el Ministerio, una vez que se sepa si ha habido un comprador, es ejercer el derecho de tanteo y retracto y adquirirlo finalmente por el precio que se haya adjudicado a un tercero con ayuda de algún mecenas privado, que marcaría, sin duda, el destino último de la obra.

La pintura de Botticelli fue adquirida en 1929 por el político catalán Francesc Cambó que pronto la consideró como una de las obras más destacadas de su colección personal que le acompañó durante su exilio argentino tras la guerra civil y que acabó donando al Museo del Prado y al MNAC. Todo menos esta obra de Botticelli que permaneció en manos de su hija Helena Cambó y sus 14 hijos. En 2004 los descendientes del político dejaron el retrato de Marullo en depósito en el Prado por un año que se fue renovando hasta 2017 que volvió a manos de la familia.

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