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Jordi Évole deja ‘Salvados’ tras 11 años

El presentador prepara un nuevo programa de grandes entrevistas para La Sexta

Jordi Évole con Nicolás Maduro, en un programa de 'Salvados' del pasado febrero. En vídeo, algunos de las mejores promociones del programa.

Jordi Évole ya no estará al frente de Salvados. Tras 11 años y 273 programas emitidos, el presentador catalán ha anunciado en la noche del jueves, durante una entrevista con Pablo Motos en El hormiguero, que dejará de presentar el programa de La Sexta que le ha dado fama para centrarse en un título nuevo, de entrevistas más largas como las que ya venía haciendo de vez en cuando. Según ha anunciado la cadena este viernes, Gonzo, colaborador de El intermedio, tomará su relevo como presentador del espacio. El equipo, sin embargo, permanecerá intacto.

"Llevo 11 años haciendo Salvados, es el programa de mi vida, no haré otra cosa de la trascendencia y dimensión en el tiempo que tiene, pero tras la entrevista del Papa [emitida a finales del mes pasado], vi que se acababa un ciclo", explicó. "Es el momento de dar un relevo. Yo quiero que siga Salvados, y va a seguir, nada me hace más feliz que saberlo".

Es el mayor giro en la historia Salvados, un programa que a lo largo de 11 años se ha convertido en un pilar de la televisión española, en una trayectoria no exenta de bandazos de menor envergadura; el único en nuestro país que ha entrevistado al Papa o a Julian Assange. La emisión empezó, en febrero de 2008, como una prolongación de la imagen que hasta entonces había dado Évole dentro del programa de Andreu Buenafuente en La Sexta; es decir, siguiendo la imagen de El follonero.

Aquellos primeros programas preferían la informalidad y la espontaneidad. Cuando se renovó en octubre de ese año, se apostó más por el componente informativo. Para cuando el programa volvió otra vez en septiembre de 2009, ya había refinado un formato que les permitía mimetizarse con la personalidad de su presentador y director: episodios temáticos, con el enfoque de un hombre de fuera que quiere saber cómo funcionan las cosas por dentro; menos belicosos que otros espacios informativos pero -sobre todo en futuras temporadas- sin llegar a ser tímidos.

La combinación resultó ser perfecta. La selección de temas se fue afinando: no salía necesariamente de los titulares de la semana, pero tampoco andaba lejos del interés público. Los controladores aéreos, el independentismo, la nueva política, la lotería de Fabra, Mercadona… Su repaso al accidente de metro de Valencia de 2006, emitido en 2013, logró que cientos de personas salieran a las calles valencianas reclamando respuestas. The New York Times publicó entonces un artículo ensalzando la labor de Évole: “El presentador que realiza cruzadas”, le llamó. Para entonces ya había ganado el premio Iris en 2011 y 2012 al mejor reportero y el Ondas de 2011 al mejor presentador.

La audiencia también le siguió. La temporada del año siguiente, en 2014, ya la octava, tuvo una media de 3.133.000 espectadores (un 15,2% de cuota de pantalla), el récord histórico del espacio. Y el equipo se atrevió con aguas más hondas, como un falso documental en el que varias figuras de la política española admitían que el 23-F fue montaje; o entrevistar a Arnaldo Otegi y Pedro Sánchez en 2016; o explorar el mundo del ISIS y la Venezuela de Maduro en 2017. En la temporada que termina este domingo, la duodécima, con 2.200.000 espectadores (10,4% de cuota), entrevistó a Maduro en plena crisis venezolana. A finales de marzo Évole fue el único presentador español en entrevistar al papa Francisco en exclusiva, lo que ya es una muestra del crecimiento del programa.

Una característica que diferencia la televisión de Évole de la de otros informadores españoles es que él entiende que, en la pantalla, es más elocuente la simple imagen de un personaje explicándose -y retratándose, según la explicación- que una gran tesis intelectual que pueda resumirse en infografías. El Papa no le dijo aquella noche nada reseñablemente novedoso, pero sostuvo la cuchilla de una concertina de la verja de Melilla que le había llevado Évole. Aquella emisión logró más de 4,1 millones de espectadores.

"Sé hacer lo que sé hacer, tampoco muchas cosas", dijo Évole en el programa. "Sé hablar con la gente, realizar una entrevista y lo que haga tendrá que ver con esto. Llegará más pronto que tarde, no sé si en invierno, primavera del año que viene, pero la temporada que viene, habrá un Salvados con otro presentador".

Ahora, el presentador prepara un nuevo programa, más en la línea de estos grandes especiales. Se emitirá en prime time en La Sexta y lo producirá Atresmedia junto con la firma de Évole, Producciones El Barrio. Aún no tiene fecha de estreno.

Una rara enfermedad

Pablo Motos y Jordi Évole en 'El hormiguero'.
Pablo Motos y Jordi Évole en 'El hormiguero'.

Évole también habló de algún tema personal durante el programa de El hormiguero. El periodista contó que sufre cataplexia, una enfermedad relacionada con la narcolepsia que hace que los músculos fallen (una pérdida súbita del tono muscular)  y que le hace caer al suelo cuando se ríe a carcajadas. Eso sí, el presentador aclaró que no es algo grave y que su marcha de Salvados "no tiene nada que ver" con este asunto.

Me la han detectado recientemente, no tiene nada que ver con dejar el programa, ni mucho menos, lo podría seguir haciendo, porque esto hace ya tiempo que me pasa. Me dí cuenta que cuando me entraba la risa con según qué amigos, me entraba una flojera de cuerpo, pero de caerme, de no poder sostenerme verticalmente, cosa que hacía mucha gracia a la gente. Perdía la musculatura y me caía, perdía la verticalidad. El equipo está prevenido y cuando ven que me pasa ya me aguantan, y se me pasa. No pierdes la consciencia, pero sí que tienes esa flojera de cuerpo", explicó Évole a Motos.

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