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Cómo entrevistar al Papa en exclusiva

Jordi Évole charla con el Sumo Pontífice este domingo en 'Salvados'

Era 2013 y Jorge Mario Bergoglio acababa de ser nombrado Sumo Pontífice y cuando el equipo de Salvados intentó por primera vez pedir una entrevista con él. La primera solicitud fue como quien prueba suerte a la Lotería, luego se fueron envalentonando. Le mandaban recados a través de personas que pudieran conocerlo; le mandaban cartas; le mandaban DVD. "Cuando hablas con algún político español o una celebridad, saben qué es Salvados para lo bueno y para lo malo, pero cuando te acercas a alguien como el Papa, que no sabe lo que haces ni quién eres, es muy complicado que te tenga en cuenta", explica a EL PAÍS Màrius Sánchez, jefe de Redacción de Salvados.

Hace dos años, Jordi Évole envió una carta personal al Papa acompañada por el DVD del primer programa que dedicaron al barco Astral, de la ONG Proactiva Open Arms, sabiendo que era un tema que le interesaba especialmente. "Sabemos que esa carta la recibió en mano. Y pasados tres días, Évole recibió un correo del Papa en el que le dice que algún día se sentaría con él", relata Sánchez. "Lo celebramos como si ya lo tuviéramos, con el chasco cuando ves que va pasando el tiempo y no se produce". 

Los intercambios de correos con el Vaticano se intensificaron. Évole y Sánchez fueron a Roma a reunirse con el equipo de comunicación del Papa. Fueron invitados a una misa, oficiada por él, por los refugiados y los emigrantes que mueren en el Mediterráneo. "Al final hubo un momento en el que los asistentes se acercan y dan la mano al Papa, y Jordi [Évole] le dijo que era periodista y que en algún momento le gustaría entrevistarle". El momento seguía sin llegar.

Hasta hace un mes. Un correo electrónico del Papa concretaba fecha y día: el pasado viernes 22 de marzo. Fue un encuentro de casi 75 minutos, durante el cual el Sumo Pontífice habló incluso de abusos sexuales a niños por parte de curas. "Sabíamos que le interesaba hablar de refugiados y emigración especialmente. Pidieron que les mandáramos algunas preguntas previamente pero les especificamos que queríamos hacerle más y que de las que les mandábamos, algunas entrarían y otras no. Cuando nos reunimos con ellos nos sentimos en la necesidad de decir que íbamos a preguntar sobre abusos sexuales en el marco de la Iglesia. A ellos les preocupaba que el titular al día siguiente no fuera sobre refugiados, que es el mensaje que quieren mandar. Pero entendieron que ni para ellos ni para nosotros era positivo no hacer preguntas sobre ese tema", explica Sánchez sobre la entrevista que La Sexta emite este domingo (21.30).

No solo el proceso se salió de la norma. También la grabación de la entrevista fue diferente a lo habitual. Era condición indispensable grabar con las cámaras del Vaticano, por lo que los aspectos técnicos corrían a cargo del Centro Televisivo Vaticano. Ellos también señalaron el lugar en el que se realizó la entrevista, pero a cambio dejaron que la iluminación y la escenografía (mesa, sillas, adornos...) corriera a cargo del programa.

"Me llamó mucho la atención que, cuando Jordi preguntó a su equipo de comunicación algún consejo, los más cercanos al Papa le dijeron que se olvidara del protocolo y lo tratara como si fuera un amigo", cuenta Sánchez. "También pensábamos que Jordi tendría que ir con traje y corbata, porque habíamos visto que en casi todas las entrevistas, el entrevistador iba con traje, y a mí me parecía que iba a ser bastante extraño. Se lo planteamos y dijeron que no, que fuera vestido como quisiera. Lo complicado fue llegar hasta él, pero una vez que dijo que lo quería hacer, todo han sido facilidades", añade el redactor.

Según Sánchez, esta entrevista y la primera que hicieron a Nicolás Maduro, en noviembre de 2017, han sido las más complicadas de lograr para el equipo del programa. Ahora buscan nuevo reto. "Pero no hay otro nombre que haya estado tantas veces en la lista de tareas pendientes como el Papa. Ahora siento un vacío", ríe Sánchez.

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