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Entrevista:JORDI ÉVOLE | Presentador de 'Salvados' | TELEVISIÓN

"Rechazar al Follonero sería ruin"

Jordi Évole, premio Ondas por su programa 'Salvados'

Telecinco y la cadena SER fueron algunos de los primeros destinos laborales de Jordi Évole (Cornellá de Llobregat, Barcelona, 1974) hasta que Andreu Buenafuente se cruzó en su camino. Formó parte del séquito del showman catalán y más tarde despuntó con el personaje de El Follonero. En 2008, con la campaña electoral que libraron Zapatero y Rajoy, se estrenó Salvados (La Sexta). Ese año ganó el Ondas al formato más innovador. Tres años después, sigue a pleno rendimiento. Al éxito de los dos programas sobre el País Vasco y las entrevistas con Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy el domingo pasado, un día antes del debate entre los dos principales candidatos a La Moncloa, se suma el reciente Ondas de Évole como mejor presentador.

"Twitter engancha y es muy adictivo. Yo me estoy quitando poco a poco "

Pregunta.¿Cómo se siente después de conquistar otro Ondas?

Respuesta. Muy bien. El premio me lo han dado a mí, pero sería injusto olvidarme del equipo de Salvados, que tiene un talento y una creatividad extraordinarias.

P. En esta ocasión, el jurado ha valorado su capacidad de crecimiento profesional y la sabia combinación del sentido del humor y la calidad periodística.

R. Me gusta que aparezcan las palabras humor y periodista en la valoración del jurado, pero también noto cierto cariño en eso del crecimiento profesional. Me recuerda a las notas de los niños: progresa adecuadamente. He sido el pequeño de mi casa, en televisión entré muy jovencito de la mano de Andreu Buenafuente y realmente me siento un alumno que no ha parado de aprender. Me gustan las cosas que se cuecen lentamente porque no soy de cambios radicales.

P. No se quejará de la audiencia que logró Salvados, casi dos millones de personas, con las entrevistas a los dos candidatos.

R.Soy un poco reacio a hablar de audiencia, me da cierto pudor y además libro una pequeña batalla contra el maldito numerito. Los programas se deben juzgar mas allá de los índices que arrojen los audímetros. Y ahora existen otro tipo de mediciones que no se contabilizan, como son las descargas en la web. Twitter, por ejemplo, es otro termómetro brutal. Y es sano y justo reconocer este tipo de audiencia, ya que complementa a la tradicional. Dicho esto, estamos encantados con los resultados y mentiría si dijera que no nos importa.

P. Pero ¿esperaba unos datos tan notables?

R. La franja es hipercompetitiva y Salvados es como una barquita en medio de grandes transatlánticos. Hemos estado a punto de zozobrar, pero nos ha ido bien.

P. ¿Vio el debate del lunes pasado? ¿Qué le pareció?

R. Muy retro. Parecía una reemisión del Canal Nostalgia.

P.He leído que tiene 300.000 seguidores en Twitter. ¡Menuda incontinencia tuitera!

R. Es mi gran descubrimiento. Es bestial la cantidad de mensajes que recibimos minuto a minuto mientras se emite Salvados. Pero es un arma que carga el diablo. Engancha mucho y es adictivo... Yo me estoy quitando poco a poco.

P. Sus reportajes Borrando a ETA y Reiniciando Euskadi han sido muy celebrados. ¿Son los trabajos de los que está más orgulloso?

R. Sí, porque el conflicto de Euskadi siempre nos ha interesado. Y poder estar en el País Vasco una semana antes y dos días después del comunicado de ETA fue un regalo. Hemos recibido muchas felicitaciones y es de esas cosas que nos carga de energía.

P.¿Y es posible que un formato de humor derive en un programa político?

R. Creo que es un programa periodístico más que político. El tiempo nos ha llevado hacia donde queríamos ir. A Salvados lo hemos ido moldeando a nuestro gusto y eso pasa por apostar por el periodismo. Esta temporada hemos encontrado un hueco en ese sentido; aunque quizá ese barniz irónico y humorístico que tiene le diferencia de otros programas.

P.Hace unos días Vargas Llosa decía en una entrevista que el periodismo crítico goza hoy de mala salud. ¿Está de acuerdo?

R. Creo que estamos empeñados en el periodismo de trincheras que marcan los grupos mediáticos. Yo intento huir de esto, aplaudir lo que me gusta y criticar lo que me molesta.

P. ¿A qué achaca usted el éxito de Salvados: a su forma de diseccionar la actualidad con ironía pero sin agresividad, a que escucha sin juzgar...?

R. No lo sé, el éxito hoy día solo se consigue trabajando y trabajando y teniendo cierto olfato.

P. No sé si sabe que ya le comparan con Michael Moore.

R. Será porque he ganado unos kilitos... Ja, ja. Me gusta el piropo. Bowling for Columbine fue uno de los primeros documentales que vi y me impactó.

P. A estas alturas, convertido en el entrevistador de moda, ¿Reniega de su apelativo El Follonero para reivindicar a Jordi Évole?

R. Reivindico a Évole pero rechazar al Follonero sería ruin; sin ese personaje no podría mezclar lo que tanto me gusta, que es el humor y el entretenimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de noviembre de 2011