Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Se busca: final perfecto para ‘Vis a vis’

Fox anuncia la despedida de la primera serie insignia de la nueva ficción española

Maggie Civantos en su regreso a 'Vis a vis'. En vídeo, tráiler cuarta temporada de 'Vis a Vis'.

Vis a vis, la primera serie insignia de la nueva ficción española, se despide en las próximas semanas. Su cadena, Fox, ha anunciado que los dos últimos capítulos de su cuarta temporada —que se emitirán el 28 de enero y 4 de febrero, respectivamente— serán la conclusión de la historia, en un final que despedirá al reparto más diverso de la televisión española y, a la vez, rematará la introducción de la calidad como norma y no como excepción en la industria. “Acabar la serie ahora es cumplir una especie de promesa de lealtad: con la forma en la que son ahora las nuevas narrativas”, asegura por teléfono Iván Escobar, su productor ejecutivo. “Antes te despedían a mitad de la serie, o empezaban a emitirte a medianoche para quitarte de en medio o te cancelaban. Ahora, que puedes prepararte el final, tienes la obligación de no alargarte ni dejar las cosas a la mitad”, añade.

Desde su estreno en abril de 2015 en Antena 3, Vis a vis ha contado los conflictos en dos cárceles de mujeres, pero la historia más notable es la que ha vivido la serie en el mundo real desde aquella fecha. En cierta manera, ha sido una metáfora de la evolución de la industria televisiva española. Antes de su emisión, muy pocos creían en ella. Se parecía demasiado a otras ficciones internacionales (especialmente a Orange is the New Black, de Netflix, también ubicada en una cárcel de mujeres). Pero acabó sorprendiendo por el, hasta entonces inusual, mimo dedicado a los guiones e interpretaciones y por lo fino de la estética, donde manda el amarillo y no hay rojo. Creó una legión de fans, llamada Marea Amarilla, inédita hasta entonces y normal después (La casa de papel, por ejemplo); y esos fans empezaron a encontrarse por todo el mundo según la serie fue vendiéndose en cadenas internacionales.

Y, por último, cuando Antena 3 la canceló repentinamente tras la segunda temporada, Vis a vis descubrió las ventajas de la televisión de pago: Fox rescató el producto y dio liberad a los creadores para que hicieran capítulos más cortos si querían. Es, en cierta manera, el mismo viaje que ha experimentado la industria de la ficción televisiva, que ahora pasa por un momento dorado en plataformas de pago como Movistar + o Netflix.

Ahora le corresponde sentar un último precedente: cómo se acaba una serie en este nuevo panorama. Los finales son famosamente complicados en televisión y Vis a vis ha ido acumulando un legado que ahora debe proteger. Escobar ha comentado que recurrirá a Maggie Civantos, la protagonista de sus primeras temporadas, quien tal vez sea su arma más infalible. “La primera mirada de la serie fue suya, son los ojos que vehicularmente nos han llevado por las cárceles de la serie. Es justo que la historia que empezó con su entrada en la cárcel acabe con el final de su experiencia en la cárcel”, explica. “Y esa es la clave del final, que sea justo. A estos personajes les hemos hecho cien mil putadas y han sobrevivido a todas. Se merecen algo de justicia poética. Lo que no quiere decir que será un final del todo feliz”.

La serie ha mantenido hasta sus últimos minutos un hito cada año más valioso: tener el reparto con mayor número de mujeres de este país, en el que se incluye también a una actriz transexual (Abril Zamora) cuyo personaje protagoniza tramas que nada tienen que ver con esa condición. “Cuando empezamos la serie, chocaba que hubiese tanta mujer”, explica Escobar. “En ese sentido hemos ido avanzados a nuestro tiempo. Desde entonces, ha habido una serie de movimientos necesarios en el mundo y ahora que están en eclosión, nos vamos".

La madre de todos los equipos

Escobar insiste que la figura del showrunner (el productor ejecutivo) como autor de una serie está sobrevalorada. “Sin equipo, no habría serie, habría una novela o una obra de teatro”, argumenta. Y subraya sobre todo el papel de las actrices para dar forma a los capítulos. “Tienen el tono tan interiorizado que es solo cuestión de escucharlas. Queríamos mostrar la infancia del personaje de Najwa Nimri, que es egoísta y despiadado, y contar por qué ha llegado a ser así. Ideamos que su padre la traiciono, pero Najwa nos detuvo: “Le falló su madre. Cuando te falla tu padre, te recompones. Cuando te falla tu madre, no hay resurgimiento posible”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información