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“Nunca escribiré un libro para ajustar cuentas con nadie”

Juan Cruz presenta ‘Primeras personas’, 76 retratos de creadores a los que ha conocido y tratado a fondo como periodista y editor

Presentacion del libro de Juan Cruz, 'Primeras personas'.
Presentacion del libro de Juan Cruz, 'Primeras personas'.

Entre huellas que sortean los cristales rotos, caminan estas Primeras personas (Alfaguara) de Juan Cruz. Precisamente para recomponer un espejo en el que mirarse cuando ha cumplido 70 años y va seleccionando con la memoria lo que más le ha marcado en la vida. Ayer lo presentó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid junto a sus compañeros Daniel Gavela y Montserrat Domínguez y a la actriz Charo López, quien leyó algunos fragmentos.

Cuenta Juan Cruz, adjunto a la directora de EL PAÍS, en su libro que él fue un niño atónito acompañando a leer a su madre. Ese es el primer cristal que arroja al suelo y al cielo de su memoria: le siguen 76 más, en diversas situaciones, a los que entrevistó o trató como editor: “Yo he hecho muchas cosas. He acompañado a gente al baño, les he dado de comer a la boca, los he llevado a comisaría…”. Y ha trancado la puerta del cuarto en el que se han encerrado a escribir, para dejarles en la ceremonia de su soledad.

Muchos de ellos le acompañaron en el acto: el filósofo Emilio Lledó, que fue su maestro y que, según él, no quería envejecer al escribir en la pizarra cuando daba clase. El escritor Juan José Millás, que carga con el fantasmagórico peso de su soledad en la escritura. El cineasta y literato Gonzalo Suárez, que le enseñó a desmenuzar una sintaxis rota en crónicas deportivas antes incluso de dedicarse al cine. El novelista Julio Llamazares, ese transeúnte, con un árbol arrancado a cuestas entre las líneas de su literatura…

Pero que nadie se confunda: “Este libro no es un santoral”, afirmó Montserrat Domínguez. “Contiene ternura, pero también zonas de penumbra y sombra”, dijo su compañera y subdirectora de este diario. Y sirve de coartada también y coraza de sí mismo: “Es una autobiografía secreta. Él se oculta en cada uno de los personajes”. Aunque según Gavela, director de la SER, aún le falta algo que Juan Cruz no está dispuesto a darle: “Me pregunto qué secretos no le ha contado todavía el editor al periodista. ¿Cuándo te vas a atrever a destapar a algunos?”.

El autor fue categórico. Ambos, el que publicó libros y el que escribe en los periódicos, conviven dualmente dentro de él y se niegan a traspasar ciertos límites: “Nunca escribiré un ajuste de cuentas con nadie. Sí sobre personajes que me apetece divulgar, aquellos que mezclan su soledad con la sabiduría”, afirmó. “¿Tú sabes lo que significa escribir un libro, cómo la imaginación la utilizas para convertirte en otro?”, le dijo a Gavela.

No hay ánimo de venganza en Primeras personas. Tampoco la utilizó en obras anteriores como Egos revueltos. Estos retratos bien pueden servir como continuación de aquellas memorias de editor. Pero que nadie espere inquina, no es su estilo, pero sí dudas, paradojas, convulsiones, dolor: “Dentro de cada uno de estos personajes, en un sí, convive un pequeño no y al revés”, afirmó.

También un catálogo electivo con huecos especiales en su memoria dotada de muchos gigas. En este caso, dedicados a otros y a sí mismo dentro de esos otros. Y alguna respuesta a por qué escribe. Una necesidad que viene de su infancia: “Escribo todos los días, para mí, pero también para hacer felices a otros”, confiesa.

A José Manuel Caballero Bonald con guayabera o despechugado, a Günter Grass, huyendo de los fantasmas de su niñez a golpes de tambor de hojalata, paseando por Oviedo, la misma ciudad donde Ángel González nació. Un libro que es un mapa y un territorio en las habitaciones del recuerdo con huellas sobre todo el globo terráqueo y sus cuadernos de notas. Ciudades que ha recorrido solo y acompañado de escritores, editores, músicos, cineastas, artistas plásticos... Personajes que ha conocido en la cumbre y en el purgatorio, figuras que bailan hoy en su memoria y en su escritura como partes ineludibles de sí mismo.

Literatura viva

No es el primero y seguramente no será el último. Juan Cruz lleva mucho atesorado. Más para una enciclopedia que para los libros de memorias que ya ha escrito sobre el mundo literario. “Probablemente sea la persona que más conocimiento y experiencia tenga sobre la literatura viva en España”, aseguró Daniel Gavela, compañero muchos años de Juan Cruz en EL PAÍS y hoy director de la Cadena Ser. El autor le confesó que, al menos esta vez, ha querido mostrar la admiración por haberle enseñado a ver la vida de otra forma a todos ellos: “Cada uno de los que están dentro de estas páginas me han ayudado a observar de otra manera. No sé cuántos años me quedan por delante, pero no quería dejar de mostrarles mi gratitud admiración –que es una manera de mirar, por cierto y de mostrar lo que miramos en los otros- por todos ellos”.

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