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Danza | Festival de Oporto

La nueva coreografía portuguesa busca su sitio

El festival de Oporto mantiene su vocación internacional pero da espacio a la nueva danza local

La coreografía 'Jungle Red', de Carlota Lagido.
La coreografía 'Jungle Red', de Carlota Lagido.

El Festival DDD de Oporto (las siglas se corresponden con “Días de Danza”) está discurriendo con éxito y teatros llenos en la ciudad atlántica portuguesa, que vive un real reverdecimiento desde que fue capital cultural de Europa. Aquel año 2001 marcó y un hito y un cambio en la dinámica y en las perspectivas de las acciones artísticas. Hoy están consolidadas las redes de actuación que entonces eran solamente un boceto, y la danza contemporánea es parte de ese entramado. Ya fue ejemplar entonces que en los espectáculos se invirtió apenas 12% del total del presupuesto, y el resto se destinó a infraestructuras perdurables, una administración de fondos tan quirúrgica y eficiente que permitió, en la danza, tener a Bill. T. Jones, Anne Teresa de Keesmaeker, Merce Cunningham o William Forsythe, entre otros.

Pasados más de tres lustros, el programa del festival de 2018 discurre en un potente eclecticismo que no quiere dejar fuera a ningún público; se fija atentamente en la realidad de la nueva danza lusa y se guarnece de un programa de espectáculos venidos de Francia, España, Senegal, Alemania, Suiza, Rumanía, Noruega, Marruecos y Bélgica, con actividades paralelas de gran calado en la ciudad y sus alrededores, teniendo como sedes secundarias los emplazamientos de municipios vecinos como Matosinhos y Vila Nova de Gaia, ayuntamientos que arriman el hombro y que están a salto de mata del centro de Oporto mismo. Dirigido artísticamente por el coreógrafo Tiago Guedes (Leiria, 1978), el programa se abre al tejido urbano y a las expresiones más rupturistas. Tres ciudades limítrofes, 13 espacios de exhibición, 35 espectáculos y un total de 63 representaciones en 16 intensos días, desde el pasado 26 de abril al próximo 12 de este mes.

'Minor matter', de Ligia Lewis. ampliar foto
'Minor matter', de Ligia Lewis.

Hace un lustro se acabó una primorosa y cuidada restauración del Teatro Rívoli, de gobierno municipal y sede principal del festival DDD al que se une el Teatro de Campo Alegre, de novedosa nueva planta con su centro cultural adjunto. El Teatro Rívoli con su arquitectura y decoración art decó que data de los años veinte y treinta del siglo XX, situado en el centro neurálgico de Oporto, es un centro motor y de convocatoria que cuenta con un programa de coreógrafos residentes que aúpa el trabajo investigativo de la coreografía portuguesa de nuevo cuño. Y de esos artistas portugueses que se lanzan a la aventura del reconocimiento, están Sergio Diogo Matias, la sorprendente y muy intensa Daria Kaufman, Carlota Lagido con su obra Jungle Red donde aún se sienten los ecos de su etapa trabajando junto a Meg Stuart; y Ana Rita Teodoro con su trabajo conceptual y áspero, de gran concentración y limpieza presentado en el Auditorio de Serralves.

La búsqueda performativa de Ana Rita se mueve con soltura y precisión en un terreno contaminado con el teatro gestual y la teoría queer, de enorme riqueza plástica e imaginativa. Sin apenas dar lugar a la improvisación o el gesto libre, con una estructura coréutica reglada hasta el mínimo detalle matemático, la artista (que antes ha pasado por Angers, París y el estudio del butoh con Yoshito Ohno) es madura y vertical en su estilo.

El festival plantea otra iniciativa que aún hoy es tema de debate en otras ciudades y eventos: el precio de las entradas a los espectáculos, en Oporto, donde muchos son gratuitos o se mueven en un arco de 3 a 10 euros, la afluencia es sólida y fidelizada. Por ejemplo, el espectáculo de Farruquito que cerrará el festival el día 12 de este mes en el Teatro Coliseu (otra joya art decó a pocos pasos del Rívoli) cuesta como precio único a 10 euros y ya están prácticamente agotadas las localidades. Es una cuestión de prioridades y de objetivación del trabajo cultural. Otros artistas españoles presentes este año en el Festival DDD de Oporto son el músico Ferrán Savall (Basilea, 1979), el actor Jorge Dutor (Madrid, 1979), Guillem Mont de Palol (Girona, 1978) y Olatz de Andrés (San Sebastián, 1985) .