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La estela intemporal de los trazos de Murillo

Una exposición reflexiona sobre la influencia del pintor sevillano en el arte desde el siglo XVII al XIX

Dos visitantes miran 'La Virgen de la faja', de Miguel de Tovar. A la izquierda, la de Murillo. Ampliar foto
Dos visitantes miran 'La Virgen de la faja', de Miguel de Tovar. A la izquierda, la de Murillo.

La Inmaculada Concepción de Aranjuez de Murillo convive en la misma sala con las que pintaron Domingo Martínez y Cornelis Schut años después. En otra, lo hacen La Virgen de la faja del pintor sevillano con las de Alonso Miguel de Tovar y Bernardo Lorente Germán. "Murillo fue una de las personalidades artísticas que mayor influencia y proyección ha tenido en el arte andaluz desde la segunda mitad del siglo XVII al XIX", asegura el catedrático Benito Navarrete como presentación de la exposición Murillo y su estela en Sevilla. "La muestra busca incidir en la personalidad artística de Murillo, en su dimensión creadora, en su impacto e influjo en su tiempo, en su pervivencia en la estética del siglo XVIII local y en la pintura del siglo XIX", afirma el también comisario de una exposición que podrá visitarse hasta el 8 de abril en el espacio Santa Clara de Sevilla. Esta muestra sobre el pintor se suma a la que, el próximo viernes, se inaugurará en la Catedral de Sevilla. 

Murillo y su estela en Sevilla, que forma parte de las ocho muestras que acogerá la capital andaluza con motivo del cuarto centenario del nacimiento del pintor, está formada por 62 obras procedentes de 35 entidades nacionales e internacionales. De estas, una quincena pertenece a Murillo y el resto a artistas que bebieron de los trazos del maestro. "Este proyecto no es una exposición sobre los discípulos de Murillo, es una exposición sobre la trascendencia e influencia de su pintura, intentando explicar las razones de su fortuna y haciendo ver los componentes sociales, económicos, religiosos y devocionales que hicieron demandar este tipo de obras y la ideología que subyace bajo estas", señala el profesor. El presupuesto de la exposición ha superado los 600.000 euros.

Durante su presentación, Navarrete ha insistido en que la muestra apuesta por acercar a Murillo "desde la contemporaneidad, observando el poder del artista a lo largo de la historia y en la actualidad". "Murillo es un ejemplo de que es más importante la imagen que el tiempo en que se realizan las obras. Va dejando una estela, una huella y una impronta que rememora la vigencia de esa imagen a lo largo del tiempo", ha señalado. 

Entre las obras maestras del pintor, la muestra acoge la citada La Virgen de la faja, que regresa a Sevilla procedente de una colección privada y que fue propiedad de los Montpensier en el Palacio de San Telmo; y La Virgen con el niño, de Palazzo Pitti de Florencia. Asimismo, se puede ver Retrato del Venerable Fernando de Contreras (1470-1548), un lienzo que pintó Murillo por encargo del canónigo de la catedral hispalense Juan de Loaysa y que se colocó en su Sacristía Mayor en 1673. Esta pintura de las colecciones municipales estuvo en manos de los Montpensier y fue donada al Ayuntamiento de Sevilla por la infanta María Luisa Fernanda de Borbón en 1898. Hasta la fecha se tenía como una copia anónima del siglo XVIII. También se dan a conocer obras inéditas como San José y el niño ante la visión de la cruz, atribuido a Shut, conservada en el Palacio del Pardo de Patrimonio Nacional y restaurada para la ocasión. Además de los artistas citados, la muestra también acoge obras de Juan de Valdés Leal, Luisa Roldán La Roldana, Juan Simón Gutiérrez, Juan de Espinal, Richard Collin, Florentino Decraene, J. Laurent y Antonio María Esquivel. 

Navarrete ha señalado que la exposición pretende demostrar la vigencia de los modelos de Murillo a lo largo del tiempo en cinco secciones que, de forma transversal, comparan sus tipos e interactúan creando diálogos entre la pintura, escultura, dibujo, grabado y fotografía. Entre otros aspectos, se recoge su faceta religiosa, la del "Murillo usado por la Iglesia para crear santos"; así como las "sensaciones" que producía en otros artistas desde el siglo XVIII, unos autores que toman los modelos del sevillano como "valores clásicos".

La muestra comisariada por Navarrete se suma a la inaugurada la semana pasada en el Bellas Artes. Pero estas no son las únicas. El próximo viernes se abrirá Murillo en la Catedral. La mirada de la santidad, una muestra que pretende reflejar que la vinculación del pintor con el templo sevillano fue mucho más allá de lo comercial. La exposición propone “acercar al visitante al concepto de santidad” y redescubrir a Murillo como pintor de este espacio, vinculándolo al ambiente catedralicio y poniendo en relieve a figuras fundamentales de su producción. “Es difícil encontrar a un artista que participara como lo hizo él en la vida catedralicia”, afirma la conservadora de Bienes Muebles de la Catedral y comisaria de la muestra, Ana Isabel Gamero. 

La muestra reúne 16 obras del pintor, además de numerosos documentos relacionados con su vida y varias reproducciones. En el itinerario podrán contemplarse obras como San Fernando, San Isidoro, San Leandro, El bautismo de Jesús, La visión de San Antonio de Padua, La Inmaculada y una serie de lienzos circulares ubicados en la bóveda de la sala capitular con los santos sevillanos. Además del Tapiz filipino, una gran obra del siglo XVII que no se mostraba al público desde 1989.

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