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Solo uno de cada tres papeles en el cine es para una mujer

Un estudio subraya la desigualdad de género en las producciones españolas, que aumenta con la edad de las actrices

Isabel Coixet dirige a Emily Mortimer en 'La librería'.
Isabel Coixet dirige a Emily Mortimer en 'La librería'.

Los números son irrefutables. Ayer, Aisge (la entidad que gestione los derechos de propiedad intelectual de los intérpretes) y la Unión de Actores y Actrices presentaron un estudio detallado y contundente sobre el desequilibrio entre hombres y mujeres en los personajes de las películas y las series españoles. Detallado, porque han analizado los 301.912 personajes aparecidos en 394 películas exhibidas entre 2014 y 2016 y 16.377 episodios de series españoles emitidas en 95 canales de televisión en el mismo periodo de tiempo. Y contundente, porque no deja lugar a dudas: a pesar de que en España hay un 51% de mujeres, solo el 38% de los personajes de la gran pantalla son femeninos. En la pequeña por lo menos el porcentaje alcanza el 44,7%.

En la presentación del estudio, Abel Martín, el director general de AISGE (con 15.000 socios, el 45% mujeres), subrayaba que algo se ha avanzado en la última década, pero aún hay muchos cambios por hacer. A su lado, el secretario general de la Unión de Actores y Actrices, Iñaki Guevara, explicaba: “El futuro es de las mujeres, porque tras 3.000 años de cultura del patriarcado queda claro que los hombres lo hemos hecho... raro”. La situación se acentúa con la edad de las actrices, porque cumplidos los 45, en los años estudiados, apenas encarnan al 19% de los protagonistas de las películas.

Datos destacados del informe

En el estudio de Aisge de la presencia de la mujer en las producciones españolas de ficción, numerosos datos confirman que la pantalla no muestra la proporción mujer (50,92%) - hombre (49,98%) de España.

En los tres años estudiados, ha habido en 394 películas con 3.502 personajes femeninos (37,8%) con respecto a 5.763 papeles masculinos (62,2%).

La proporción es muy llamativa en los papeles protagonistas, en especial en dos franjas de edad: la que va de 35 a 44 años (72% de hombres por el 28% de mujeres) y en la de 45 a 64 años (75% hombres por 25% mujeres).

En las series la situación es mejor (las mujeres obtienen el 44,7% de los papeles), con un resultado curioso: si el personaje protagonista tiene menos de 35 años, será mujer en un 55%. Pero si tiene de 35 a 44 años, solo será femenino en un 29%.

En el informe los personajes —tanto en cine como en televisión— se desglosan en protagonistas absolutos (aparecen en más del 50% de las secuencias), principales o protagonistas compartidos (del 25% al 49% del tiempo en pantalla), secundarios o de reparto destacado (del 5% al 24%) y de reparto (del 5% hacia abajo). “En las series ya ha habido un cambio de paradigma, con algunos ejemplos como Vis a vis, Acacias 38 o Velvet”, contaba Francisco Giménez Merchante, responsable del estudio y director de Reparto de Aisge, “pero no ha revertido a nivel general; y menos aún cuando aumenta la edad”. Porque la televisión, según Giménez, remite a “la expectativa de juventud y belleza para la mujer; en las series las chicas son mayoría si son menores de 35 años: 55%. Después, se desploma el porcentaje femenino”. Hasta que llegan los personajes de abuelas: a partir de los 65 años vuelve a haber más mujeres que hombres, un 65% frente a un 35%.

Incluso en trabajos aparentemente paritarios se constata el desequilibrio, como el análisis de un capítulo de una serie femenina como Vis a vis, donde el 48% de los personajes son masculinos, o una comedia como Ocho apellidos vascos, donde sumadas todas las intervenciones solo el 26,32% de los papeles son femeninos.

El estudio ha sido impulsado por Berta Ojea, la secretaria de Igualdad de la Unión, que no estaba presente en el acto, donde sí había representantes de partidos políticos y sindicatos. La secretaria de Comunicación de la Unión, Anahí Beholi, ha prometido que en las próximas ediciones se desglosarán datos por tipos de personajes (“Hacemos de prostitutas, o de novias o esposas del protagonistas”) o por razas: “El trabajo se ha realizado para que el sector sea consciente de los que ocurre”.

 Cambios sociales

¿Cómo puede ser que en España, un país con pocas películas de géneros muy masculinos como el bélico o el western, se mantenga esta desigualdad?, reflexionó en alto Giménez. ¿Por qué nunca vemos una secuencia de acción protagonizada solo por mujeres?, comentaba Paulina Gálvez, una de las actrices asistentes al acto. ¿Por qué la Ley de Cine solo da puntos para mujeres en los equipos técnicos y no en el reparto?, comentó otra intérprete, Ruth Gabriel. ¿Y por qué no se cumple una ley orgánica como la de Igualdad, o no se legisla para repartir el dinero público con criterios de equidad?, inquirió Rosana Pastor, actriz y diputada de Podemos. Habrá que apostar por otros campos, concluyó Guevara, como la educación.