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Falomir avisa del retraso del Salón de Reinos si no se aprueban los Presupuestos

El director del Prado recuerda que el proyecto de Foster es una decisión política al celebrar los 10 años de la ampliación de Moneo

Falomir avisa del retraso del Salón de Reinos si no se aprueban los Presupuestos

Hace justo una década, se inauguró la ampliación más importante del Museo del Prado en sus casi 200 años. La apertura de 15.715 metros cuadrados más con un edificio de nueva planta y la restauración del claustro de los Jerónimos supuso la multiplicación de su público y de sus actividades. En 2006, se contabilizaron 2.165.581 visitantes, que se convirtieron en 3.033.754 en 2016, lo que supone un 40% más. El Prado paso de “del siglo XIX al XXI”, afirmó este lunes el director de la pinacoteca, Miguel Falomir. A su lado estaba Rafael Moneo, el arquitecto que se encargó de aquella costosa, discutida y finalmente fructífera ampliación cuya principal virtud es “su integración” en el entorno del edificio de Villanueva y su aceptación ciudadana, según reconoció el Premio Pritzker navarro.

Ambos protagonizaron un acto sencillo con motivo de los 10 años en que los reyes Juan Carlos y Sofía cortaron la cinta que abría paso a nuevos accesos y nuevas salas en uno de los museos más admirados del mundo por su contenido. Coincidente con la celebración oficial y política del 25 aniversario del vecino Museo Thyssen, el acto del Prado fue un reconocimiento de lo hecho y una reivindicación de lo que queda por hacer, el proyecto de restauración y ampliación del Salón de Reinos diseñado por Norman Foster y Carlos Rubio.

Obras en octubre de 2018

Falomir reiteró que el futuro de ese proyecto está sujeto a su dotación en los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año. Si se prorrogan los actuales porque el Gobierno no logra sacar adelante las cuentas no podrán comenzar las obras según el plan previsto. “Lo importante es el compromiso para que la obra llegue a buen término. Si no se aprueban los Presupuestos ya el año que viene iríamos con retraso. No mucho, porque estaba previsto más o menos empezar en octubre de 2018, pero ya iríamos con retraso, apuntó Falomir. “Esto son ampliaciones que en el fondo, no nos engañemos, son decisiones políticas que trascienden lo que es el presupuesto coyuntural de un ministerio en una partida anual”, añadió.

El plan plurianual para esta nueva fase de ampliación prevé una inversión total de 36 millones de euros, dividida en un millón en 2018; 14 millones, en 2019, otros 14 en 2010 y el resto en 2021.

Moneo (Tudela, Navarra, 1937) apoyó la consecución del nuevo proyecto: “Creo que es muy hermoso ver que el Prado tiene una historia, que el Salón de Reinos era un lugar que tuvo importancia en el Palacio del Buen Retiro, hasta ser el espacio de mayor valor”.

El arquitecto, Premio Nacional de España de Arquitectura 2015 y Pritzker 1996, destacó que, independientemente del uso que se le dé a la rehabilitación encargada a Foster, premio Pritzker 1999, “será grato” que, “se incorporen más” edificios de la pinacoteca a la ciudad y “respiren aire libre”.

Falomir resaltó la excelente oportunidad de que el Prado cuente con dos premios Pritzker, además del mejor edificio neoclásico de España, en referencia a la sede histórica del Prado, diseñada por Juan de Villanueva en el siglo XVIII.

El director del museo y Moneo coincidieron también en las ventajas de que el Prado cuente con un campus, con una serie de espacios fragmentados a espaldas de la sede histórica, a diferencia de otros grandes museos como el Louvre o el Metropolitan. Además, Falomir incidió en que la peatonalización de la calle Felipe IV, proyecto que el Ayuntamiento de Madrid contempla, aumentará las conexiones entre las partes.

En el acto también se presentó el libro Museo del Prado-Rafael Moneo, 2007-2017, con textos de Jorge Fernández-Santos e imágenes del también historiador Joaquín Bérchez, y la exposición con las fotografías de éste sobre la ampliación.