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“Me siento muy identificado con Els Comediants y La Fura dels Baus”

Robert Lepage escribe y dirige 'Totem', el espectáculo de Cirque du soleil que llega a España en noviembre y que convierte a los acróbatas en auténticos animales

Robert Lepage.
Robert Lepage.

Un simpático asistente recuerda con amabilidad la duración de la entrevista: 15 minutos. Al otro lado del teléfono, en un teatro parisiense, responde el dramaturgo Robert Lepage. Asegura sentirse como un pulpo por la cantidad de proyectos que lleva adelante. Lo describe así porque el director opina que todos llevamos un animal dentro (algunos más de uno) y es lo que ha reflejado en el espectáculo Totem, de Cirque du Soleil, que llega a España en noviembre dentro de su gira europea.

"Los circos modernos ya no tienen animales, y yo pretendía volver a poner a la gente en contacto con ellos a través de los cuerpos de los acróbatas. Ellos pueden generar la misma energía que los animales", explica Lepage sobre un espectáculo en el que los artistas se transforman en sapos, monos y mariposas, entre otros miembros de la fauna. Totem refleja la evolución de la humanidad, desde los microorganismos hasta la ambición de volar y lo hace con una puesta en escena que Lepage define como "orgánica".

El autor reconoce en toda su obra, autobiográfica, la influencia del teatro francófono de Canadá que despuntó en los años 70 con grupos como Carbone 14, o los inicios de Guy Laliberté en Cirque du Soleil. "En esa época los artistas de Quebec estábamos muy interesados por temas como el ADN, dónde venimos y adónde vamos... Todo eso contribuyó a crear un teatro muy visual y físico. Muy parecido al catalán, de hecho. Me siento muy identificado con grupos como La Fura dels Baus o Els Comediants".

La obra, que se estrena en Madrid el 10 de noviembre, supone la segunda colaboración del escritor con la compañía circense, con la que asegura sentirse muy cómodo. Lepage rompe habitualmente en sus proyectos las reglas de la dramaturgia. En ocasiones empieza por la selección de artistas y después empieza a escribir, otras veces va componiendo la obra una vez que ya ha elegido la escenografía... "Ellos tampoco esperan que la obra esté completamente cerrada el día del estreno. Va evolucionando cada vez que se representa", apunta.

El uso de la tecnología y de todos los elementos disponibles para magnificar el trabajo del artista es otro de los puntos fuertes de Lepage. La compañía que fundó en 1994, Ex Machina, se compone de "comediantes, autores, escenógrafos, técnicos, cantantes de ópera, marionetistas, infografístas, cámaras de vídeo, contorsionistas, acróbatas y músicos", según reza la web del grupo. A esto hay que añadir las jornadas de intercambio de conocimientos que realizan con científicos, pintores o arquitectos. Fruto de esta mezcolanza surge una idea: "Dotar al artista de tecnología para hacerlo más grande, más rápido y mejor".