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El dj Martin Garrix triunfa en el Arenal Sound ante 60.000 espectadores

La primera jornada oficial del festival de Burriana llena el escenario principal y sin incidentes tras la controvertida previa

Concierto de Lori Meyers en la primera jornada del Arenal Sound ofrecido esta noche en el Beach Club de Burriana, en Castellón.
Concierto de Lori Meyers en la primera jornada del Arenal Sound ofrecido esta noche en el Beach Club de Burriana, en Castellón. EFE

“¿Cómo lo definiría? Simplemente increíble. No creo que ningún otro concierto del festival lo supere”. Es Inés Muñoz, alicantina, 18 años y ‘sounder’, el término que define al público del Arenal Sound, el macroevento musical que hasta este domingo se celebra en la playa de Burriana (Castellón). Lo de “increíble” va por Martin Garrix, el veinteañero dj, considerado por la revista DJMag el número 1 en 2016, que anoche puso el colofón en un abarrotadísimo recinto de conciertos –con aforo para 60.000 personas diarias- a la primera jornada oficial del evento, que se despidió sin incidentes.

La revolución electrónica del holandés devolvió al festival a la calma tras su controvertido estreno extraoficial en la madrugada del jueves. La organización suspendió las tres últimas actuaciones del Beach Club, un escenario acotado situado a pie de playa, alegando “razones técnicas”, aunque la Generalitat Valenciana investiga un posible exceso de publico para el aforo en este espacio.

En una reunión convocada a última hora de la mañana de ayer, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado implicados en la vigilancia del certamen instaron al festival a incrementar las medidas de control “para evitar situaciones como las vividas”. A Dolores, agente de seguridad privada de Ismasa, le llamaron poco después de este encuentro para que se incorporara al equipo de vigilancia en el interior del recinto. “Me lo han dicho a las cinco de la tarde, a mí y a otros cuatro compañeros que en principio no íbamos a trabajar aquí, y de momento bien, la noche está siendo tranquila”, explicaba a EL PAÍS.

El Beach Club seguía anoche lleno hasta la bandera, aunque el inicio de actividad en los dos escenarios principales del festival –Desperados y Negrita- diluyó a los asistentes, con mucha más oferta entre la que moverse. Conciertos encadenados en una y otra plataforma desde poco antes de las siete de la tarde y hasta las seis de la madrugada fueron el reclamo para un público nacional y joven que ayer por primera vez compartió escena –aunque de forma puntual- con ‘sounders’ algo más adultos. Ellos fueron los primeros en llegar. Los adolescentes se sumaron a la fiesta poco a poco, tras la sesión de playa, la parada en el súper para reponer víveres –los comercios han instalado vallas en sus accesos para organizar las compras- y ducha y descanso en el camping. Las cenas en los puestos de comida rápida del Arenal Sound, para la medianoche. Entre Lori Meyers y Bastille. Los granadinos fueron el aperitivo para un aforo tranquilo que saltó especialmente con los hits de la banda, como Mi realidad y ¿Aha han vuelto?.

En la zona de césped habilitada entre escenarios están, decidiendo destino musical y menú, Sonia Arévalo y su grupo de amigas. Todas de 18 años y procedentes de Carbonero el Mayor (Segovia). Es su primera vez en Burriana. El festival es su premio de fin de curso, señalan al unísono. “Hay mucha variedad de música, para todos los gustos”, apuntan. Para Carla e Inés, de Vigo y Alicante –a pocos metros de las primeras- lo que mueve el festival es el ambiente. “La gente, es muy guay”, indican. José Luis, otro alicantino del grupo, lo confirma: “El ambiente es especacular; hay mucha gente pero al final es normal. Organizar un evento para 60.000 personas es difícil y aquí como en cualquier sitio hay fallos”.Fallos que, a su juicio, pasan por ubicar a una youtuber tan seguida como Dulceida “en un escenario pequeño como el Beach Club. Si hubiera actuado aquí –dice señalando los escenarios principales- no habría habido problemas”. Dulceida fue la última en actuar en la madrugada del jueves. Tras ella, los tres conciertos restantes quedaron suspendidos. El de The Tripletz, uno de los afectados, fue reubicado anoche.

La ruta musical del primer día oficial del Arenal Sound siguió con los británicos Bastille. Dieron el impulso definitivo a los miles de jóvenes que, en los momentos previos al concierto, fueron encajándose ante el escenario principal. Jonas Blue tomó el relevo y siguió sumando seguidores, hasta la esperada aparición de Martin Garrix a las 4.30 horas, la más masiva de la noche. “Se ha llevado bien para la gente que había. Un poco de agobio, pero ha merecido la pena porque es de los mejores dj del mundo”, sentencia Inés desde el glamping, donde se aloja. Unas horas de sueño por delante, más playa, y esta tarde Icona Pop, Fedde Le Grand, Jake Bugg, The Royal Concept y Sidonie en el horizonte Desperados. El Arenal Sound 2017 encara hoy su segundo asalto.