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El Museo de Auschwitz demandará a una estudiante israelí que robó objetos de su recinto

La joven, cuyo abuelo sobrevivió al campo de concentración, admite que sustrajo varias piezas para un proyecto de arte

El número tres del Gobierno chino, Zhang Dejiang (centro), visita Auschwitz el pasado 15 de julio.
El número tres del Gobierno chino, Zhang Dejiang (centro), visita Auschwitz el pasado 15 de julio. EFE

El museo de Auschwitz demandará a Rotem Bides, una estudiante de arte israelí, nieta de un superviviente del campo de concentración, que sustrajo varios objetos del recinto a lo largo de media docena de visitas en los últimos años, según publica The Guardian. El diario británico cita al periódico israelí Yedioth Ahronoth, y explica que la propia Bides ha reconocido que robó varias piezas del campo de concentración para usarlas para su proyecto de graduación en Jerusalén.

La joven, de 27 años, sustrajo entre otros objetos un cartel que precisamente avisa a los visitantes de que está prohibido llevarse piezas del campo y del museo. The Guardian afirma que varias imágenes de la exposición que Bides organizó en su instituto, el Beit Berl college, una de las escuelas de arte más prestigiosas de Israel, mostraban algunos de los objetos robados, y que las fotos han sido retiradas por el centro.

Varios medios locales publican la explicación de Bides, que defiende su actuación: “Sentí que era algo que tenía que hacer. Millones de personas fueron asesinadas siguiendo la ley moral de un cierto país, bajo un cierto régimen. Si esas son las leyes, yo puedo ir allí y actuar según mis propias leyes. Las normativas están determinadas por los seres humanos y la moralidad cambia según las épocas y las culturas. Pertenezco a la tercera generación desde el Holocausto, pero no estoy diciendo que estoy autorizada por el hecho de que mi abuelo estuviera en Auschwitz. Simplemente estoy planteando la cuestión. Me preocupa que, una vez que fallezcan todos los supervivientes, el Holocausto se convierta en nada más que un mito”.

El comunicado emitido por el museo de Auschwitz va en la dirección opuesta y pide al Gobierno de Israel que intervenga para recuperar las piezas y devolvérselas. “Es doloroso y ofensivo. El memorial Auschwitz-Birkenau es un sitio protegido que se alza como testigo de la tragedia del Holocausto, y que debería ser preservado para las generaciones venideras. Es difícil imaginar cualquier justificación para un robo, ni siquiera por razones artísticas, que pueden ser vistas como una manera de tratar de ganar visibilidad”, afirma el documento.

El supervisor académico de la joven, el premiado artista israelí Michal Na’aman, defendió a su estudiante, según The Guardian: “Digamos que no ha robado, sino que ha cogido pruebas a través de las cuales puede ser parte de ello. A mi modo de ver, ha logrado crear un encuentro único entre arte y un evento pasado y envuelto en muchas palabras, símbolos y representaciones”.

Auschwitz ha sufrido decenas de robos a lo largo de los años. El célebre cartel que ocupa la entrada del campo de concentración, con la frase "Arbeit Macht Frei" (el trabajo os hará libres) fue recuperado tras el robo llevado a cabo por tres hombres, condenados a prisión en 2010. Y dos estudiantes británicos fueron detenidos en 2015 cuando trataban de salir del recinto con varias piezas sustraídas en el museo. Por otro lado, el museo batió en 2016 su récord de visitas, al recibir más de dos millones de turistas.