Eduardo Casanova: “Siempre me han obsesionado las madres y los malformados”

El actor y director responde a las preguntas de los lectores sobre su ópera prima, 'Pieles'

El actor y director Eduardo Casanova, este miércoles en EL PAÍS.

El actor Eduardo Casanova ha visitado este miércoles EL PAÍS para responder a preguntas de los lectores sobre su ópera prima como director, Pieles, una historia de personas físicamente diferentes que se han visto obligadas a esconderse, recluirse o unirse entre ellas. “Mis cortos han sido una especie de cultivo de preparación a lo que es Pieles”, ha asegurado el cineasta, muy conocido por su papel de Fidel en la serie Aída, que ha creado un grotesco universo de color rosa que causó mucha expectación en la sección Panorama de la Berlinale, con personajes que en lugar de boca tienen ano o carecen de ojos.

“Siempre me han obsesionado las madres y los malformados”, ha asegurado Casanova, que ha utilizado las malformaciones como “barreras” que los personajes deben superar para lograr sus objetivos. “Si creaba un personaje que quería tocar, le quitaba la vista. O un personaje que quería besar, y le quitaba la boca”. La “belleza real”, según el director, solo se encuentra si “buscamos lo que está en nuestro interior y nos quitamos de encima constructos sociales y asociaciones de ideas”. A la pregunta de un lector sobre el predominante color rosa del filme, Casanova ha respondido: “¿Por qué todo rosa? ¿Por qué no? Mi casa es rosa”.

Pieles, que ya está disponible en la plataforma digital Netflix en 190 países, se estrena este viernes en cines en España. “Siento que es una película tremendamente española. A mí me encanta España. Yo soy un observador, a mí me flipa observar. Y España es un país increíble, con mil conflictos, con cosas muy surrealistas, con cosas maravillosas y horribles”, ha manifestado el director de cortometrajes como Eat my shit. “En Pieles están en confrontación continuamente dos cosas. España son siempre dos cosas. Una sociedad que por una parte es castradora y que por otra quiere avanzar, y chocan continuamente”.

“Quería hablar de la real decisión que tenemos sobre nuestro propio cuerpo. No sé hasta qué punto uno puede querer no tener piernas, o un brazo. O, llevándolo más allá, hasta qué punto uno puede querer no vivir”, ha opinado Casanova, que está a favor de “la gente que no quiere visibilizar sus diferencias y prefiere fingir otra cosa”. “Hay gente que quiere pertenecer a algo mainstream, algo normativo, y a mí también me parece genial esa postura”, ha concluido el cineasta, que ha citado como influencias a directores como Roy Andersson y Brandon Cronenberg.

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