Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La violencia contra las mujeres acapara la jornada del festival de Málaga

Tres películas, dos de ellas a concurso, retratan los malos tratos y el silencio ante esta tragedia

Laia Marull, en una escena de 'Brava', dirigida por Roser Aguilar.
Laia Marull, en una escena de 'Brava', dirigida por Roser Aguilar.

El silencio de familiares, vecinos y amigos. En un entorno rural, pero también en las grandes ciudades. En lo más recóndito del planeta, dentro de un ambiente de extrema miseria, y en el centro de la más exquisita y aparente de las sociedades. En el fracaso y en el éxito. La violencia contra las mujeres ha estallado hoy en el Festival de Cine de Málaga con tres filmes, dos de ellos a concurso, en los que late la denuncia de esa indiferencia colectiva ante una tragedia tan cotidiana. Son Brava, dirigida por Roser Aguilar, y La mujer del animal, de Víctor Gaviria, estas dos en sección oficial, y Llueven vacas, de Fran Arráez, en Zonazine.

Ha sido un día amargo dentro de las salas de cine. Sin concesiones ni comodidades. Quizás la más salvaje por directa, real e impúdica ha venido de la mano del colombiano Víctor Gaviria que en La mujer del animal muestra un caso real de un hombre que, en 1975, secuestró, a la vista de todo el mundo, a una chica virgen de 18 años y la maltrató y violó sin descanso durante siete años en una comuna de las laderas de Medellín. Protagonizada por actores no profesionales, Natalia Pol, auxiliar de enfermería, y Tito Alexander Gómez, conductor de autobuses, La mujer del animal es una historia de maltrato cruel y también un retrato del silencio cómplice en una sociedad obligada por la pobreza a convivir y soportar el mal.

Fotograma de 'La mujer del animal', película de Víctor Gaviria.
Fotograma de 'La mujer del animal', película de Víctor Gaviria.

De las selvas colombianas a Barcelona y el Ampurdán. La directora catalana Roser Aguilar centra su mirada en el miedo y la anestesia frente a la violencia contra las mujeres. Brava, protagonizada por Laia Marull, narra la historia de una trabajadora de la banca que una noche sufre un asalto sexual en el metro de la ciudad condal por parte de dos chavales, que también agreden y violan a una adolescente. Tratando de huir de ese tormento interior, se escapa al Ampurdán, a casa de su padre, donde no encontrará la paz que busca, sino que se acercará a su lado más oscuro. “No es una película cómoda. Mi cine no va buscando al espectador desesperadamente. Vivimos momentos oscuros y agresivos, en los que parece que estamos anestesiados frente a tanta violencia. La aparente felicidad de la mujer de esta película es falsa. Un hecho exterior y violento la desequilibra y la pone a prueba en su moralidad”, explica Aguilar, la realizadora de Ahora no puedo y Lo mejor de mí.

La directora pone el dedo en la llaga de una sociedad “demasiado acostumbrada al machismo” y “la ofensa que supone la violencia de género y la indiferencia frente a ella”. “No hay violencia peor que el silencio. Hay que posicionarse contra el machismo. No podemos mirar hacia otro lado. Es el momento de comprometerse y denunciar esa anestesia y ese olvido tan peligroso”, denuncia la directora, mientras que Laia Marull, que ganó un Goya por su interpretación de una víctima de violencia de género en Te doy mis ojos, de Iciar Bollaín, proclama que ella, como actriz, busca y quiere estar en ese cine comprometido socialmente. Brava pone al espectador frente al espejo de preguntas incómodas, de los porqués de no denunciar por miedo los casos que uno conoce o sufre.

Eduardo Noriega y Carmen Mayordomo, en Llueven vacas, dirigida por Fran Arráez.
Eduardo Noriega y Carmen Mayordomo, en Llueven vacas, dirigida por Fran Arráez.

Y de nuevo Laia Marul repite de nuevo en Llueven vacas, un crudo retrato de la violencia de género que ha presentado Fran Arráez con un texto de Carlos Be, en la sección Zonazine. Seis parejas de actores, Maribel Verdú y Víctor Clavijo; Laia Marull y Secun de la Rosa; Gloria Muñoz y Pedro Miguel Martínez; María Barranco y Asier Etxeandía; Mónica Regueiro y Sergio Peris-Mencheta y Gemma Charines y Eduardo Noriega, interpretan a la misma pareja en distintos momentos de su relación. El filme se centra en la manipulación psicológica previa al maltrato físico y retrata a esa mujer que, poco a poco, va aceptando una situación inaceptable.