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Casanovas no para

Acabo de ver Port Arthur, la nueva y estupenda función de Jordi Casanovas, de la que ya les hablaré. A la salida me cuenta en qué anda y me quedo maravillado (y con una cierta sensación de vértigo). En el Grec se ha presentado también Yo, Feuerbach, de Tankred Dorst, que se verá en la Abadía y de la que ha hecho la versión. Casanovas se va luego a Milán, donde estos días se estrena Un hombre con gafas de pasta, su obra más popular. En junio se presentó en Buenos Aires, en el Festival Europa+América, y se está dando en Espacio Callejón, la sala de Javier Daulte. El pasado 5 de julio se estrenó Idiota en México, con Itatí Cantoral y Jesús Ochoa, dirigida por Nelson Valente, en el teatro Fernando Soler, donde permanecerá tres meses. Idiota, una brillante comedia negra que en Barcelona interpretaron Ramon Madaula y Anna Sahun, inaugurará a finales de agosto la nueva etapa del Pavón madrileño, con Gonzalo de Castro y Elisabet Gelabert a las órdenes de Israel Elejalde. En Buenos Aires, de nuevo, la montará a principios de enero Daniel Veronese, protagonizada por Luis Machín.

Próxima parada: el 8 de septiembre, Washington, donde estrenará un nuevo texto, Cervantes, el último Quijote, en el Gala Theatre. “José Luis Arellano, director de la Joven Compañía, que ya montó mi Hey Boy Hey Girl en Madrid”, me cuenta, “hace un montaje anual en el Gala: con su Yerma del año pasado su equipo se llevó nada menos que seis premios Helen Hayes. Me encargó una obra como homenaje a Cervantes y se me ocurrió una pieza sobre su vida, muy ficcionalizada, en la línea del guión que escribió Stoppard para Shakespeare in love. Naturalmente, tenemos muchas ganas de que la función pueda montarse luego en España”.

La próxima temporada tampoco le falta trabajo. De entrada, la gira por Cataluña de Port Arthur, que pone en escena un interrogatorio real, revelado en Wikileaks, al acusado de un múltiple crimen en Australia.

En octubre, Hey Boy Hey Girl, su versión de Romeo y Julieta, llegará al Atrium de Viladecans. En marzo, el IATI Theater de Nueva York estrenará Gazoline, “que escribí en 2006, sobre las revueltas en la banlieu parisina. Es una historia de cinco jóvenes, de la tercera generación de inmigrantes en Francia. Quise hacer una especie de cruce entre La Haine y Breakfast Club. Ahora la estoy reescribiendo para ajustarla a la actualidad”.

El 23 de abril llegará su proyecto más “arriesgado y ambicioso”: Pujol, la biografía escénica del expresidente catalán. Se estrena en el Atrium y hará temporada en el Tívoli barcelonés. Una función de gran reparto, encabezado por David Bages y Marta Angelat, con una estructura semejante a la de Ciudadano Kane, que arranca con la muerte de Jordi Pujol. “Algunas personas que se convertirán en personajes ya están intentando averiguar cómo se hablará de ellos en la obra”, ríe Casanovas. Y otra puesta, también en clave política: L’Electe, de Ramon Madaula, centrada en una campaña electoral. ¿Quién da más?