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Esculturas de luz y vida

Barcelona acoge la primera exposición individual de Anthony McCall en España

Anthony McCall posa en una de sus creaciones instaladas en la Galeria Gaspar de Barcelona.
Anthony McCall posa en una de sus creaciones instaladas en la Galeria Gaspar de Barcelona. EL PAÍS

Coming about es la expresión náutica inglesa utilizada cuando se hace girar la vela de un lado al otro del barco para recibir o evitar el viento de popa. También es el nombre de la última obra de Anthony McCall (St. Paul’s Cray, 1946), autor de un trabajo personal basado, sobre todo, en la proyección de haces de luz, más que blanca, plateada, como rayos de luna, que con ayuda de una neblina que flota en el ambiente acaban formando estructuras geométricas en movimiento. Son sus famosas Solid Light (Luz sólida), unas obras en tres dimensiones que se mueven entre la escultura, el cine y la arquitectura y que modifican su aspecto, lentamente, con el paso del tiempo. McCall utiliza siempre dos reflectores, uno proyecta un haz plano y triangular, y el otro un cono elíptico. En el caso de Coming about el haz plano parece una enorme vela cuando recoge el viento y la hace virar, de ahí el nombre de esta obra que se expone por primera vez. Puede verse desde el martes en Solid light, perfomance and public projects la primera exposición individual de este creador en España que comisaria Gloria Moure en la Fundación Gaspar de Barcelona. La muestra se inscribe dentro del festival Loop que durante dos semanas, hasta el 10 de junio, convierte Barcelona en la capital del videoarte.

En Coming about McCall utiliza por primera vez los rayos de luz oblicuos que se proyectan diagonalmente desde el techo y convergen en el suelo. El lento movimiento de las proyecciones van creando unas enormes líneas blancas en el suelo que configuran espacios que parecen dotadas de vida propia. Hay mucha espiritualidad en las obras de McCall porque el marco idóneo para contemplarlas es en oscuridad, silencio e intimidad, como si estuviéramos en el interior de un templo en el que se descubre su interior a medida que los ojos se acostumbran al cambio de luz, invitándonos a movernos también lentamente. "Tras un primer momento en el que se limitan a observar, todo el mundo acaba interactuando físicamente con las piezas, las tocan, entran en el espacio que crean y esperar a ver cómo evolucionan. Aunque si son religiosas o de ciencia ficción, creo que la interpretación es algo personal de cada espectador", puntualiza McCall junto a su obra inédita, mientras los operarios dan los últimos retoques a la instalación.

"Mis primeros trabajos fueron perfomances al aire libre en los que el fuego tenía un papel fundamental, como Landscape for fire de 1972. Al año siguiente, hice mi primera película para documentarla y más tarde pensé en crear una que se representara a sí misma, que existiera solo en el momento de la proyección, de ahí surgió Line describing a cone de 1973 en la que la película es la perfomance". Luego hizo otras seis piezas "en las que la matemática y la ciencia son parte importante, de forma equilibrada", por eso tarda meses en la realización de cada una de las piezas. "Puede pasar un año, por eso tengo varias obras en diferentes estadios", explica McCall que a partir de un dibujo desarrolla "un storyboard para que las piezas acaben contando una historia", asegura este creador que ha sido englobado dentro del "cine expandido y estructuralista".

Después de sus primeros trabajos McCall abandonó durante 20 años la actividad creativa y se centró en la edición de más de libros de arte (más de 150). "Al final de los setenta no había galerías ni museos que se interesaran por mi trabajo", se lamenta McCall. En 2003, los avances tecnológicos y el desarrollo de la animación por ordenador le llevó a diseñar estas proyecciones lumínicas a gran escala. En Barcelona, además de Comin about, también puede verse la versión maqueta, de dos metros de altura, de Between You and I (2006), pero también trabajos fílmicos como Landscape for fire o Circulation Figures, en la que un grupo de personas se dedican a fotografiarse entre ellos en una sala con dos enormes espejos en las paredes en la que el suelo está llena de periódicos.

En otra sala se repasan algunos de sus proyectos, fotografías, diagramas esquemáticos o dibujos, como Pencil duration (1973) un pintura realizada con un lápiz hasta que se gasta completamente. También algunos de los trabajos públicos de McCall en los que proyecta focos en monumentos o espacios abiertos. Como Crossing the Elba (2013) en Hamburgo (Alemania) y Night Ship (2015) en Tasmania (Australia). También de los no materializados, como Column, un encargo de Olimpiada Cultural de Londres 2012 para la ciudad de Liverpool que consistía en una enorme columna de vapor de agua de 10 kilómetros de altura que no se pudo realizar por problemas burocráticos. "Ha sido un proyecto frustrante que me permitió descubrir lo difícil que es trabajar en la esfera pública que te obliga a responder a muchas normativas. Pero seguiré intentándola realizarla". ¿Podría Barcelona acoger una obra pública suya? "Por qué no. Es una ciudad que me encanta, con muchas estructuras disponibles para servir de telón lumínico para mi obra".