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CRÍTICA / LIBROS

La mujer que despierta

'En cinco minutos levántate María' es una novela que ya había sido escrita antes pero que tiene tres virtudes: corazón comprometido, ambición literaria y escritura brillante

En cinco minutos levántate María, que fue publicada en 2010 y que ahora recupera Malpaso, es un tour de force literario del que Pablo Ramos sale bien parado. La novela es el monólogo interior de una mujer que, en su sesentena, mientras remolonea en la cama antes de levantarse, recuerda toda su vida. Junto a ella está el cuerpo de su marido, cuyo nombre nunca conocemos, pues María le llama siempre “este hombre” como expresión de un conflicto que el relato desgrana lentamente.

El tiempo es proustiano: va y viene con un ritmo de espiral que nos escamotea interesadamente la continuidad de la historia y que deja en penumbra los tránsitos y los episodios clave de su desarrollo. La memoria de María es arbitraria y temerosa: el autor nos deja sentir que muchas de las cosas que ella oculta se las oculta a sí misma.

En cinco minutos… tiene un parentesco muy cercano con aquellas Cinco horas con Mario en las que Miguel Delibes repasaba el vacío sentimental de una mujer sometida durante toda su vida a las convenciones, a las reglas del machismo y a los embates de la vida. María, como aquella Carmen Sotillos de Delibes, desvela los conflictos de su matrimonio y de su vida familiar en una estructura de cebolla narrativa que va dejando al descubierto las desilusiones y los fracasos. El personaje de Ramos, sin embargo, menos simbólico y más carnal, ofrece todos los claroscuros posibles. El sentimiento de culpa y la culpa misma.

La mujer que despierta

Sigue siendo llamativo, por inusual, que un autor masculino encare una novela desde una voz femenina. En En cinco minutos…, además, esa femineidad no es irrelevante, pues hay todo un análisis sociocultural que está pegado a ella y que sustenta el relato. Aunque yo, como lector masculino, pueda equivocarme, creo que Pablo Ramos hace un trabajo impecable de transformismo y que la voz de María está muy afinada.

En otra de las modulaciones de esa voz, en cambio, el autor resulta menos convincente. María es una mujer encerrada en una vida mediocre y provinciana, en un mundo de barrio, y sin embargo en varias ocasiones discurre con una prosa intelectualizada y con una capacidad conceptual que despintan al personaje. Le habría convenido una sabiduría natural, una recurrencia al sentido común y a la experiencia, pero a veces proyecta un tono doctoral demasiado elevado.

La novela está formada por “estas escapadas hasta el centro de no sé qué cosa, de mí, sí, de vos, María, de vos”. Una serie de escapadas (a veces imperfectamente cosidas, como la historia del tío Héctor) en las que María viaja al centro de su propia conciencia y repasa sus múltiples fracasos vitales, pero sobre todo los tres más importantes: el de mujer que abandonó la vida para convertirse en esposa, el de esposa que fue encontrando la mediocridad de lo cotidiano y la violencia sorda de la dominación masculina, y el de madre que sufrió —y sigue sufriendo— el desgarro de su hijo más querido, Gabriel, encerrado en adicciones y en rencores.

En cinco minutos levántate María es una novela que ya había sido escrita antes, que no abre caminos ignotos, pero que tiene las tres virtudes que se le pueden pedir a un buen libro: el corazón comprometido, la ambición literaria y la escritura brillante.

En cinco minutos levántate María. Pablo Ramos. Malpaso. Barcelona, 2016. 161 páginas. 18,50 euros