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“Hacer canciones es una necesidad de eso que llamamos alma”

Dave Gahan, miembro de Depeche Mode, saca un segundo disco por su cuenta con Soulsavers

Dave Gahan.
Dave Gahan.

Hay una expresión que durante los últimos años ha ido cobrando peso en la música que hace Dave Gahan tanto por su cuenta como con Depeche Mode. Es la palabra inglesa soulful que en español solo puede traducirse como lleno de sentimiento. Angels and ghosts, segundo disco grabado en colaboración con Soulsavers es un buen exponente de ello. “Hacer canciones es una necesidad que básicamente procede de eso que llamamos alma o espíritu”, explica Gahan por teléfono. “Es esa fuerza que habitualmente nos habla, o por lo menos me habla a mí, y que nos dirige como humanos que somos. Esas sensaciones pueden fluir a través de la música. Johnny Cash, Ray Charles y Nick Cave son tres buenos ejemplos de ello Si hay una idea y le das la oportunidad para que se desarrolle, saldrá una canción”.

Ángeles, demonios, tentaciones y redención son algunas de las imágenes que proyecta su nuevo álbum, en el que la electrónica, al igual que en su primera colaboración con Soulsavers, The light the dead see (2012) no es la herramienta principal. “Lo que mencionas son imágenes que no van asociadas a ninguna religión concreta sino a mi fascinación ante la idea de que existe algún tipo de fuerza ante la que tenemos que responder. A través de esos símbolos hablo de hechos y de personas que han estado y están en mi vida”.

La vida de Gahan es un buen ejemplo de todos esos conflictos de carácter bíblico de los que hablan sus letras. Éxitos profesionales y fracasos personales, excesos y descarrilamientos casi mortales le han acompañado durante sus más de tres décadas con Depeche Mode. Solamente durante los últimos años del grupo, Gahan ha conseguido entenderse plenamente con el capitán del grupo, Martin Gore. “He tenido la gran suerte de poder trabajar con él durante todo este tiempo; y también con otra gente que ha sido fundamental a la hora de llevar el sonido del grupo a otros terrenos, como [los productores] Flood, Gareth Jones, Ben Hillier, Daniel Miller o [el exguitarrista del grupo] Alan Wilder, que fue determinante para que llegáramos a concebir álbumes como Violator (1990) y Songs of Faith and Devotion (1993). El hecho de que Martin y yo creemos música al margen de Depeche Mode nos permite seguir haciendo cosas juntos y volver a ello con ideas nuevas”.

Angels and demons tiene ese aire redentor que ha ido caracterizando su música. “El blues y el góspel son influencia básicas, pero también me inspiran nuevos grupos como Algiers, que mezclan ese sonido negro con un estilo industrial. Su primer disco contiene todo los elementos musicales que me interesan. Yo también busco hacer música que sea como una invocación, que me desbloquee y me haga seguir mis instintos sin saber cómo y dónde terminará la aventura”.

Su colaboración con Soulsavers nació casualmente. El entonces dúo y hoy proyecto liderado únicamente por Rich Machin, había grabado anteriormente discos de electrónica alternando vocalistas invitados como Josh Haden, Bonnie Prince Billie, Richard Hawley y, sobre todo, Mark Lanegan. Hace tres años Gahan entró en escena. “Después del primer disco juntos empecé a trabajar en Delta Machine con Depeche Mode y nos embarcamos en una gira, pero seguí componiendo canciones con Rich. En nuestro trabajo las únicas expectativas consisten en hacer buenas canciones y cuando nos dimos cuenta de que teníamos algunas de ellas, decidimos que había llegado el momento de grabar un nuevo álbum. Me gusta sentir que crezco como artista. Me gusta reescribir las reglas del juego y una manera de conseguirlo es trabajar con gente que, como Rich, supone aceptar nuevos retos”.