La favorita del tirano

Janet Lewis narra la trágica peripecia de un encuadernador en el París del Rey Sol. Un relato emotivo e impresionante

Aunque puede calificarse como histórica, puesto que su trama se sitúa en el año 1694, esta novela avanza mucho más allá de esa fácil etiqueta. Su ameno relato nos lleva a un escenario preciso del pasado, al París de tiempos de Luis XIV, pero no para enfocar los brillos y pompas de la corte regia, sino para introducirnos en la casa y la familia de un pobre encuadernador de libros en un barrio parisiense, en una Francia agobiada por la miseria y los conflictos sociales que caracterizaron los últimos años del mal gobierno del Rey Sol. Cerca de la plaza donde se alza la gran estatua ecuestre del monarca está la casa y el taller humilde donde transcurre gran parte de la acción, aunque en ciertos pasajes se evoca la corte real y las orillas del Sena y calles y tabernas del viejo París. La llegada de un aprendiz ambicioso y sus amoríos apasionados con la esposa del maestro son el eje de una peripecia cruel y trágica.

En sí tal suceso carece de relieve histórico, pero hay un lance histórico que determina el triste destino de los personajes, al complicarse esos amores con la aparición furtiva de un libelo titulado El fantasma de Scarron, que hace burla del rey y su favorita Madame de Maintenon (viuda del poeta Scarron). El irritado Luis XIV ordena buscar y condenar a muerte al editor del panfleto, lo que llevará, en un fatal error, al cadalso al pobre librero Jean Larcher, inocente y traicionado por su mujer y aquel aprendiz que admitiera en su casa en lugar de su hijo.

La trama dramática está bien construida, tiene buen ritmo y muy coloridas e impresionantes escenas. A la vez que delata la tiranía de un sistema legal injusto y opresivo y la miseria a la que las guerras y fastos desgarran al pueblo, el relato describe con vivaz realismo las callejas y barrios y una serie de personajes menores con finos trazos, en apuntes de finos trazos. Tanto las descripciones minuciosas como la atención a los gestos y las emociones nos revelan el extraordinario talento literario de Janet Lewis (1899-1998), poeta y autora de otra novela de éxito, algo anterior: El regreso de Martín Guerre.

El fantasma de monsieur Scarron se publicó en 1959 y ha sido reeditada muchas veces. Pertenece a ese tipo de “novela histórica” que, como La letra escarlata, de Hawthorne, o El hereje, de Delibes, no se caracteriza por revivir a protagonistas ilustres, sino por mostrar cómo la circunstancia histórica impone un destino dramático e injusto hasta en las vidas de gentes sin relieve ni afán heroico. Un buen relato, emotivo e impresionante.

El fantasma de monsieur Scarron. Janet Lewis. Prólogo y traducción de Antonio Iriarte. Reino de Redonda. Madrid, 2015. 384 páginas. 23 euros

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