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Luis Gordillo: “Mi obra es realismo depurado, puro zumo de vida”

El artista expone una veintena de obras en la sede madrileña de la galería Marlborough

Luis Gordillo
El pintor Luis Gordillo, en la Galeria Marlborough de Madrid.

Escéptico, destructivo y crítico feroz de su obra, el artista Luis Gordillo (Sevilla, 1934) empieza a estar cómodo con su trabajo. “Es como un hijo adulto en el que te empiezas a reconocer”. Su obra ha ido creándose a un ritmo lento pero constante sin dejar de experimentar desde el pop al informalismo, la fotografía y todas las novedades digitales que trajo consigo la llegada de Internet. Reconocido por la crítica y cotizado en el mercado (“fuera de España, porque aquí nadie compra”), galardonado con el Premio Velázquez de las Artes Plásticas en 2007, lamenta que nunca se hayan acordado de él para ocupar el Pabellón de España en la Bienal de Venecia. Hasta el 14 de octubre exhibe en la sede madrileña de Marlborough (Orfila, 5) una veintena de obras de gran formato realizadas durante los últimos tres años.

Pregunta. ¿La relación con sus cuadros siempre es tensa?

Respuesta. Angustiosa y dramática. Ese drama me cargaba de energía para seguir trabajando.

P. ¿Cuándo se ha suavizado?

R. Hace unos cuatro años empezó el cambio. Durante una de las antológicas empecé a reconocer cosas de mí mismo en todas esas pinturas. Fue extraordinario porque sentí que había hecho las paces con mi obra. Entendí que el drama estaba en mí, no en esos cuadros de colorines y cómics de los setenta que hasta entonces contemplaba con angustia y después con cierto placer.

P. ¿Nota cambios entre estos cuadros recientes y otros anteriores?

R. Hay cambios porque a mí me gusta moverme, investigar, arriesgarme. Pero hay un algo familiar. Si se fija en este cuadro (Travelling de Bañista 2013-2015) está lleno de formas geométricas azules que son piscinas. Esas mismas piscinas estaban ya en mi etapa pop porque son un símbolo de la modernidad.

P. Tardó tres años en hacer este cuadro, ¿es su ritmo habitual?

R. Suelo trabajar con varias obras a la vez y en muchas ocasiones me estanco. Entonces lo dejo y cuando lo retomo es el propio cuadro el que me indica por dónde debo de seguir.

P. ¿Qué indicaciones percibe?

R. Las siento. Si estás muy encima las cosas no salen. No hay que presionar. Hay que dar tiempo a la obra. Ante el mural en blanco mi tendencia es atacar con toda mi fuerza, pero a veces, el mismo mural te frena y te marca el tiempo.

P. Creíamos que el artista español más lento era Antonio López pero usted no se queda corto.

R. Él es mucho más lento. Por cierto, es un artista al que admiro y un gran amigo. Su forma de entender la figuración me interesa muchísimo y me duele el trato que se da en algún sector de la crítica.

P. ¿Tiene algún cuadro suyo?

R. No tengo dinero para ello. Como produce muy despacio no hay apenas pintura o escultura suya. Es una pena que siendo un dibujante extraordinario no haga litografías o grabados.

P. ¿Cómo definiría usted su propia pintura?

R. Siempre se dice que es abstracción, pero lo mío es realismo depurado, puro zumo de vida.

P. A diferencia de otros artistas, hace muchos años que usted se puede permitir vivir de su obra. ¿Quiénes son sus coleccionistas?

R. Aquí, en España, no se vende nada. La mayor parte de mis coleccionistas son de México y de Alemania.

P. No será por dinero, durante la crisis en España ha crecido más que nunca el número de multimillonarios.

R. Es una obscenidad. Lo he leí mientras tomaba café y se me amargó el desayuno. No puede ser.

P. ¿Cree que el Gobierno del PP se ha preocupado en algún sentido de hacer algo por la Cultura?

R. Se les ocurrió lo del IVA cultural y se cargaron todo el mercado. No hay nada y ni siquiera se fomenta. Pones la televisión, que es lo que ve todo el mundo, y no hay más que vulgaridades, nada de interés cultural.

P. ¿Cómo cree que están representados los artistas españoles en los museos, concretamente en el Reina Sofía?

R. Hubo un tiempo en el que tuvieron varios cuadros míos en una sala. Ahora me cuentan que solo hay una obra de mis primeros años. No digo nada, pero creo que el peso conceptual es muy grande y cuando lo objetual desaparece se pierde la orientación. Yo no soy un reducto carca del mundo de la pintura porque yo incorporo todas las técnicas a mi obra y me hace sufrir que haya un sector de la crítica y algunos museos que desprecien la pintura.

P. Hay jóvenes artistas dedicados a la pura pintura. ¿Se relaciona con ellos?

R. Conozco su obra y me interesa. No les trato mucho porque tampoco estoy para salir demasiado. Miki Leal (Sevilla, 1974) me parece buenísimo.

Tres años para crear un cuadro

“En el Museo Reina Sofía el peso conceptual es muy grande. No soy un reducto carca del mundo de la pintura porque incorporo todas las técnicas. Me hace sufrir que haya museos que desprecien la pintura”.

Premio Velázquez de las Artes Visuales en 2007, lamenta que nunca haya sido invitado a participar en el Pabellón de España en la Bienal de Venecia,

“Antonio López es más lento que yo, pero me gusta la manera que tiene de entender la figuración. No tengo dinero para comprar una obra suya”.