Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“La violencia atravesó el arte colombiano como una nube negra”

José Roca, ex-comisario para Latinoamerica de la Tate Modern en Londres, observa en la creación de su país una relación entre botánica y política, geografía y tejido social

José Roca, comisario de arte, en la exposición 'Tejedores de Agua' en el centro Conde Duque.
José Roca, comisario de arte, en la exposición 'Tejedores de Agua' en el centro Conde Duque.

La labor del comisario de arte es crear una interrelación entre las obras bajo un tema. José Roca (Barranquilla, 1962) trasciende esta función: “Creo en la exposición como un medio, una experiencia”. Lograr que el espectador perciba la exhibición desde lo sensorial y no desde lo intelectual es su propósito. Lo resuelve con exposiciones cuya coherencia radica en la manera como están dispuestas las piezas de arte en el espacio. Textos que explican distintos contextos son casi superfluos en las exhibiciones que comisaria Roca. Asimismo, el arquitecto de formación cree que su trabajo es proponer un planteamiento que antes no existía. Roca ha proyectado una perspectiva del arte colombiano desde la relación entre botánica y política, geografía y tejido social. Como ejemplo, la muestra Tejedores de agua, que elaboró junto a Alejandro Martín, puede ser apreciada en el Conde Duque como parte de ARCO, que dedica este año a Colombia.

“Como comisario, uno identifica prácticas artísticas y puntos de relación entre ellas. A partir de esto, construye un argumento que es una ficción intelectual”. El colombiano, que ha sido comisario adjunto de arte latinoamericano para la Tate Modern en Londres, se distancia de colegas que “anclan su trabajo en la historia del arte o en la colección particular de un museo”. Roca se identifica casi con un director de cine de autor, pero aplicado a la realización de exposiciones de arte. “Me interesa crear una obra a partir de la obra de otros”, dice, y nombra como maestro y punto de inspiración al suizo Harald Szeemann (1933-2005), quien a través de su trabajo dio vida a la figura del comisario de arte independiente.

Sobre el arte colombiano, Roca ha desarrollado diferentes perspectivas que han acertado en vislumbrar cómo aspectos sociales, culturales, geográficos y políticos han permeado la obra de los artistas de su país. Varias de sus exhibiciones abarcan la relación entre botánica y arte. Su documento Flora Necrológica de 2001 resume esta interrelación y el libro Transpolítico, que escribió junto a Silvia Suárez, traza el panorama del arte en Colombia entre 1992-2012.

“Entre mediados de los noventa y los dos miles hubo una línea dominante en el arte colombiano relacionada con aspectos de violencia. Lo político y lo social atravesó el arte como una nube negra. La violencia no es patrimonio de Colombia. Pero una gran cantidad de artistas pasaron por debajo de esa nube y se empaparon. Otros ni siquiera se mojaron con el tema”.

Como comisario, uno construye un argumento que es una ficción intelectual

José Roca

Retomando el contenido de la violencia pero en razón de otro cuestionamiento, la exhibición Tejedores de agua es “una reflexión sobre el territorio colombiano a través de sus ríos y sus tejidos. El tejido como entramado social, como técnica que usan los artesanos colombianos y como metáfora para reunir diferentes obras y artistas bajo una misma línea”. Roca añade: “Los ríos son vías de penetración y desarrollo. En Colombia aún hay lugares a los que solo puedes acceder por río. Asimismo en Colombia los ríos, como el Cauca o el Magdalena, son los ejes del conflicto armado”.

La exhibición, en la que participan 17 artistas entre arquitectos, diseñadores gráficos e industriales, y dibujantes, había sido un encargo a Roca en 2013 por parte de Nina Stritzler-Levine, directora de la galería Bard Graduate Center en Nueva York, para que realizara una exposición sobre diseño latinoamericano. Roca, que no es experto en diseño, respondió con la idea de hacer una muestra enfocada en Colombia, y con una propuesta de acercarse a la idea del arte, la artesanía y el diseño de varias maneras. Water weavers (el nombre en inglés de la muestra) fue inaugurada el 10 de abril de 2014 en Nueva York y The New York Times la definió como “la exposición más hermosa del verano”, comparando la manera en que está concebida con una experiencia directa del realismo mágico de García Márquez.

Las piezas expuestas son obras de arte y de diseño, inspiradas algunas en técnicas artesanales de etnias indígenas, resultado de una búsqueda y convivencia de los artistas con esas comunidades. Por ejemplo la obra Color Amazonia de Susana Mejía, fue elaborada en siete años de investigación con la tribu Uitoto en el Amazonas. Mejía retomó una tradición de los Uitoto de extraer pigmentos de las plantas como el achiote, la cúrcuma o el chontaduro.

Roca se ha instalado permanente en Bogotá y ha abierto en 2013 Flora Arte y Naturaleza, un espacio que es galería pero también ofrece residencias artísticas y es un lugar de encuentro para el diálogo y la investigación creativa. "Siguen proponiéndome cargos como director de museo o comisario de arte, pero no veo mi carrera así porque pienso que lo que pueda hacer en Colombia ahora es más valioso que lo que pueda hacer afuera".

¿Primero el huevo o la gallina?

"No se sabe que es primero si la gallina o el huevo. Si los comisarios o el arte", dice José Roca, y añade, "claramente el arte, los comisarios no podríamos hacer nada sino está el arte". Sin embargo, ha observado que a partir de sus textos sobre la relación entre botánica y política, esa línea de creación se hizo más visible en la escena colombiana. "Por ejemplo Doris Salcedo, que antes no había tratado el tema de la botánica en su obra, presenta este elemento en sus últimos trabajos como Plegaria muda y A flor de piel".