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“La política tiende a silenciar a testigos y críticos”

Publica 'No estamos solos' (Planeta) sobre "la gente que está cambiando este país"

José Miguel Mónzón, 'El Gran Wyoming'.
José Miguel Mónzón, 'El Gran Wyoming'.

¿Cómo le deja lo que pasa tras los asesinatos de París? Los jefes de Estado hablan de solidaridad; estaría bien que lo dijeran todo el tiempo. Con frecuencia a los que los critican los llevan a los tribunales.

¿Ve hipocresía en esa reacción? Es la tendencia natural de la política: silenciar a los testigos y a los críticos.

¿Lo conserva juvenil el grupo Última Experiencia, con el que actúa? A eso pertenezco, soy eso. Empecé en los 70. Con El Reverendo estuve ¡treinta años!

Y se hizo mayor. La evolución lógica, que decía Josep Piqué: comunista en la juventud, centroizquierda después, luego de centro y ahora del puto centro total: ¡centro extremo! Pero soy de la opinión contraria: hay que recordar quién fue uno, el mejor uno que uno fue, y recuperarlo siempre que se pueda.

¿Cómo era el mejor uno? Ese que iba por ahí. Libre de ataduras, sin miedo al futuro, sin neurosis de renta. Soy de la generación que ha vivido la mejor época de la humanidad.

¿Tanto? Cualquier tiempo pasado fue una puta mierda; cuando murieron mis padres fue una mierda, y lo que vivieron mis abuelos una mierda al cuadrado, y así exponencialmente. Pero justo en esa evolución que sí tuvo la humanidad yo pillé la cima, me ha tocado todo lo mejor.

¿Qué fue lo mejor? Con 17 años me fui de hippy a Ámsterdam y los hippies eran dioses, no perroflautas de mierda. Llegabas allí, no tenías un duro y lo único que podías hacer, como poco, eran fechorías porque de algo tenías que comer. Era la herencia de Mayo del 68, del que ahora la gente se ríe...

También se ríen de la Transición. Se ríen los jóvenes. Fue una explosión. He vivido la apoteosis, incluso de la entrada en el primer mundo por la puerta grande.

¿Y ahora? Nos estábamos distanciando del África tenebrosa que teníamos al lado. Parece que ahora nos están volviendo a empujar hacia abajo.

La enfermedad y la droga pasaron su factura. Usted se salvó. Todo por falta de información. Recuerdo la muerte de un amigo: luego supimos que fue SIDA. Las drogas: era inevitable en el hippismo. Dar el paso siguiente a drogas más duras era una osadía, que luego tenía mala solución. Y la gente cascó.

¿Qué no ve de usted la gente? La gente distingue el de los famosos como un mundo aparte. Del mismo modo que los de Podemos hacen un mundo aparte con la casta, la gente normal también hace un mundo aparte con los famosos y piensa que es otro mundo. Yo tengo a mis hermanos, a mis amigos de siempre, los músicos... ese es mi entorno. No sólo es normal, sino tirando a muy bajo con respecto a los ingresos, vivo en la realidad. Lo sé, aunque no lo sufra.

Podemos: ¿cómo vive un hombre que procede de la Transición esta nueva realidad? Como un suceso inevitable, ¡por suerte!, porque creo que se ha hecho dejación de funciones. Se institucionalizó la política y la gente renunció a ella. Se creyó que esto ya no tenía vuelta atrás. La política desapareció del espectro ciudadano. Y se han puesto en peligro los servicios sociales.

Cita a Ferlosio en su libro Mientras no cambien los dioses aquí no cambia nada. ¿Estamos en ese momento? Nos lo tenemos que plantear. ¿Qué coño es eso de los mercados? ¿Desde cuándo los estados no son soberanos? Que nos lo cuenten porque a lo mejor no tenemos que ir contra el Gobierno sino contra los mercados... Aquí es donde digo que han hecho dejación. Si usted no manda, dígame a quién debo votar, usted es sólo un mensajero.