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Seis años y fan del ‘metal’

El Hell&Heaven, el festival más grande de rock pesado de América Latina, reúne a cerca de 40.000 asistentes en la ciudad de México

Un niño entre los asistentes al Hell&Heaven. Ver fotogalería
Un niño entre los asistentes al Hell&Heaven.

Pese a que hubo un momento en que llegó a tener todo en contra, el festival más grande de heavy metal de América Latina logró tener el viento a su favor. El Hell&Heaven reunió a cerca de 40.000 metaleros que viajaron de todo el continente hasta México para asistir el evento.

La probabilidad de que cayera una tormenta torrencial sobre el auditorio Hermanos Rodríguez, que provocó la cancelación de algunas actuaciones del festival Corona Capital, era una preocupación para los organizadores. No fue sino hasta el jueves pasado que anunciaron que el pronóstico del tiempo iba a favor de la música: menos de 2% de probabilidad de lluvia en la capital mexicana.

El festival, que celebra su cuarta edición y por primera vez en la capital del país, tuvo como espectáculos estelares a Rob Zombie y bandas como Kiss, KoЯn y Limp Bizkit. Una masa humana, vestida de negro de pies a cabeza, fueron los asistentes a la cita. En especial de Kiss: la actuación estelar de la noche.

Los asistentes eran metaleros, y de todas las edades. Regina, por ejemplo, tiene solo seis años y es fanática de Kiss desde que tiene memoria. Su cara está pintada y sus pies calzan unas botas Dr. Martens de color rosa. Su padre la acompaña. “A mí casi no me gusta”, confiesa. ¿La canción favorita de la niña? Rock and Roll All Nite.

Una niña de seis años, fanática de Kiss, asistente del festival.
Una niña de seis años, fanática de Kiss, asistente del festival.

Yahir comparte la misma pasión y la misma edad que Regina. También es la primera vez que viene a escuchar un concierto de Kiss. Pável López, de nueve años, dice que le gustan todas, rodeado de toda su familia. A la edición de marzo, que se canceló con solo una semana de anticipación, iban a asistir solamente sus padres. En esta ocasión, la familia López decidió que quería llevar a sus tres hijos también.

“El Hell&Heaven es un evento familiar, no te podría decir el rango de edad de los asistentes”, explica Javier Castañeda, uno de los organizadores del evento.

Ese rango de edad indefinido es donde Patricia, por ejemplo, encontró un nicho de mercado. “Las chicas empezaron a crecer y embarazarse. Los metaleros son especiales y empezaron a pedir ropa para sus hijos”.

Patricia es dueña de Baby metal rockers, un puesto en el Tianguis Cultural de El Chopo, un bazar al que acuden desde hace al menos tres décadas que las culturas alternativas, los metaleros y los punks de la ciudad consiguen su ropa y discos.

Se especializa en vender ropa para bebés y niños. Hay desde mamelucos y zapatitos hasta vestidos. “Buscamos mezclar la puntada de la abuela con las bandas que gustan a los metaleros”.

Además de los cuatro estelares se presentaron 48 bandas nacionales como Naurum, una agrupación integrada por cinco chicas de Guadalajara, la ciudad donde nació el festival. Llevan tres años juntas y empezaron solo como pasatiempo, este sábado lograron presentarse por primera vez en un festival de la magnitud del Hell & Heaven.

Rodrigo tiene 19 años y es fan del trash metal. Su banda favorita es Overkill. Se aventó a hacer crowd surfing tres o más veces durante la actuación de la agrupación. Con la adrenalina aun corriendo por su último surfing, logra decir unas palabras antes de volverse a unir a la multitud. “La música hay que sentirla, a huevo que me tengo que aventar”.

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