Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Da igual la vigencia que le demos al teatro si el público no va”

Kiti Mánver, Premio Ceres 2014 por 'Las heridas del viento', reivindica el aprendizaje en la profesión

Kiti Mánver, retratada hoy en Santander. Ampliar foto
Kiti Mánver, retratada hoy en Santander.

Kiti Mánver (Antequera, Málaga; 1953) se ha enterado esta mañana que el Premio Ceres, galardón concedido a la mejor interpretación femenina del año, era suyo. Por unanimidad, además. El jurado encabezado por Verónica Forqué ha considerado que su Juan, un personaje que empieza siendo mujer y se transforma en hombre durante la obra Las heridas del viento, de Juan Carlos Rubio, es un papel brillante, oscuro y persuasivo. “Estoy muy emocionada. El caché no me sube, eso sí, que la cosa está muy mal”, ha bromeado la actriz, que está de paso por Santander para participar en una lectura dramática en el ciclo cultural Noches en la biblioteca. La andaluza lleva enrolada en el montaje de Rubio desde 2013. Tras un pequeño parón estival volverá al ruedo en octubre y girará, de momento, hasta enero de 2015.

“A Juan Carlos no le conocía de nada”, dice Mánver del creador del personaje que le ha reportado el Ceres. “Nos unió nuestro amor fundamental al teatro, nuestra manera de ver la profesión”. La intérprete ha reconocido que el papel que le planteó Rubio le asustó de primeras. Debía encarnar a un atormentado hombre que amaba a otro hombre y que, para más inri, comenzaba la función siendo mujer. “Cuando me lo propuso le dije que estaba majareta, ahora estoy encantada. Es muy hábil, sabe lo que hace. El público recibe sus textos de manera muy directa, tiene mucho morro como autor”, asegura la actriz.

Mánver ya ganó un Goya al mejor secundario en 1991 por su papel en Todo por la pasta de Enrique Urbizu. Sus apariciones en películas como Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón o Mujeres al borde de un ataque de nervios la incluyeron en el grupo bautizado como Chicas Almodóvar. Pero, tras probar todos los palos, sigue hablando de la pureza de las tablas. “El teatro tiene una cosa estupenda, que es el rito. Verse a uno mismo, representarse, conocerse, aprender en definitiva”, afirma la actriz, que prepara una nueva aparición televisiva en la serie Vive cantando y aún actúa a las órdenes de Rubio en otra de sus obras, el musical Esta noche no estoy para nadie.

En Santander, en los jardines de la biblioteca Menéndez Pelayo, Mánver leerá esta noche textos de Cervantes, Luis Alberto de Cuenta y el propio Juan Carlos Rubio, entre otros. “Son hombres que aman, respetan y quieren a la mujer, y tienen un discurso también feminista. Creo que siempre ha habido hombres así. De hecho, va más dedicado a aquellos que no les gusta tanto la mujer, para que aprendan de estos sabios y grandes escritores”.