David Bowie triunfa en los Brit Awards

El camaleónico David Bowie ha sido proclamado a sus 67 años el mejor artista británico del año compitiendo con músicos cuatro décadas más jóvenes

El músico David Bowie
El músico David Bowie

La veteranía sigue siendo un grado cuando hablamos del incombustible David Bowie, proclamado a sus 67 años el mejor artista británico del año durante la gala de los premios Brit, en los que anoche competía con músicos casi cuatro décadas más jóvenes. O hasta cierto punto, porque el icónico intérprete fue derrotado en la categoría de mejor álbum por los Artic Monkeys, protagonistas de un doblete al obtener también el reconocimiento como mejor grupo nacional.

Con la destacada excepción de Bowie, la juventud siguió imperando en el reparto de unos premios que suelen encarnar un recorrido por las propuestas más comerciales del último año. En la categoría de mejor solista británica el Brit recayó en la cantante, compositora y multiinstrumentalista Ellie Goulding (a sus 27 años, la más “vieja” de entre las cinco contendientes), mientras el grupo londinense Bastille era designado la revelación del 2013.

Bruno Mars, recientes todavía los ecos de su actuación en la Super Bowl que siguieron 150 millones de personas, ganó el premio al mejor solista internacional masculino. El rostro femenino en ese mismo apartado lo puso la neozelandesa Lorde, que tiene 17 años, y el dúo francés de música electrónica Daft Punk fue nombrado mejor grupo internacional.

Los miembros de One Direction, ese fenómeno que arrasa entre las fans adolescentes de medio mundo, confirmaron su tremenda popularidad con sendos Brit en las categorías de éxito global y de mejor vídeo. Este último premio fue votado por los usuarios de las redes sociales en el transcurso de la gala celebrada en el macroespacio de conciertos O2.

Pero ni siquiera los gritos que suscitó la presencia de esta banda capitaneada por Harry Styles pudieron equipararse a la ovación que acompañó al anuncio del premio al mejor artista para David Bowie, recién regresado a la escena musical con su primer álbum en una década, The Next Day. A lo largo de su dilatada carrera, sólo había logrado un Brit como mejor solista masculino (1984) y, doce años más tarde, un segundo de carácter honorario por su contribución a la música. Tan esquivo como camaleónico, anoche no hizo acto de presencia en Londres y delegó nada menos que en la supermodelo Kate Moss para leer un críptico texto de agradecimiento que concluía, sin embargo, con una misiva bien nítida “Escocia, quédate con nosotros” (en alusión al referéndum sobre la independencia convocado para el próximo otoño).

La velada estuvo trufada de actuaciones de artistas británicos como los Artic Monkeys, el cuarteto de Sheffield que abrió la gala de forma premonitoria, y de colegas extranjeros encabezados por Katy Perry y sobre todo Beyonce. La estrella global por excelencia no confirmó hasta el último momento una presencia que los organizadores ansiaban especialmente para atraer a las audiencias a la gala televisada en directo y en prime time por la cadena ITV, con frecuentes interrupciones publicitarias. Prince también subió al escenario, pero sólo para entregar uno de los premios. Lo suyo son los “conciertos de guerrilla”, apariciones casi por sorpresa en escenarios de pequeño formato, que viene protagonizando con su banda 3rd Eye Girl en la capital británica desde principios de mes.

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