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Leyenda anónima del mecenazgo

Delfina Entrecanales está considerada una de las personas más influyentes del arte británico

Su fundación de apoyo a artistas internacionales reabre tras una ampliación

Delfina Entrecanales, mecenas artística española, retratada recientemente en la fundación que lleva su nombre, en Londres. Ampliar foto
Delfina Entrecanales, mecenas artística española, retratada recientemente en la fundación que lleva su nombre, en Londres.

Delfina Entrecanales es un personaje singular en el mundo británico del arte. Muy respetada entre quienes cuentan en ese ámbito, receptora de una condecoración de la reina de Inglaterra por su labor en pro de los creadores, su reconocida influencia contrasta con esa alergia que nunca ha perdido a la publicidad. Por eso, el gran público apenas sabe de esta española de 86 años, que lleva instalada en Reino Unido desde hace más de seis décadas, y a la que tantos creadores consideran una suerte de hada madrina. “Esto no me gusta nada”, confesaba ayer en privado, minutos antes de erigirse de forma inédita en protagonista de un acto en la fundación que lleva su nombre, con el objetivo de presentar la remodelada sede del centro de Londres que incluye un espacio expositivo.

Entrecanales ha accedido a abandonar ese semianonimato en el que se siente más cómoda porque la Delfina Foundation, una “casa para los artistas” que les procura una plataforma para su trabajo, además de techo y manutención, “ha cambiado y necesitamos dinero del exterior”. Es decir, la primera vez que recurre a una cierta ayuda pública (Arts Council) en sus 25 años de mecenazgo, una singladura que hasta ahora había fundado con sus propios recursos y donaciones privadas beneficiando por el camino a más de medio millar de artistas, entre ellos algunos futuros Premios Turner. Tal ha sido la expansión de su proyecto, plasmado hoy en la mayor residencia para artistas en la capital británica, que acaba de ampliar sus instalaciones y su programa en un edificio eduardiano cercano a la estación de Victoria.

La hija del fundador de Acciona dejó España hace más de 65 años

Esta madrileña de nacimiento, con un físico y una energía que no casan con su edad (es de 1927), es una filántropa en todo el sentido de la palabra. Nunca ha buscado nada a cambio, ni renombre ni la retribución de los artistas mediante alguna de sus obras. No es una coleccionista, subraya, solo quiere procurarles “libertad e independencia” a partir de una idea que surgió cuando Entrecanales era ya sexagenaria. Hasta entonces, había ejercido de madre de familia (tuvo cuatro hijos, de los que uno falleció) y de una existencia tranquila en Reino Unido, adonde se vino “con 19 años”, recuerda con ternura. Hija del fundador del conglomerado Acciona, José María Entrecanales, la Guerra Civil y sus estragos marcaron su juventud en la que vio a varios familiares partir hacia el exilio. El estatus empresarial de su padre le convertía en un intocable, pero quiso que su hija estudiara en Inglaterra y alejada del régimen franquista. Delfina conoció en Oxford al que sería su primer marido, y en aquel país se quedó para siempre. “Nunca he pensado en regresar a España”, reconoce.

Su condición de “leyenda” —como ayer fue tildada en un acto que a su pesar se trocó en homenaje— nace a raíz de la apertura en 1988 de su primer espacio para artistas en el este de Londres. Amplió ese proyecto con la ayuda de su segundo marido, un ramillete de estudios donde los creadores con magros recursos podían trabajar de forma gratuita o comer en la cantina solo a razón de una libra. Una vez disuelto ese largo matrimonio, Entrecanales decidió ampliar horizontes en solitario con su apoyo a artistas de todo el mundo, y especialmente de Oriente Próximo y el norte de África, en lo que fue la génesis de la Delfina Foundation y su actual programa de residencias para creadores.

Se autodefine como “madre de los artistas, más que como madrina”

“Aquí nos facilitan una plataforma de trabajo, alojamiento, manutención, transporte y, sobre todo, la posibilidad de intercambios con otros artistas”, explica la burgalesa Asunción Molinos, que acaba de estrenar residencia en la fundación para los próximos tres meses. Con la posibilidad, además, de exhibir su obra. Molinos, quien desde 2010 vive en Egipto, es una de las participantes en la muestra inaugurada ayer sobre políticas alimentarias fuera del primer mundo, una colección de pinturas, fotografías e instalaciones que subraya el nuevo énfasis de la Delfina Foundation en un enfoque temático (en lugar de meramente regional).

Delfina Entrecanales es una figura muy presente para todos estos jóvenes, una mujer que atribuye su vigor a ese contacto e intercambio con los artistas, su gran recompensa. Nos admite que ya piensa en pasar el testigo a uno de sus hijos, y la propia presentación de la remozada fundación —dirigida por Aaron Cezar— sugiere una empresa que ya trasciende a su alma mater. Pero eso no significa que vaya a desaparecer de escena. O más bien de entre las bambalinas, ese espacio metafórico en el que sigue cuidando y velando por sus protegidos. “Este fin de semana, después de todo este ruido (alude al acto de ayer), se vienen 25 a comer a casa”, remacha esta mecenas que se autodefine “más que como una madrina, como madre de los artistas”.

Delfina Foundation: factoría de Premios Turner

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Delfina Entrecanales ha brindado apoyo a más de 500 artistas. Entre ellos, figura más de una docena de nombres que acabaron siendo nominados o ganaron el Premio Turner, el más prestigioso de arte contemporáneo que se falla en Reino Unido. Con sus nuevas instalaciones (en la imagen, una maqueta de la ampliación, de Studio Octopi + Shahira Fahmy Architects) promete continuar buscando talentos como estos:

Mark Wallinger. Su recreación de una protesta contra la guerra de Irak le mereció el galardón en 2007. Hoy muy cotizado, una de sus más recientes creaciones ha sido una serie de dibujos de laberintos colgados en el metro de Londres para conmemorar sus 150 años.

Martin Creed. Obtuvo el Turner en 2001, con una instalación consistente en una habitación vacía en la que las bombillas se encendían y apagaban de forma intermitente. Ideó una cacofonía de campanas, timbres y bocinas para inaugurar los Juegos de Londres.

Tacita Dean. Finalista en 1998, es una artista visual convertida en referente de los defensores del soporte fílmico tradicional. Ha expuesto en la Tate Modern de Londres.

Jane y Louise Wilson. Las gemelas y dúo artístico fueron nominadas al Turner en 1999, con una película en la que documentaban el abandono de un silo militar.

Shirazeh Houshiary. La prestigiosa artista de origen iraní fue finalista en 1994. Su trabajo integra la colección de destacados museos, como el MoMA de Nueva York y la Tate londinense.