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La Maestranza denuncia la intransigencia del sector ante la crisis

El empresario Eduardo Canorea ha asegurado que "la reducción del precio de la entradas no es posible si no bajan los costes"

El Juli sale por la Puerta del Príncipe en la Real Maestranza de Sevilla. Corrida correspondiente a la feria de abril de 2010
El Juli sale por la Puerta del Príncipe en la Real Maestranza de Sevilla. Corrida correspondiente a la feria de abril de 2010

"Si la fiesta no se cuida, morirá. ¿Dónde están Manzanares, Morante, El Juli, Perera..? Algunos de ellos en el limbo, y si estos señores no bajan a la tierra, esto se acabará. Y no harán falta los antitaurinos, porque los taurinos somos como los alacranes, que nos damos picotazos a nosotros mismos".

Así de contundentes se han manifestado Ramón Valencia y Eduardo Canorea, empresarios de la Real Maestranza de Sevilla en un encuentro con medios de comunicación para analizar la finalizada temporada taurina.

Pero más que hablar de resultados artísticos, los gerentes sevillanos han denunciado la intransigencia y la pasividad de todos los integrantes del sector taurino para afrontar la crisis económica y establecer una estrategia de futuro.

Según Valencia y Canorea, "los bolsillos están secos", y "la necesaria reducción del precio de la entradas no es posible si no bajan los costes de la fiesta". Y añaden que ello no es posible porque "los toreros no están por la labor; la mayoría de los ganaderos lo está pasando mal; los subalternos no han querido saber nunca nada de reducción, y los propietarios de las plazas, tampoco". "Aquí, por el contrario, -prosiguen-, el que pueda dar un bocado, lo da, y cuanto más grande, mejor para él". Los empresarios concluyen que "estamos instalados en el reino de la locura".

Respecto a Sevilla, han afirmado que respetarán para 2014 los mínimos del año pasado -se redujo el abono en cinco corridas de toros-, y que queda poco margen para la innovación con los toros existentes, la actitud de los toreros y la reglamentación taurina. Si bien no están descontentos con los resultados de la temporada pasada, expresaron su preocupación por "la gravedad de una crisis que ningún empresario de nuestra familia ha llegado a vivir".

Sobre las novedades, adelantaron que no habrá ninguna alternativa en la Feria de Abril, "aunque la temporada es muy larga", y que, una vez más, harán lo posible para contratar a José Tomás. "Pero si quiere la recaudación, -advirtió Canorea-, que se vaya a Senegal".

Insistieron los empresarios una y otra vez en que es vital bajar los precios y subir la calidad de los espectáculos. "Si bajan los precios de los fontaneros, ¿por qué no lo pueden hacer los toreros?", se preguntaron, al tiempo que exigen a las figuras una mayor competitividad para interesar a los aficionados.