Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un exquisito paseo por la pasión de coleccionar

Arranca en Londres la séptima edición de PAD, una feria de arte y diseño que apuesta por el eclecticismo

'Naturaleza muerta policromada' (1949), de Fernand Léger.
'Naturaleza muerta policromada' (1949), de Fernand Léger.

Una carpa diáfana se erige desde el 16 hasta el 20 de octubre en Berkeley Square, corazón del barrio londinense de Mayfair, para mostrar una sofisticada selección de arte moderno, fotografía, diseño, artes decorativas y arte tribal y antiguo en PAD Londres, una feria hija de la que nació en París de la mano de Patrick Perrin en 1997 y que privilegia el arte del siglo XX como columna de su ser y el eclecticismo que contenga un mensaje, esto es, una visión estética de lo que supone coleccionar. El recibimiento es potente: nada más entrar, L’homme au Gibus, gouache en papel pintado por Pablo Picasso en 1914, y que será rifado por cien euros en beneficio de una asociación por la ciudad de Tiro en el sur del Líbano, da la bienvenida al visitante. A continuación, 60 expositores procedentes de 14 países de Norteamérica, Europa y Oriente Medio -21 de ellos participan por vez primera en esta feria que celebra su séptima edición- muestran desde arte precolombino, hasta piezas usadas por los guerreros japoneses, joyas, mobiliario art decó, hasta la innovación en plata de la casa española Garrido como muestra en su sillón giratorio o los mirós, barcelós o dalís que atesora Mayoral, Galería d’Art, de Barcelona. El resultado es un exquisito paseo que ya presume de haberse convertido en el referente anual de la capital del Reino Unido que indica por dónde se mueve el coleccionismo.

“PAD inspira a los coleccionistas a mirar más allá de las delimitaciones tradicionales de géneros para buscar los objetos más codiciados del mercado actual”, aseveran sus organizadores. “Mezclar para tocar un poco cada colección”, afirma en la terraza que da a la bucólica Berkeley Square Florence Bourgeois, su directora. Y así se creó la cita con la idea de emular los gabinetes de curiosidades, los espacios que florecieron durante los siglos XVI y XVII y que aglutinaban hallazgos asombrosos fruto de descubrimientos y exploraciones. La feria ha ampliado su foco temporal y ahora esta diversidad contribuye al efecto rareza.

'Girl with yellow shawl (La niña del chal amarillo)', pintada por Egon Schiele en 1911. ampliar foto
'Girl with yellow shawl (La niña del chal amarillo)', pintada por Egon Schiele en 1911.

PAD se enorgullece de ofrecer una visión amplia “y de alta calidad”, como indica Bourgeois, del panorama artístico. Si en una pared refulge un óleo sobre lienzo titulado Angry birds made in China de 2013 con vivos colores, en otra de las estancias iluminadas en ámbar de la feria hay una figura de pie chimú de Perú, datada entre 1100 y 1550 a. C., o unas lanzas de la Edad de Bronce con pátina de malaquita. No hay que ir muy lejos para hallar las luces del artista que se define como “interactivo” Dominic Harris con su bloque de ajedrez y sus juegos con la electrónica.

Algunas obras que destacan de arte moderno en PAD Londres son La danse de Fernand Léger, procedente de una colección privada en Francia, y que el cubista concibió como uno de los estudios para un gran mosaico que nunca llegó a ver la luz en la ópera de São Paulo. O Girl with yellow shawl (La niña del chal amarillo), pintada por Egon Schiele en 1911 y que lleva a la feria un tema emblemático de este representante del expresionismo austriaco y discípulo de Gustav Klimt. Y el paseante puede toparse con una paquete de sopa Campbell o el signo del dólar de Andy Warhol, a Max Ernst, a Vasili Kandinsky, a Henry Moore o Alexander Calder. En diseño contemporáneo, mobiliario minimalista que emplea el alabastro o la piedra blanca combinados con la madera, como las piezas del diseñador de moda estadounidense Rick Owens o el británico Faye Toogood, o llamativos sofás y sillones creados por decenas de figuras en cuero de forma animal. En diseño del siglo XX, muebles que coquetean con la diversión y un sentido práctico, como una de las sillas que el célebre diseñador de muebles danés Hans Wegner creó en 1950 que sirve para colgar el traje y reposar la espalda.

'La pareja' (1982), de Miquel Barceló. ampliar foto
'La pareja' (1982), de Miquel Barceló.

El arte tribal y las antigüedades viene representado por los cascos de hierro del periodo Edo (siglos XVII-XVIII) que portaban los señores en el Japón pre-moderno, o piedras conmemorativas del Egipto del periodo ptolemaico (de 304 a 30 a. C.). En fotografía, llama la atención el debut de la serie que propone el fotógrafo italiano Guido Mocafico, un enamorado de la naturaleza muerta, quien se inspira en los vidrieros checos del siglo XIX para recrear la medusa Chrysaora hysoscella que cambia de macho a hembra y reside en las costas británicas. PAD Londres también acoge una instalación realizada con decenas de lámparas solares, las que ha diseñado el ingeniero keniano Evans Wadongo, con el objeto de iluminar la Kenia rural, ya con 10.000 de estas linternas. Se venden a razón de 250 euros la pieza en la feria londinense.

Patrick Perrin, el fundador de las ferias PAD estudió Historia del Arte en Londres y trabajó para Christie's en Nueva York. Después, abrió su propia galería en París tras la experiencia con su padre, con el que compartía su pasión por el mobiliario francés del siglo XVIII. PAD Londres comenzó su trayectoria en 2007, con un enfoque inicial en la posguerra, el diseño contemporáneo y las artes decorativas. El evento se llegará a Los Ángeles en 2014. “Allí no hay una gran feria y sí muchas posibilidades. Hay que crear el momento artístico en una ciudad en la que hay muchos artistas y el impuso de Asia”, argumenta Florence Bourgeois.