Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El sumo profeta de la animación

Jeffrey Katzenberg, el topoderoso jefe de DreamWorks Animation, asegura que la compra de LucasFilms por Disney “no cambiará el mercado”

Jeffrey Katzenberg, la semana pasada en Roma. Ampliar foto
Jeffrey Katzenberg, la semana pasada en Roma. REUTERS

Hay pocas personas en la industria del cine con el currículo de Jeffrey Katzenberg (1950, Nueva York). Desde que arrancó en Paramount y posteriormente en Disney la carrera de este hombre, enjuto y hermético, se ha paseado por las cumbres del éxito sin haber resbalado ni una sola vez. Ya sea por su extraordinario talento o por su visión para los negocios, desde El rey león o Aladino a La sirenita, pasando por todas las franquicias de DreamWorks Animation (Shrek o La edad de hielo, sin ir más lejos) o series como Las chicas de oro, han salido de sus manos y le han llevado desde el puesto de asistente de producción hasta la máxima autoridad en DreamWorks Animation, la compañía que Katzenberg fundara junto a dos monstruos como Steven Spielberg y David Geffen. Estos estudios independientes han conseguido colarse en el mundo de la animación generando un botín que supera los 8.000 millones de euros y que en el certamen de Roma presentó a su última criatura, El origen de los guardianes, que se estrena en España el próximo viernes 30.

“Dime una compañía que vaya a lanzar cinco películas de animación en los próximos 18 meses sin que ninguna de ellas sea una secuela o forme parte de alguna otra saga. No podrás. Por eso DreamWorks es un estudio diferente”, se arranca Katzenberg, en mangas de camisa por culpa del calor que hace en el extraño escenario escogido por los promotores del filme para la realización de entrevistas. Sostiene una coca-cola mientras un asistente hace lo propio con su americana y a pocos metros Guillermo del Toro, productor ejecutivo del filme, comenta a voz en grito su envidia por el metabolismo del dueño y señor de DreamWorks: “Me gusta la comida y estoy delgado”, se limita a aseverar Katzenberg con una media sonrisa en la cara, la única que se permitirá durante toda la entrevista.

“No es que el 3D sea mi religión, es que forma parte de la política del estudio. Estoy seguro que habrás observado que las tres dimensiones de El origen de los guardianes son bastante superiores a las de nuestros últimos filmes, y puedo adelantarte que en nuestras siguientes películas el formato volverá a dar un paso adelante. ¿Sabes? En nuestras películas la industria puede observar el avance del sistema y aprender lecciones de ello, en cambio, cualquier conocimiento que Ang Lee o James Cameron aprendieran sobre el 3D se queda con ellos, no es algo de lo que nosotros podamos sacar conclusiones”, comenta el neoyorquino con un tono suave en el que se adivina a alguien acostumbrado a tomar decisiones. Katzenberg se pone algo más a la defensiva cuando se le pregunta por la reciente adquisición de LucasFilms por parte de Disney: “Es una muy buena operación para ellos y creo que les sitúa en una esplendida posición. ¿Que si va a cambiar el mercado? No lo creo. Mira, conozco a Bob Iger [presidente de Walt Disney] desde hace mucho tiempo y es un hombre que se ha comprometido con una política que le está funcionando muy bien. Adquirieron Pixar, luego Marvel y finalmente LucasFilms. Si lo piensas, con eso cubren el 80% de sus necesidades. Así que no creo que esa operación cambie la manera de operar que tienen los estudios, pero desde luego les va a facilitar la planificación de los próximos años. Es la política de Bob Iger y le está saliendo muy bien”, explica el socio de Spielberg, antes de darle otro sorbo a su refresco, como si la respuesta le hubiera hecho sudar.

El hombre que dirige parte del destino de Hollywood tiene muy claro que el negocio es ahora distinto, y mucho más obvio: “La clase media, esas películas de 40 o 50 millones de dólares, ha desaparecido. Simplemente se ha esfumado: eran películas demasiado grandes para ser independientes y demasiado pequeñas para ser blockbusters. Creo que en algún momento dejaron de ser rentables. ¿La televisión? No lo sé, no sabría decirte si todo esa inversión está ahora allí, lo que sí sé es que ahora la televisión también es un gran negocio”. Katzenberg empieza a notar —aún más— el ambiente húmedo de una Roma en pleno paréntesis veraniego y opta por subirse las mangas de la camisa: “Ahora hay muchas oportunidades, aunque parezca lo contrario, y hay que saber aprovecharlas: creo que DreamWorks lo está haciendo”.

En El origen de los guardianes un grupo de titanes de los mitos infantiles (con Santa Claus a la cabeza) se enfrenta al hombre del saco (con la voz de Jude Law). Una metáfora, quizás, de los tiempos que corren. “Para mí el hombre del saco actual es el miedo. Porque el miedo (a lo que sea) nos paraliza y empequeñece nuestro mundo, lo convierte en algo que no podemos disfrutar. Si conseguimos vencer a ese miedo, es probable que nos atrevamos a hacer cosas de las que ni siquiera pensemos que somos capaces”. Y así, con un discurso muy cerca de los parabienes de la autoayuda, coge su refresco, se levanta, extiende la mano para despedirse y se va a otra entrevista no sin antes lanzar un último mensaje. “¿Eres español, verdad? Nosotros vamos a doblar a 42 lenguas distintas esta película y nos esmeramos en que cada doblaje sea igual de bueno que el original. Asegúrate de que la gente en España lo sepa: nos esforzamos por ellos”.