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OBITUARIO

Lina Canalejas, la actriz de Zori, Santos y Codeso

A sus 80 años había trabajado en medio centenar de películas dirigidas por José Luis Borau, Fernando Fernán-Gómez o Luis Marquina

La actriz madrileña Lina Canalejas. Ampliar foto
La actriz madrileña Lina Canalejas. EFE

La actriz madrileña Lina Canalejas, famosa en los años sesenta por sus papeles protagonistas en películas como El mundo sigue o La viudita naviera, falleció este pasado sábado a los 80 años en su residencia de Tres Cantos tras más de nueve años de lucha contra el cáncer.

La enfermedad había retirado a la actriz de los escenarios desde finales de los 90, cuando se colocó por última vez delante de las cámaras para un pequeño papel en Niño nadie (1996), de José Luis Borau. Este domingo fue incinerada en la intimidad en el cementerio de Fuencarral.

Hija del concertista de violín Manuel Álvarez Trigo y nieta del ilustre pianista y compositor Arturo Canalejas, la pequeña Concepción comenzó a dar sus primeros pasos como bailarina clásica en plena posguerra, allá por 1943, cuando apenas sumaba 11 años. Pronto se integró en la compañía cómica de Zori, Santos y Codeso para el estreno de La blanca doble (1947), que obtuvo en la época un éxito arrollador. La joven Canalejas combinaba los pasos de baile con alguna breve intervención, y los directores de la compañía no tardaron en descubrir su talento como actriz.

En La vida en un bloc (1952), dirigida por Ismael Merlo en el Teatro de la Comedia de Madrid, su nombre ya relucía en los carteles. A partir de ahí alternó las revistas con la comedia (Prohibido suicidarse en primavera o Irma la dulce) e incluso participó en cine dramático, como La casa de las chivas, en 1970.

El cine no tardó en llamar a su puerta. Desde Así es Madrid (1953) y Tres huchas para Oriente (1954) formó parte del reparto en cerca de cincuenta películas españolas. Sus trabajos más destacados fueron en La viudita naviera, dirigida por Luis Marquina en 1963, junto a Paquita Rico y Arturo Fernández y en El mundo sigue (1965), el tercer largometraje de Fernando Fernán-Gómez como director. Película maldita por sus problemas con la censura, hoy se considera una de las obras cumbres de su autor.

"Era una mujer corajuda y de carácter muy fuerte", la recordaba esta mañana su hermano, el también actor José Canalejas, de 87 años, y único integrante de la familia. "Lina era una actriz muy verdadera e intuitiva, de esas personas a las que el arte les sale de dentro", relataba José, que tras la posguerra hizo oposiciones para la Caja de Ahorros en Madrid pero no tardó en fundar un cuadro artístico. Lina Canalejas estaba viuda y no deja hijos.

Fe de errores

El mundo sigue (1965) no fue el tercer largometraje de Fernando Fernán-Gómez como director, tal y como se dice en el texto, sino su décima película.