Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

A la venta las obsesiones de un ‘playboy’

Sotheby’s subastará la colección del millonario suizo Gunter Sachs

Exmarido de la Bardot, se quitó la vida en 2011

Empleadas de Sotheby's colocan un retrato de Bardot
Empleadas de Sotheby's colocan un retrato de Bardot REUTERS

A Gunter Sachs le gustaba agradar. Para conquistar a su segunda mujer, Brigitte Bardot, inundó el jardín de la mansión de la actriz con rosas rojas que llovieron desde un helicóptero. Compró un montón de obras de su amigo Andy Warhol porque no se había vendido ninguna en la exposición que le organizó en 1972 en Hamburgo, la primera en Europa. Las mujeres y el arte, las dos pasiones del playboy suizo que se quitó la vida en 2011, quedaron inmortalizadas en los retratos que Warhol realizó de Sachs y de Bardot y que ahora salen a la venta.

Algo de ese modo de vida pervive en la colección que Sotheby's ofrece al mejor postor los próximos 22 y 23 de mayo en Londres y con la que la casa de subastas pretende superar los 24 millones de euros.

Nombres como Lucio Fontana o Yves Klein figuran en este catálogo en el que también constan muebles art deco, fotografías (la que Richard Avedon tomó de Bardot y que inspiró el retrato de Warhol), piezas surrealistas y mucho pop art (Wesselmann, Lichtenstein...).

Una colección de un solo dueño que se sitúa "entre las más deseables que nunca han llegado al mercado", señala la presidenta de la sección de arte contemporáneo de Sotheby's Europa, Cheyenne Westpahl.

Retrato de Gunter Sachs por Warhol
Retrato de Gunter Sachs por Warhol REUTERS

El propio Sachs realizó fotografías, que también se subastan. Era una de las tantas aficiones de este millonario (otra era la astrología), hijo de un fabricante de rodamientos alemán y que se dedicó a vivir a todo trapo en la Costa Azul.

Algunas las obras que solo unos pocos podrán permitirse están recorriendo varias ciudades del mundo en una suerte de exhibición para abrir boca. Pasaron por París, ahora están en Zúrich, luego viajan a Múnich, New York y finalmente Londres donde muchas de ellas, previsiblemente, cambiarán de manos.