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Te comes una y cuentas 20 años

El espectáculo 'Parchís' recuerda la magia del grupo de los ochenta con una nueva generación de niños curtidos en musicales

Así es el mundo de los nuevos 'Parchís'

En un pequeño estudio de Madrid se esconde el secreto de los nuevos chicos de Parchís. El relevo a la formación de los ochenta no pasa de los 13 años, pero están adoctrinados en unos cuantos musicales y como pequeños maestros de escena se han aprendido de memoria el guion y no sueltan prenda. Manu (ficha roja), Gaby (ficha azul), Miriam (ficha amarilla), Andrea (ficha verde) y David (el dado) ensayan cada fin de semana una aventura mágica, llena de misterios que se desvelará este fin de semana en Santander, primera parada de una gira que les llevará por toda España hasta el próximo verano con el musical Parchís.

Cinco amigos, un día tormentoso, un desván abandonado y un viejo tablero de Parchís, la clave para transportarse a un mundo de fantasía lleno de personajes y situaciones mágicas. Es lo único que desvelan entre número musical, piruetas y cambios de vestuario estos niños. Solo se arrancan cuando de cantar se trata y avanzan una de las nuevas canciones del musical, Conjuro.

El profesor Cubilete y su ayudante Cataplasma, más deslenguados, se chivan y adelantan que entre sus planes malignos está evitar que los niños sean felices. Con sus artilugios y experimentos intentarán que Parchís no consiga entrar en esa dimensión paralela. El problema es que la torpeza de estos dos chorlitos y la convicción de las fichas y su compinche el dado desemboca en un final mágico que encandilará a los nostálgicos de canciones como Cumpleaños feliz, Hola amigos, Comando G y Fin de curso, entre otras. Además de unos cuantos nuevos temas, creado ex profeso para este musical.

Las canciones, como las coreografías, se han remozado con toques pop y rock para que los niños del nuevo siglo pueda superar el punto muerto generacional y los padres sean capaces de recordar tiempos pasados cuando se sienten con sus hijos en las butacas del teatro.

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