Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Posar o no posar, esa es la cuestión

C Photo indaga en la relación de los fotógrafos y los fotografiados, reflejo de cada época desde finales del siglo XIX

Retrato realizado por Slim Aarons en 1959 en California.
Retrato realizado por Slim Aarons en 1959 en California.

Posar es congelarse por unos segundos y hacerlo, se entiende, con el calor de la vida. Es eso que diferencia a una persona fotogénica de otra, su capacidad para respirar cuando un fotógrafo te pide que no te inmutes. El tercer volumen de la Colección C Photo gira alrededor del posado, sin duda uno de los ejes que determina la historia de la fotografía y la actitud a lo largo de las décadas de los fotógrafos frente a las personas fotografiadas y viceversa.

Bajo el título Posado, no posado, el libro incluye trece porfolios que han sido elegidos por Tobia Bezzola, comisario del Kunsthaus de Zúrich y editor invitado de este tercer volumen de esta serie de libros dedicados a la fotografía. Para Bezzola “la pose” es un asunto de cuya trascendencia roza lofilosófico y va más allá de la historia de la fotografía ya que determinarasgos psicológicos de cada época. “El posado nos habla de cada momento de la historia. Hoy en día, por ejemplo, los jóvenes –tan expuestos a la imagen- manipulan hasta el extremo sus propios posados. Los exageran como si fueran estrellas del pop o del cine creando un géneronuevo en la fotografía”

Todos posamos”, afirma Bezzola, “es algo que nos diferencia de los animales"

“Todos posamos”, continúa Bezzola, “es algo que nos diferencia de los animales. Son gestos, modos, que explican nuestra relación con el mundo. Pero posar, la idea de la pose, ha cambiado notablemente a lo largo de los años, hasta convertirse en un término peyorativo. Durante la historia del arte cualquier representación pictórica de una persona dependía de la pose: sin pose no había imagen. Hasta que no llegó la fotografía y el movimiento para cambiarlo todo a finales del siglo XIX”.

El nuevo volumen recoge porfolios de fotógrafos cómo Slim Aarons, Guy Bourdin, Ghislain Dussart, Hester Scheurwater, Jaques Henri Lartigue, Federico Patellani, Pawel Jaszczuk, Edward Quinn, Rico Scagliola & Michael Meier, Jules Spinatch, Thomas Struthy Garry Winogrand. Junto a estos creadores, el libro incluye una selección de imágenes del los archivos del Departamento de Policía de LosÁngeles (LAPD) (en la que Bezzola desarrolla la importancia del archivo), del que proviene la fotografía de portada, Mujer víctima de una violación, tomada por Babbit en 1947.

Una de las fotografías de Lartigue del nuevo número de C Photo.
Una de las fotografías de Lartigue del nuevo número de C Photo.

Bezzola, que con este libro pretende hacer una historia de la fotografía a través de la historia del posado, ha elegido la obra de fotógrafos tan dispares como Slim Aarons y Jaques Henri Lartigue, cuyas obras recogen un mundo radicalmente opuesto. De esta manera la selección, explica el comisario, tiene como meta “perfilar el campo de tensión creativa que existe entre lo posado y lo no posado, a lo largo y ancho del cual se han movido los fotógrafos durante los últimos cien años”.

En esa tensión creativa, la obra de Aarons destaca por devolver en los años 50 a la fotografía las técnicas del retrato del siglo XVIII. Sus trabajos de aristócratas y estrellas de cine en sus dominios convierten sus composiciones en cuadros modernos. En el polo opuesto, Lartigue, aquel hijo de un industrial adinerado que persiguió la expresión de la felicidad desde que le regalaron de niño una cámara. Lartigue no supo hasta los 70 años que lo que había escrito durante años con su mirada era una de las páginas más importantes de la historia de la fotografía: “Él fue el primer maestro del no posado. El primero que se convirtió en un verdadero virtuoso de eso que hoy nos parece tan común: lo natural y espontáneo”