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Reportaje:

El consumo y los hábitos culturales se mantienen en la crisis

Las cifras indican que, en algunos casos, como en las exposiciones, la afluencia aumentó el 1%.- Los expertos señalan que la clase media-alta siguió con sus hábitos y fue la menos afectada por la crisis

Este reportaje forma parte del proyecto final de la asignatura de Digital de los alumnos de la 25ª promoción de la Escuela de Periodismo UAM / EL PAÍS 2011

La sensación general puede indicar lo contrario, pero las estadísticas muestran que el consumo cultural no se redujo en la misma intensidad que subió la tasa de paro y el número de consumidores que perdió su poder de compra. Los espectadores de obras de teatro bajaron solo en un 0,1% en 2010/2011 si se comparan con 2006, según la última encuesta de hábitos y prácticas culturales, del Ministerio de Cultura. Las exposiciones, sin embargo, aumentaron un 1% el número de visitantes.

¿Cómo explicar que el consumo de cultura no se ha visto tan afectado por la crisis como otras áreas? El doctor en Sociología y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid Carlos Fernández afirma que los datos están muy "disgregados". Subraya el bajo nivel educativo de la población en paro para explicar que los desempleados no consumían cultura y, por lo tanto, no dejaron de hacerlo con la crisis: "El 60% de los cinco millones de parados no terminaron la ESO. Este es un colectivo que no tiene tanto gusto por la cultura como la entendemos, como ir a exposiciones, consumir literatura, oír música... Eso no significa que no existan excepciones o que no consuman cultura en su casa, como descargar música, por ejemplo".

El descenso de la venta de libros en 2010 representó 295.000 euros menos, comparado con 2006

El cine se mantuvo como la principal actividad de ocio del español en 2010, el hábito más frecuente entre el 49,1% de la población

"El 60% de los ciudadanos en paro tiene bajo nivel educativo. No consumían cultura y tampoco lo hacen ahora"

El cine se mantuvo como la principal actividad de ocio del español en 2010, lo que representa el hábito más frecuente entre el 49,1% de la población. La asistencia media a los museos y conciertos se redujo un 0,5% respecto a 2006.

El sector más afectado fue el de la venta de libros, que sufrió una caída del 9%. El gremio de editores de España informó de que, comparando sus números anteriores a la crisis, el descenso de 2010 representó 295.000 euros menos en ventas. Aun así, Lilo Acebal, dueña de la librería Panta Rhei, en el madrileño barrio de Chueca, dice que la crisis se nota pero que a ellos nos les ha afectado. "Vendemos un poquito menos, pero seguimos vendiendo".

El sociólogo y escritor Vicente Verdú entiende la situación de forma similar. Reconoce que los altos sectores de la sociedad no dejaron de ir a la ópera o a las exposiciones, aunque la clase media, la más afectada por la recesión económica, sí lo ha sentido. Añade que "los departamentos tradicionales, cine, televisión, teatro, etc., realmente, son vestigios de la cultura". Este experto anuncia que los hábitos están cambiando y todavía no existen modos de medirlos. "La música hoy está en el mundo como está la electricidad, pero no pagas por ella", concluye.