Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Viaje por 240 joyas de la Biblioteca Nacional

La institución cultural más antigua de España desentraña sus 300 años de historia con una exposición que mañana inauguran los Reyes

¿Cómo contar en unas palabras un lugar que aspira a almacenar el saber universal? No se puede. Dicho esto, sintetizemos en algunas preciadas gemas el valor de la Biblioteca Nacional de España, la institución cultural más antigua del país, que fue creada un día de diciembre de hace 300 años por un rey francés que había ganado la Corona española tras una guerra: Felipe V. Una exposición que mañana inauguran los Reyes trata de resumir a través de 240 elementos la historia de la casa y sus tesoros. Una decantación compleja teniendo en cuenta que la BNE almacena 30 millones de documentos, que incluyen una de las colecciones de incunables más valiosas del mundo (3.500). El propio comisario de la muestra, el catedrático de la Universidad Complutense, José Manuel Lucía, confesaba esta mañana antes de iniciar un recorrido con la prensa "la tristeza" que sintió al descartar múltiples joyas que custodia la tricentenaria institución. Esta es una selección de algunas obras que pueden verse en 300 años haciendo historia, organizada por la BNE y Acción Cultural Española, a partir de mañana.

Beato de Liébana. Uno de los 25 ejemplares que hay en todo el mundo. Llegó a la BNE tras la incautación de los bienes de los nobles que habían apoyado a Carlos, el otro aspirante a la Corona española frente a Felipe V.

Cantigas de Santa María (siglo XIII). De la gran obra de Alfonso X se conservan cuatro códices, entre ellos este de la BNE que perteneció a la catedral de Toledo. Son cien cantigas que narran los milagros de Santa María, acompañadas de composiciones musicales.

Comedia de Dante (siglo XIV). Códice con miniaturas de gran calidad, que procedía de la biblioteca del duque de Osuna. Relata el viaje del autor para encontrar su propia identidad a través del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso.

Cosmographia de Ptolomeo (XV). Se compone de ocho libros, que recogen la obra del matemático y geógrafo griego redescubierto durante el Renacimiento. Se ignora sin embargo si los mapas fueron dibujados por él (y copiados posteriormente).

Atlas de Sgrooten (1592). Una de las joyas de la cartografía universal. Se conocen dos versiones manuscritas, una conservada en Bruselas y otra en la BNE, que incluye una dedicatoria autógrafa al rey Felipe II. Está compuesto por 38 mapas de gran formato.

Dibujos de Velázquez (XVII). La BNE conserva cuatro de los seis únicos dibujos que los historiadores atribuyen al pintor sevillano, entre ellos dos retratos de una niña y una muchacha hechos con lápiz negro. En la muestra hay también dibujos de Goya, Murillo, Carducho y Fortuny.

La muerte de la Virgen, de Rembrandt (1639). Uno de los aguafuertes más famosos del pintor, una técnica que comenzó a utilizar durante su estancia en Leiden. Existen tres estados del grabado. La BNE conserva dos ejemplares del segundo estado.

Los Caprichos de Goya (1799). Colección de 80 estampas publicadas en planchas de cobre, que tenían un fin moralizante y de censura de los vicios humanos. Cada estampa lleva un comentario irónico al pie.

La verbena de la paloma, firmada por Tomás Bretón (1894). Adquirida por la BNE en 1999, es la partitura manuscrita de la que acaso sea la zarzuela más famosa. También se exhibe la partitura del Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo (1940).

Gyenes e Ibáñez. Los fondos de dos de los míticos estudios fotográficos de la Gran Vía se custodian en la BNE. En la exposición puede verse un retrato dedicado de Gloria Swanson a Ibáñez y un autorretrato de Gyenes con Joan Fontaine. El apartado de fotografía incluye imágenes de la Guerra Civil de Capa, Centelles, Chim Seymour y la agencia Cifra.

Diario en sonetos del destierro de Unamuno (1924-25). Reciente adquisición de la BNE. Exiliado tras ser expulsado por el dictador Miguel Primo de Rivera, Unamuno escribe un poemario que arranca en Fuerteventura, su primer destino, y finaliza en París.

Poemas de Miguel Hernández escritos en la cárcel (1942). Adquirido en subasta pública en 2008 junto a autógrafos. Los dos sonetos que se exponen están escritos a lápiz sobre papel de mala calidad, posiblemente papel higiénico, para combatir su desamparo tras la Guerra Civil.

El Aleph de Borges (1945). Comprado en una subasta en Sotheby's de Londres en 1985, el autógrafo contiene anotaciones del autor y está dedicado a Estela Canto. Es el texto borgiano sobre el que más se ha escrito. Otros originales que se muestran son Cañas y barro (Blasco Ibáñez), un poema de Neruda ilustrado por García Lorca, El concierto de San Ovidio (Buero Vallejo), El doctor Centeno (Pérez Galdós) o Viaje de Cristóbal Colón (Bartolomé de las Casas).