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Entrevista:

John C. Reilly: "Cuando te llama Polanski resulta difícil no decirle que estás loco por trabajar con él"

John C. Reilly (1965, Chicago) es uno de esos hombres que ha hecho de un rostro particular su pasaporte a todas partes. De ello pueden dar fe Martin Scorsese, Paul Thomas Anderson, Terence Malick o Roman Polanksi y películas como Gansters de Nueva York, Magnolia, Boogie Nights o, su último trabajo, Un dios salvaje. Reilly puede meterse en los zapatos de un policía o empuñar la navaja como un auténtico criminal y su suerte podía haber sido su desgracia si alguien no hubiera visto en él a un tipo distinto: un actor en estado puro. Ahora, con la ayuda de Polanski, el de Chicago se pone el traje de burgués y los guantes de boxeador.

Pregunta. Mirando la película parece que se lo está pasando usted en grande.

Respuesta. Bueno, la verdad es que sí, especialmente cuando empezamos a beber whisky... No, en serio, tuvo muchas partes divertidas pero supongo que lo que importaba, el auténtico desafío era que fuera tan bueno como Roman quería que fuera: eso fue lo más difícil.

P. Si Polanski te llama vas, ¿así de fácil?

R. [Sonríe] Bueno, si Roman Polanski te llama quieres ir, quieres gritar "sí, sí, sí" pero al mismo tiempo quieres leer el guión, quieres saber de qué va la historia. Pero sí, resulta difícil no decir que estás loco por trabajar con él. De hecho me obligué a esperar 24 horas antes de contestar. Esas cosas pasan con gente como Robert Altman, Terrence Malick, Martin Scorsese o Roman Polanski, no es como trabajar como un director primerizo, ya sabes lo que quieren y lo que ofrecen. En ese sentido he sido un tío muy afortunado.

P. Ha hecho usted toda clase de papeles, pero ¿hay algún género dónde se encuentre especialmente cómodo?

R. Pues no, la verdad es que no. Lo mío es la variedad y me siento afortunado de que sea así: algunos actores encuentran ese papel y lo repiten una y otra vez, yo en cambio hago toda clase de personajes. Me encanta poder decir que puedo hacer de todo.

P. ¿Qué ha aportado Polanski a Un dios salvaje?

R. Pues he de confesar que yo no había visto la obra de teatro así que no sé qué cambió respecto a esta, pero que creo es que la ha convertido en una historia personal, que la ha llevado a su terreno.

P. ¿Les hizo ensayar mucho?

R. Bueno, tuvimos dos semanas de ensayos y debo decir que creo que la película no hubiera funcionado si nos hubiésemos limitado a memorizar dos páginas al día, no hubiera salido igual... parte del ritmo de la película se lo debemos a los ensayos.

P. Un dios salvaje reflexiona sobre un buen número de cosas y una de ellas es qué se hace con los niños, si se les guía o se les deja a su aire, ¿qué opina usted?

R. Creo que hay situaciones en las que es bueno dejar que los chavales arreglen sus propios problemas porque eso les da una sensación de poder que te van a agradecer y otras en las que tienes que anteceder en su nombre porque el problema trasciende su propia entidad. Yo crecí con cinco hermanos y aquello era como El señor de las moscas, nos lanzaban a la calle mientras nuestros padres trataban de ganarse la vida para alimentarnos.

P. ¿Y qué recuerda de aquellos tiempos?

R. Un montón de libertad, a mis padres diciendo: "iros, largaos, pisad la calle". Creo que querían disfrutar de un poco de paz y tranquilidad [risas]. Yo vivía en un barrio bastante duro y había un montón de peleas, pero por suerte mis hermanos mayores eran más fieros que yo y me bastaba con su reputación para que me dejarán en paz.

P. ¿Paralelismos con Hollywood?

R. Sí, a veces llevo cuchillo [risas]. Es verdad que muchas veces la gente piensa en este mundillo como algo extremadamente competitivo y seguramente lo es, pero mi forma de verlo es que compites contigo mismo, creo que esa es la forma más sana de vivir en Hollywood. Si te focalizas en otra gente no te fijas en tu propio trabajo, esa es la verdad.

P. ¿Se para a veces a examinar su carrera?

R. No. Siempre busco la siguiente película. No reflexionó mucho sobre mi pasado. A veces busco mis propios proyectos y estoy muy interesado en dirigir. Ya se sabe con los actores, siempre existe el tópico de que todos quieren dirigir pero la verdad es que para mí es una extensión natural de mi trabajo: he trabajado con algunos de los mejores y, ¿sabes qué? creo que podría ser bueno trabajando con actores, que me llevaría bien con ellos.

P. ¿Y la música?

R. Ah, eso también. Estoy empezando a trabajar en un disco y he sacado un par de singles con Jack White de los White Stripes, él toca pero no hace voces. Y también estoy trabajando en un par de cosas más.

P. Retomando lo de que le gustaría ser director, ¿qué ha aprendido de Roman Polanski?

R. Primero que es un actor cojonudo... le he visto en películas pero olvidé lo bueno que era y me acordé de eso en los ensayos. Pero sobre todo, que era un tipo natural, afable pero que en cuanto empezamos a rodar no estaba para nadie, no decía "qué bien lo haces", simplemente recordaba que lo que quería y ya habíamos visto en los ensayos. Teníamos que nos limitarnos a eso. A partir de ahí todo era la composición, el encuadre. Allí entendí que para alguien como Roman contar una historia se basa en eso. La composición es lo que cuenta la historia más que el guión o los actores. Es el ejemplo más extremo que he visto, el más sofisticado.

P. ¿Más que Scorsese?

R. Bueno, no me gustaría tener problemas con nadie, no sé si me entiendes... [Risas]