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Bratz noquea a Barbie

Los fabricantes de la icónica muñeca rubia deberán pagar a su competidores 225 millones de euros por una denuncia falsa.- Mattel acusaba a MGA de robarles la idea de la nueva línea de juguetes

En un lado del cuadrilátero, Barbie: La muñeca rubia y blanca que conduce un descapotable rosa, tiene un novio también blanco y rubio -Ken- y de la que se han vendido más de mil millones de ejemplares en todo el mundo. Al otro lado, las Bratzs, cuatro amigas de distintas etnias, hipermaquilladas, descaradas y amantes del rap. Detrás de la primera, se encuentra Mattel, la mayor juguetera del mundo, que tendrá que pagarle a la que distribuye a las segundas, MGA, unos 225 millones de euros por falsa demanda, según ha dictado esta semana un juez de California. Fin del primer round.

El combate comenzó en 2004 cuando Mattel denunció a MGA porque, según argumentaba, el creador de las Bratz, Carter Bryant, las había ideado mientras trabaja para su empresa. Su decisión de dimitir y llevarse esta línea de muñecas a la competencia constituía, en opinión de la compañía estadounidense, un robo. Bryant alegó que había desarrollado los jugetes durante un año sabático y el Nine circuit court de California, el equivalente al Tribunal Supremo de ese Estado, le creyó. "El juez y el jurado rechazaron de pleno todas las alegaciones de Mattel y les han obligado a pagar los costes del juicio, una indemnización por falsa demanda y otra por daños y perjuicios: en total 310 millones de dólares", explica el director comercial y de márketing de MGA España, Jorge Arcedo.

El año pasado se vendieron en España 200.000 Bratz y más de un millón de Barbies

MGA dice tener pruebas de que Mattel hace pasar a sus empleados por dueños de jugueterías para entrar en sus fábricas

Los portavoces de Mattel han declarado que la empresa "cree firmemente que el resultado del juicio no está respaldado por evidencias o por la ley" y que continuará intentando encontrar "una solución" razonable al litigio, que, en primera instancia, había ganado.

En un primer juicio, celebrado en 2008, las novatas Bratz, nacidas en 2001, perdieron la partida frente a la cincuentona Barbie. Entonces, el juez de distrito consideró que Bryant había violado su contrato con Mattel y lo condenó a él y a MGA a pagar unos 70 millones de Euros, tal y como recuerda Arcedo. "También les obligó entregar la licencia a Mattel y suspender la fabricación y venta de los productos Bratz", completa la directora de marketing de Mattel España, Elvira Sanjurjo.

Barbie informática contra la Bratz futbolista

Con la sentencia del Supremo no termina la batalla. Queda un último round (por lo menos). MGA denunció a Mattel el año pasado por espionaje industrial y la causa aún no se ha resuelto. Según cuenta Arcedo, "la matriz estadounidense asegura que tiene pruebas de que Mattel posee una división dedicada a falsificar la identidad de sus empleados mediante carnés y demás fórmulas para hacerlos pasar por dueños de jugueterías". El objetivo: "Colarse en los showrooms y fábricas de MGA y otras compañías jugueteras para ver qué hace la competencia".

La sociedad y los niños cambian y la supervivencia de estas empresas depende de su capacidad de adaptación. "Los patrones que funcionaban hace diez años, como las muñecas rubias que representan un mundo perfecto y feliz ya no funcionan", argumenta el director de marketing de MGA. En su opinión, el éxito de las Bratz, que lucen labios aún más voluptuosos que los de Naomi Campbell y sobredosis de purpurina es que "se adelantaron y supieron interpretar el cambio que estaba teniendo a cabo a nivel social". Según asegura Arcedo, el año pasado se vendieron 200.000 Bratz en España. Sus propietarias, son niñas que se siente identificadas, por ejemplo, con Cloe, una muñeca "juguetona, ligona, con los pies en la tierra y una estrella del fútbol", tal y como reza su biografía.

Quizás, como canta Joaquín Sabina, "las niñas ya no quieren ser princesas" -la identidad preferida de Barbie allá por los 80-. Pero caada año, se compran en España más de un millón de estas muñecas. La rubia californiana también ha buscado adaptarse alas nuevas tendencias. "En sus más de 50 años de historia ha representado más de 130 profesiones, de hecho, cada año surgen nuevas profesiones que van en línea con los cambios culturales que están surgiendo. Un ejemplo es Barbie Informática, presentada recientemente", argumenta Sanjurjo.