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El Juli: "Ni de izquierdas ni de derechas. Los toros son de todos"

El encuentro entre la ministra de Cultura y las figuras se toma como un primer paso para depender de la cartera de Ángeles González Sinde

Con su muleta y su Blackberry, Julián López El Juli, máxima figura del toreo se ha propuesto dar una vuelta al estamento taurino. Con triunfos tarde tras tarde y capacidad para estar en boca de todos ha sido capaz de organizar a su alrededor a la mayor parte de las figuras del toreo para entrevistarse con la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde. Mientras que los toreros dan la máxima relevancia a la "comida informal", desde el Ministerio no se ha incluido el encuentro en la agenda oficial. De hecho, ni se ha hecho fotografía del encuentro ni se ha permitido hacer una rueda de prensa en el Ministerio. Julián López no ha dejado espacio para la polémica: "hemos ido a dialogar, no a hacernos fotos".

En el hotel Vincci Soma, horas después del encuentro, los matadores han expuesto su malestar, contenido y medido, como suelen expresarse los taurinos. Presentes han estado Enrique Ponce -que leyó un comunicado antes de comer con González-Sinde-, El Juli, Miguel Ángel Perera, Manuel Jesús El Cid, Alejandro Talavante, Cayetano y José Antonio Morante de la Puebla. José Tomás declinó la invitación de sus compañeros y José María Manzanares sigue convaleciente de una lesión que también le aparta de su compromiso el viernes en Las Ventas.

Durante más de una hora han comparecido Julián López El JulI, Cayetano Rivera y Enrique Ponce, que ha leído un comunicado de resumen del encuentro realizado por el propio ministerio en el que se recalcan tres ideas: el valor cultural de la fiesta, la necesaria despolitización de la misma, así como "el compromiso de promover la creación de un grupo de expertos que analice la situación de la Fiesta desde un punto de vista alineado con los tiempos actuales". Por último, se recalca que "los toros no están prohibidos en cultura".

Enrique Ponce, voz disidente

Sólo Enrique Ponce se ha salido por momentos del discurso consensuado al afirmar que "la posición del gobiernos con los toros no es muy positiva. El PSOE no está a favor de los toros". Sus compañeros de mesa, especialmente El JulI, se esforzaban en dejar claro lo contrario: "El toreo está por encima de ideologías. Ni de izquierdas, ni de derechas. Ni ricos, ni pobres. Los toros son de todos".

Llama la atención que este tipo de peticiones no se hayan dado hasta que se ha consumado la prohibición de los toros en Cataluña. El Juli es consciente de la situación: "cuando estos años todo iba bien no nos dábamos cuenta. Hemos estado muy expuestos y nos toca contrarrestar con campañas de promoción, de imagen, de mostrar todo lo bueno que tiene este mundo. Sin duda, hemos pecado de ingenuidad".

Entre los posibles reproches a estos matadores se encuentran ausencias; compañeros que torean y llevan público a la plaza pero que quizá no merecen el calificativo de "artistas", como es el caso de Manuel Díaz El Cordobés o Juan José Padilla, por decir dos nombres. Más sangrante todavía resulta la exclusión de Serafín Marín, torero catalán al que dejaron solo ante el parlamento catalán el día de la votación.

Pasar a depender de Interior

Ignacio Lloret, empresario junto a Simón Casas en Alicante y Valencia y abogado especializado en derechos de autor, publicó en 2001 El toreo, el arte olvidado. En su labor de asesoramiento a los matadores insiste en que no se puede prohibir el torero: "porque una Comunidad Autónoma no puede atentar contra el arte. Desde el año 2001, en que se concedió una Medalla de Bellas Artes a Antoñete el toreo tiene reconocimiento como arte. El arte no se puede prohibir".

Salvador Boix, apoderado de José Tomás muestra su apoyo a las figuras, aunque cree que no está en su mano el cambio: "Es la Administración la que debe decidir y dar el paso. Los políticos tienen que ver si legislan según su responsabilidad o si obedecen a los intereses de grupos de presión porque el valor cultural de los toros es incontestable".

La petición de los toreros de pasar del Ministerio de Interior al de Cultura de manera unilateral no encaja con las intenciones de la Mesa del Toro, una organización en la se encuentran ganaderos, banderilleros, transportistas y empresarios. Esta entidad no ve con malos ojos que los matadores más destacados propongan pero sí que su gran objetivo sea pasar al Ministerio de Cultura. Juan José Rueda, ganadero y secretario general de esta organización: "Cambiar de ministerio no es la solución para todos los males. No se trata de pasar de Interior a Cultura, sino que también dependemos ahora mismo de Agricultura, Trabajo y Sanidad. Como hizo el deporte en su momento, lo que queremos es tener una Secretaría de Estado, pluridisciplinar, que dependa de Presidencia".

En esta misma línea se posiciona Curro Vázquez: "Lo de Barcelona ha sido un golpe muy duro, no tanto por los festejos que allí se daban sino por lo que significa. Entrar en el Ministerio de Cultura sería un buen paso inicial, pero la aspiración final ha de ser tener entidad propia con una Secretaría con la importancia que este el toreo merece en el plano ecológico, artístico y económico".

Entre las peticiones de la Mesa del Toro también se encuentra la creación de un reglamento único para toda España. En la actualidad no se piden las mismas orejas para salir en hombros en Andalucía que en el País Vasco. Juan José Rueda lo explica con un símil deportivo: "Es como si en Almería el fuera de juego es diferente a Pontevedra; así no se puede jugar al fútbol".