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Reportaje:

Música entre rejas

La prisión de Valdemoro fusiona, 'jazz', rock y lírica ante 300 presos

Puertas enrejadas que se abren y cierran con lentitud, paredes alambradas, patios blanqueados vacíos que encierran tras sus tabiques a 1.350 personas. El silencio que se siente al atravesar los pasillos de la cárcel se rompe cuando los músicos empiezan en los camerinos a rasgar las guitarras, la soprano albanesa Inva Mula pone a tono su voz y Carmen Conesa ensaya con el pianista las canciones de jazz que piensa cantar.

Hace calor en el exterior de la prisión de Valdemoro (Madrid III) . Los 39º grados que marcan los termómetros son muy inferiores a los que se registran en el salón de actos en el que 300 reclusos han logrado el permiso para poder asistir al concierto. Cada uno de ellos trata de contar su historia, retazos de vidas envueltas en la delincuencia, viajes de una prisión a otra. Vidas entre rejas, vidas con recursos a la espera de que sus penas se vayan reduciendo.

Carmen Conesa comienza a cantar. Por unos minutos la rutina que se vive en el lugar queda interrumpida. Los movimientos cadenciosos de Conesa son insistentemente aplaudidos por el público.

Inva Mula es la primera vez que acude a una prisión. "Es interesante salir del teatro para llegar a un lugar donde está la vida real. Creo que es una obligación de un artista conseguir públicos diferentes. Ha sido una verdadera aventura". La soprano albanesa Inva Mula está en Madrid ensayando la ópera Simón Boccanegra, la última obra de esta temporada del Teatro Real en la que también participarán los cantantes Plácido Domingo y Angela Gheourghiu. La soprano albanesa no dudó un instante para sumarse al Proyecto Social del Teatro Real. Y su gesto fue compensado cuando después de interpretar un aria el público se puso en pie para aplaudir durante varios minutos. "Eso si que es una voz", gritaban los reclusos.

Tras la melodiosa y potente voz de la soprano llegó el turno de Suburbano, el grupo madrileño que interpretó canciones como La puerta de Alcalá o Makinavaja. Los presos siguieron el ritmo de las canciones y en algunos momentos tapaban la voz de los artistas.

La jornada musical De emociones y poesías forma parte del programa Todo es música, que se inició en la pasada temporada con la participación de Isabel Rey, Carmen Linares y Amaral, y trata de poner de manifiesto que se puede disfrutar de la lírica con idéntica intensidad y pasión que del jazz, la música popular, o de cualquier otro género.