Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cientos de personas se quedan sin poder ver a Alicia Keys

Un fallo en el reparto de invitaciones desborda a la organización del espectáculo en Madrid

Más de quinientas personas se quedaron con las ganas de poder entrar al concierto que la cantante neoyorquina Alicia Keys celebró este lunes por la noche en el Teatro Real de Madrid para presentar su último disco de estudio The element of freedom.

Ya a las 19.00 horas, cientos de personas hacían cola para asistir al concierto -patrocinado por TVE y BMW- para el que tanto la cadena de televisión como los 40 Principales habían repartido invitaciones en las que se aseguraba la entrada hasta completar el aforo. Poco antes de la hora de inicio de la actuación, la organización del evento detuvo la admisión de espectadores al recinto, con lo que el resto de las personas que formaban la fila, que rodeaba el edificio del teatro, se quedaron sin poder entrar.

La indignación se apoderó de las cientos de personas que se habían quedado en la calle. Nadie les había avisado de que el aforo se había completado, por lo que la cola se había mantenido durante más de media hora después de haber dejado de admitir asistentes. "Llevo aquí desde las cinco de la tarde esperando y me he quedado fuera", decía una chica junto a la puerta principal del Teatro Real; "Yo vengo desde fuera de Madrid sólo para el concierto", añadía una mujer poco antes, aunque sin duda, el comentario más repetido entre los frustrados asistentes era el de "Esto es indignante, una vergüenza".

En un momento de relajación de los accesos al recinto, más de cien personas consiguieron entrar en el vestíbulo del teatro para protestar contra los miembros de la organización, que no ofrecieron explicaciones sobre lo ocurrido. "Fuera", "Tongo" o "Esto es una atraco", gritaban los enojados fans, retenidos por los guardias de seguridad y la Policía Municipal. No obstante, los agentes que custodiaban el auditorio no se vieron obligados a intervenir, ni siquiera cuando aumentó la tensión con la llegada de varias personalidades del mundo del espectáculo y del deporte, como Raúl, Kaká o Cristiano Ronaldo, entre otros jugadores del Real Madrid, que entraron al concierto sin tener que guardar la cola cuando, en teoría, el aforo ya estaba completo.

A pesar de todo, el concierto transcurrió con normalidad aunque con retraso respecto a las horas estipuladas. Hacia el final, cuando empezaron a salir los asistentes, apenas quedaban ya fuera unos pocos de los fans que una hora antes habían protagonizado la protesta.