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Entrevista:

"El director es el alma del teatro"

En el último trimestre de 2009 Emilio Sagi ha estrenado la ópera L´italiana in Algeri en Santiago de Chile y el musical Sonrisas y lágrimas en París, antes de regresar a su despacho del Teatro Arriaga, en Bilbao, para trabajar en la preparación de la próxima temporada.

Pregunta. ¿Cuál es el rol del director artístico en un teatro?

Respuesta. Yo creo que es el alma del teatro, es quien decide qué se pone en el escenario. Hay gente que piensa que los políticos o los gerentes son lo más importante, pero no es así. Lo que ocurre en el escenario es lo que dice si el teatro es bueno, malo o regular. Su personalidad se ve cuando de se abre el telón. Y eso lo decide el director.

P. ¿Y cuál es la personalidad que busca para el Arriaga?

"Nunca he sufrido ni la censura ni la imposición por política o ideología"

"La crisis existe, pero no hay que dar la impresión de escasez"

R. Yo creo que ya tenía una personalidad muy asentada cuando yo llegué. Una de las cosas que más me atrajo fue la programación tan diversa del teatro. Esa personalidad que ya tenía es la que quiero acentuar, que sea un teatro abierto a más géneros, a más cosas, que tenga más actividad y esté más conectado con el mundo del teatro que existe en Europa. Creo que Bilbao es una ciudad muy moderna, y me apetecía que el teatro fuera lo más puntero posible, que coprodujera con otros teatros, que ofreciera funciones en otras lenguas, que no fueran ni euskera ni castellano. Todas esas cosas que hacen que un teatro tenga una personalidad más cosmopolita. Puede resultar un poco posh (pijo), pero es lo que pretendo.

P. Tiempo atrás parecía que era ofrecer zarzuela por Navidad o programar obras de autores vascos. El anterior director, Lluís Pasqual, quiso dejar una impronta con sus montajes de teatro.

R. Estoy abierto a todas esas cosas, se están haciendo óperas, zarzuelas, teatro con firma de autor, obras con autores vascos. Todo cabe, no soy partidario de delimitar la vida en el teatro. El trabajo se hace sobre la base de lo que hicieron los anteriores.

P. ¿Está equilibrado el esfuerzo que dedica a la gestión del teatro y al escenario? ¿Sería positivo para el Arriaga que usted dirigiera más producciones?

R. Podría hacerlo, pero creo que no es bueno. El director tiene que hacer un par de cosas, máximo tres por año, e invitar a otros buenos directores. No puedes convertir el teatro que diriges en un coto privado. Yo tengo la suerte de trabajar en muchos teatros por el mundo y no necesito hacer aquí mis producciones. Sería aburrido para el público que yo dirigiera casi todo y un horror para mí. No sé si hago bien el reparto del tiempo entre el despacho y el escenario, pero parece que va bastante bien.

P. ¿Y cómo se mide el éxito artístico de un teatro?

R. Por la respuesta de la ciudadanía. No sólo porque venga la gente al teatro, sino por los mensajes que te llegan de la gente del oficio.

P. ¿Hay fórmulas para equilibrar la programación?

R. No, no existen las fórmulas. Cuando llegas a un teatro te das cuenta de lo que funciona y conoces lo que ya está hecho. Las coproducciones con otros teatros tienen de bueno que tienen un coste similar a contratar una producción de fuera y dan prestigio.

P. ¿Influyen los políticos?

R. Tengo desconfianza en la política a nivel cultural, porque les importa poco, pero he de decir que yo he tenido suerte. Nunca me impusieron nada. Nunca he sufrido ni la censura ni la imposición por política o ideología. Nunca lo hubiera admitido y menos ahora que tengo una carrera más larga. Para hacer lo que manda un político se pueden ahorrar el sueldo.

P. ¿Cómo afecta al teatro la época de vacas flacas?

R. Soy poco victimista. La crisis económica existe, pero hay que adaptarse y buscar la forma de no dar al público la impresión de escasez, que no vean algo cutre. La gente no tiene que saber cuánto nos costó el montaje sino ver el mejor espectáculo posible. Hay que envolver la crisis con vitalidad. Los teatros asentados lo podemos pasarlo mejor o peor, pero sufren más los pequeños. Si cierra un teatro o cae un festival es difícil volver a ponerlo en marcha,

P. Esta temporada ha programado obras en inglés e italiano. ¿Qué tal ha resultado?

R. El público respondió muy bien. El montaje de Actor´s Gang, dirigido por Tim Robbins, en inglés estaba lleno y no salió nadie. La obra en italiano que presentó el Piccolo Teatro de Milán, algunas personas se marcharon porque era una obra muy larga. La experiencia es estupenda. No creo que es una obligación incluir funciones en otros idiomas, pero sí obras que merezcan la pena, en pequeñas dosis.