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El proyecto de digitalización de libros de Google entra en terreno minado

Dos recursos judiciales y varios artículos académicos consideran que el pacto entre editores, autores y Google, en EE UU, concede un monopolio al buscador

El acuerdo entre Google y el gremio de autores y editores estadounidenses para la digitalización de libros afronta un nuevo escollo. Tras las objeciones interpuestas por los consumidores, ahora son el portal Internet Archive y un grupo de abogados que representan a lectores, investigadores y profesores quienes han interpuesto sendos recursos para que dicho pacto sea modificado antes de que un juez, en junio, pueda darlo por bueno. En concreto, Internet Archive quiere gozar de la misma protección que el acuerdo concede a Google a la hora de escanear los denominados libros huérfanos (obras protegidas por derechos de autor, pero cuyos titulares no han sido identificados).

Internet Archive es una de las páginas de referencia de la Red, es un biblioteca virtual sin ánimo de lucro que desde 1996 ha recogido y puesto a disposición del público de manera gratuita 150.000 millones de páginas web históricas y más de un millón de textos, vídeos y audios, en colaboración 150 bibliotecas. Cuenta con 18 centros de escaneo en cinco países y digitaliza unos mil libros al día. "Como tal, el archivo de textos de [Internet] Archive es similar y concurrente con el proyecto de Google Books", reza la carta enviada por los abogados de Internet Archive al juez, el pasado 17 de abril.

El portal señala que podría beneficiarse "enormemente" de una limitación de la responsabilidad penal a la hora de escanear obras huérfanas "como la que el acuerdo propuesto concede a Google". "Internet Archive es uno de los muchos proveedores de contenido en Internet interesados en oponerse el acuerdo propuesto porque éste limita efectivamente la responsabilidad de sólo una parte, Google. Inc., [...] en el uso de obras huérfanas", añade.

En el caso de los profesores y lectores, éstos aseguran en su carta remitida al juez el pasado 13 de abril, que el acuerdo otorga a Google el "monopolio" del uso lícito de obras huérfanas. "Los autores y editores, con el consentimiento de Google, pretenden representar a un tipo de titulares de derechos de autor que incluye a los dueños de obras huérfanas, aunque ni los autores ni los editores son dichos dueños", indica el grupo de profesores encabezado por Charles Nesson, de las Escuela de Leyes de la Universidad de Harvard.

Esta carta de los profesores se suma a los artículos publicados en los últimos días por varios expertos en los que se cuestiona el acuerdo en términos similares. El jueves pasado un profesor de Derecho de la Universidad de Chicago, Randall C. Picker, publicó un artículo académico en el que cuestiona no sólo lo relativo a las obras huérfanas, si no también el mecanismo de fijación del precio de los libros escaneados.

El viernes, Pamela Samuelson, experta en copyright de la Universidad de California en Berkeley, también criticó que el acuerdo de a Google acceso exclusivo a obras huérfanas, según señala The New York Times.

A principios de mes la organización de consumidores de Estados Unidos, Consumer Watchdog, exigió mediante una carta enviada al Departamento de Justicia de EE UU que se retrasara la entrada en vigor del acuerdo. Los consumidores aducían que el pacto había sido gestado sin ningún representante del interés público, al tiempo que exigían medidas para evitar la potencial posición dominante de Google.

Un pacto frente a dos querellas

El acuerdo entre Google Books y el gremio de autores y editores de EE UU está pendiente de ratificación judicial (que previsiblemente se realizará en junio) y abierto a las objeciones de terceras partes hasta el 5 de mayo.

El programa Google Books digitaliza y publica online desde hace cuatro años fragmentos de libros, algunos protegidos por copyright. En octubre de 2008, después de dos querellas, Google pactó con autores y editores de EE UU adelantar en concepto de indemnización 34 millones, destinados a los titulares de los derechos de las obras escaneadas.

El acuerdo estipula asimismo la creación de un Registro de derechos sobre libros, un organismo sin ánimo de lucro, independiente en teoría (a cuya creación Google contribuye con millones de dólares), encargado de recolectar y distribuir entre los autores y editores el dinero generado por la explotación de las obras escaneadas, sea dicha explotación realizada a través de Google Books, o de cualquier otra compañía que quiera ofrecer obras online.