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España es una hormigonera, Francia está en huelga e Italia es un campo de fútbol

La presidencia checa coloca en el Consejo de la Unión Europea una obra que denuncia los estereotipos de los Veintisiete

España aparece retratada como un páramo cubierto de cemento en una instalación artística gigante encargada por la presidencia checa de la Unión Europea y que se exhibe a partir de hoy en el edificio Justus Lipsius, que alberga las reuniones de ministros de los Veintisiete. Bulgaria está representada como un inodoro, Francia está cubierta por una enorme pancarta que anuncia una huelga y Reino Unido ha desparecido del mapa europeo.

La instalación, llamada Entropa, es el trabajo conjunto de 27 artistas, uno por cada Estado miembro. Cada artista ha diseñado a partir de la silueta de su país de origen una obra en relieve sobre los estereotipos o los prejuicios nacionales. El resultado es un mapa deconstruido de la UE en forma de collage. Según ha explicado el viceprimer ministro checo, Alexandr Vondra, la presidencia checa encargó a los artistas las diferentes obras que configuran el puzzle sin ninguna restricción "como prueba de que en la Europa de hoy no hay sitio para la censura".

España, una hormigonera

La silueta de España aparece completamente recubierta por cemento y en la parte superior se ve una enorme hormigonera roja y blanca, en una alusión nada velada a los excesos urbanísticos. Su autor, el artista de Barcelona Ricardo Romeo, señala que concibe la obra "como un paisaje vertical habitado de cemento".

Francia aparece cubierta por una pancarta en la que se lee el lema "En huelga". En la explicación que acompaña a la obra, los autores, el Groupe de Recherche d'Art Audiovisuel, señalan que "en razón de la situación política, económica y cultural local y mundial" han entablado una huelga ilimitada.

Italia se representa como un enorme campo de fútbol, Suecia adopta la forma de un enorme paquete similar a los que envuelven los muebles de Ikea, y en la parte correspondiente a Reino Unido no hay nada, en alusión a su tradicional euroescepticismo. Por su parte, Países Bajos está sumergido bajo el mar y sólo sobresalen minaretes de mezquitas, mientras que sobre Luxemburgo hay un cartel que reza "Se vende". Bulgaria está retratada como un váter turco y Rumanía aparece como un parque temático del conde Drácula.

La obra ha sido coordinada y financiada por el artista checo David Cerny y por su alquiler, la presidencia checa ha pagado 50.000 euros. Es tradicional que cada seis meses la presidencia de turno de la UE preste al edificio Justus Lipsius una instalación artística, aunque en la mayoría de los casos se trata de obras más anodinas y menos polémicas.