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Carmen Linares ofrece ropaje sonoro a Juan Ramón

La cantaora publica 'Raíces y alas', un disco flamenco con poemas del Premio Nobel onubense

Sencillez y profundidad. Dos palabras que describen tanto la poesía de Juan Ramón Jiménez como el cante de Carmen Linares. Los caminos del poeta y la cantaora se han encontrado en Raíces y alas, un trabajo discográfico que envuelve de flamenco al poeta de Moguer, Premio Nobel de Literatura en 1956, cuando se cumplen 50 años de su fallecimiento. "Un proceso muy pensado, muy trabajado y muy reposado", son las palabras de la mujer que ha puesto voz a los poemas.

"Nosotros nos hemos acercado a la poesía de Juan Ramón y nos hemos puesto a su servicio para hacerle una música, no hemos traído a Juan Ramón al flamenco". Carmen Linares se refiere a ella y a Juan Carlos Romero, guitarrista y compositor del disco, con el que ha hecho un trabajo que comenzó hace tres años en una charla de café sobre la necesidad de acercar al poeta de Moguer al flamenco. "Lo que encierra la poesía de Juan Ramón, toda esa pasión, el amor, la soledad, es lo mismo que inspira al flamenco", dice la cantaora.

Por Bloguerías (blog)
Hiriente y sencilla, Carmen Linares

"El nexo de unión que encontré", añade Romero, "está en lo andaluz de su poesía, se nota que era un hombre del sur". Buscó la inspiración en el flamenco más tradicional, pero Romero prefirió crearle melodías más libres a los textos. "No quería que sonara artificial, quería que hubiese una conexión artística". El resultado es Raíces y alas: "Pero que las alas arraiguen y vuele las raíces a continuas metamorfosis", según escribió el poeta.

Premio Nacional de Música en 2001 y Medalla de Oro de las Bellas Artes en 2006, Carmen Pacheco Rodríguez (Linares, 1951), conocida como Carmen Linares, ha logrado ser uno de los referentes del flamenco actual. Tiene tras de sí una carrera que comenzó en los años 70 en Madrid, en el mismo círculo artístico en el que triunfaban Camarón de la Isla, Enrique Morente, La Perla de Cádiz, Pepe el de la Matrona, Antonio Mairena o Fosforito. Una carrera que la de Linares ha materializado en ocho trabajos discográficos, entre los que están la revisión de las Canciones Populares que Federico García Lorca y la Argentinita grabaron en los años 30, o una Antología de la mujer en el cante, la primera y única hasta la fecha de este tipo.

Ha logrado el reconocimiento de crítica y aficionados. La última, en la presentación de Raíces y Alas, el pasado mes de septiembre, en la Bienal de Flamenco de Sevilla. No sólo logró, junto a Juan Carlos Romero, poner en pie al público del teatro Lope de Vega. También consiguió el premio a la Mejor Obra Musical, otorgado por los críticos. Juan Carlos Romero, además, logró el premio que otorga la organización al mejor guitarrista, el Giraldillo al toque, por la puesta en escena de su trabajo de composición más libre hasta la fecha. "Yo creo que este tipo de enfoque musical lo podría haber hecho antes, pero sentí antes el compromiso de devolver algo a la tradición del flamenco", explica.

Homenaje y evolución

Romero no escatima elogios en su compañera en este viaje poético. "Con Carmen es un placer trabajar, por su maestría y por su capacidad para entusiasmarse, de tener ilusión, de insistir en las cosas hasta pillar el último matiz, la última expresión, el fondo de las cosas". Es, antes que otra cosa, una apasionada del flamenco. Linares explica que en su carrera hubo un punto de inflexión con su Antología, un homenaje a las cantaoras que hicieron historia en el flamenco, pero actualizando los cantes al sonido del siglo XXI y haciéndose acompañar de las mejores guitarras del momento: Vicente Amigo, Paco Cepero, Juan Habichuela, Moraíto Chico, Tomatito... Un homenaje a la tradición para poder evolucionar después. "Sería horrible que el flamenco estuviera en un museo", dice. El flamenco, para ella, es un arte vivo, personal, que va cambiando gracias a los artistas que lo hacen evolucionar. Ahora, explica, es el tiempo de Camarón y Enrique Morente. Pero también de Carmen Linares, aunque ella no se incluya en la lista. "Que la gente joven me tenga como referente es una satisfacción muy grande y lo agradezco mucho", dice. "Pero me hace sentir muy vieja".

Ahora, con Raíces y alas recién estrenado, comienza a pensar en nuevos proyectos. Un disco en directo, por ejemplo. "En el directo siento un calor que me falta cuando estoy grabando", explica. También le gustaría grabar El amor brujo, de Manuel de Falla, una obra sinfónica con voz flamenca. "Yo fui una de las primeras cantaoras que lo hizo en directo y por circunstancias nunca lo he podido grabar". Pero antes que eso, quiere volver al escenario con Juan Carlos Romero y cantar, una vez más, a Juan Ramón, el poeta más flamenco en la voz de Carmen Linares.

Una obra de 'Casa Linares'

Raíces y alas es el primer disco producido por Salobre, una compañía creada para la ocasión por la cantaora. Desacuerdos con Universal, su discográfica hasta la fecha, le empujaron a hacerlo ella misma y así poder tomarse todo el tiempo y tener el control sobre todas las decisiones. "Fue una decisión un poco rápida, la gente joven es mucho más valiente y mis hijos me empujaban a que sacara mi propio sello y hacer mis discos tranquilamente", explica. Sus hijos le han ayudado también a materializar el proyecto. Uno de ellos ha participado, además, en la edición del CD, que incluye un libreto con textos del poeta y flamencólogo Félix Grande y de Miguel Copón, artista y crítico de arte, además de los poemas de Juan Ramón Jiménez incluidos en el trabajo. La nueva aventura discográfica, de momento, es para la autoproducción. "A lo mejor cuando ya no cante me apetece sacar artistas jóvenes. Es un trabajo muy bonito, no lo descarto, pero no ahora, en un futuro".

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